El diestro ceheginero Pepín Liria prestó declaración ayer martes, 15 de junio, en el Juzgado número 9 de Murcia como testigo de la instrucción que investiga los presuntos abusos sexuales que un profesor de la desaparecida escuela taurina de Murcia habría cometido sobre algunos alumnos de la misma.
El director artístico de la extinta escuela de tauromaquia de la Región de Murcia, en declaraciones recogidas por el Diario La Verdad, afirmó a la magistrada Olga Reverte estar pasando por unos momentos muy duros tras estallar el conocido «Caso Estoque”: “No lo estoy pasando mal, lo estoy pasando peor”.
Liria detalló a la jueza su vinculación con la escuela taurina y con el investigado: “Me hice cargo de la escuela taurina en 2012 porque me pidieron el favor ya que estaba a punto de desaparecer”. El torero añadió que su labor en la escuela siempre fue desinteresada y altruista “por mi deseo de devolver a Murcia y al toreo una parte de lo que me ha dado y por la ilusión de transmitir a los alumnos los conocimientos que a mí me sirvieron para cumplir un sueño”.
El torero reconoció haber elegido al investigado, que reconoció como “profesor”, para que se encargara de la formación de los alumnos que llegaban a la escuela con la intención de querer ser toreros. Una elección que vino motivada porque el de Cehegín le conocía desde pequeño y le creía bien relacionado con gentes del toro, “Pensaba que era la persona adecuada para transmitir unos valores y unos conocimientos que yo consideraba importantes”.
Liria dijo tener total confianza en el investigado para la formación de los alumnos, “Yo confiaba en él, tenía además muchísima más paciencia que yo en los primeros pasos, a la hora de coger un capote… Después era yo el que decidía quien estaba preparado para torear en la plaza”.
El torero reconoció el empeño en la formación taurina que ponía el investigado con los alumnos que más destacaban, “Se dejaba la piel con ellos”.
En cuanto a los abusos presuntamente ejercidos por su elegido contra los alumnos, algunos de ellos en las dependencias de la plaza de toros de Murcia, el torero negó en una decena de ocasiones tener conocimiento de ellos: “Jamás en la vida”, añadiendo que, “Si hubiera sabido algo habría sido el primero en tomar medidas”.
Pepín señaló que sus hijas estaban en permanente contacto con los alumnos de la escuela, “Eran amigos suyos, de haber sabido algo jamás habría puesto a mis niñas en sus manos”.
Olga Reverte le preguntó para finalizar sobre las diligencias de la investigación que apuntan a que personas vinculadas con el mundo del toro le alertaron sobre los supuestos abusos que cometía el profesor investigado, algo que el matador de toros rechazó con firmeza, añadiendo que la relación con ellos era mala y que no le extrañaba que hubieran querido señalarlo. Para esas personas dejó un recado: “Quiero que esto pase cuanto antes, porque tiene que llegar el momento en que yo empiece a defenderme”.
El abogado de la defensa, Manuel Martínez, quiso ahondar en este asunto preguntándole a Liria si tenía conocimiento de que la escuela tenía detractores, algo que la jueza consideró que no era oportuno.
@elmuletazo
Fuente: La Verdad de Murcia – Ricardo Fernández