BLANCA, DONDE LA TAUROMAQUIA SIGUE VIVA

Había que echarle valor al asunto para no salir mal parado de una apuesta personal sería y sensata. El resultado del examen fue de nota alta, a pesar de lo difícil y compleja que fue la prueba.

Siempre que se emplea dinero público para la organización de cualquier tipo de evento la responsabilidad y el miedo al fracaso aumentan, siempre y cuando la persona que organice la “fiesta” sea responsable. Vicente Candel, concejal de Festejos de Blanca, se “jugó” el tipo y puso sobre la mesa 41.000 euros para subvencionar una feria taurina que puso al municipio de Blanca en boca de todos los taurinos, dentro y fuera de nuestra Región.

Han pasado 19 días desde que finalizó el ciclo y todavía se sigue hablando del buen sabor de boca que dejó el serial. Aunque todo no fue perfecto, nunca lo es, los tres principales capítulos de la feria dieron mucho de qué hablar: la solidez de Manuel Perera, la actuación de José María Trigueros la tarde del 15 de agosto ante un discreto encierro de Juan Pedro Domecq, las ganas de Rocío Romero, la excelente presentación y el buen juego de los novillos de Pincha, la buena actitud del público con los toreros, la notable novillada de Ana Romero…. Y cosas que seguro que ya no recuerdo porque ya tengo canas.

Vicente Candel “tragó” paquete durante los 4 largos días que duró una feria. Lo más positivo que podemos sacar de esta ilusionante función repartida en cuatro tardes de muchísimo calor es sin duda las ganas que tienen los aficionados de que todo esto pase y podamos volver a las plazas con total normalidad.

Por Jesús Cano Melgarejo