¿QUÉ PASA CON CALASPARRA?

“¿Qué pasa con Calasparra?” La reciente presentación de las ganaderías para la feria toledana del Alfarero de Oro de Villaseca de la Sagra, que compite cada septiembre con la Villa del Arroz para alzarse con ese título invisible de mejor feria de novillada de España, ha hecho que la afición a los toros de la Región de Murcia vuelva a preguntarse sobre el inmediato futuro de la que es considerada capital del toro de la Comunidad.

Este 2021 en Villaseca han tirado la casa por la ventana. Darán una novillada con picadores más, igualando el serial en número de festejos a la feria del Arroz de Calasparra. Y ojo al alto nivel de las ganaderías que han anunciado, convirtiendo la feria en toda una cita ineludible para todo aquel que gusta de la variedad de encastes. Las vacadas de “La Quinta”, Baltasar Iban, Cebada Gago, Jandilla y Monteviejo lidiarán una novillada completa en el Alfarero de Oro, y luego Miura, Partido de Resina, Victorino Martín, Prieto de la Cal, Cuadri y Conde de Mayalde enviarán un novillo para un festejo concurso. La expectación está por las nubes.

Por el contrario, en Calasparra, el Ayuntamiento todavía no ha publicado el pliego de condiciones para buscar al empresario que se encargue de organizar los festejos taurinos en la localidad y la incertidumbre cada día es mayor.

Está claro que Villaseca de la Sagra lo tiene más fácil. La gestión de la plaza de toros es directa, el propio Ayuntamiento es el propietario de la plaza y organiza la feria sin intermediarios. Eso se une a que el Gobierno de García Page ha sido menos duro a la hora de restringir el aforo de las plazas de toros, dando tranquilidad en ese aspecto a los organizadores de espectáculos. Desde el 10 de abril las plazas de toros de Castilla-La Mancha pueden ocupar el 75% de su aforo, ofreciendo así la total viabilidad a los festejos taurinos. Los ingresos de la retransmisión de las novilladas por la televisión autonómica de esa comunidad también dan la calma necesaria para sacar el proyecto hacía adelante.

En Calasparra, por el momento, todo es una incógnita. El Ayuntamiento espera a que la Comunidad de Murcia y sus autoridades sanitarias aclaren el aforo que permitirá en las plazas de toros este verano para sacar la licitación de los festejos. Además, el consistorio quiere conocer también el plan de viabilidad que presente el Gobierno de Murcia para decidir si celebrar o no los tradicionales encierros. Sobre todo, también está la gran duda sobre el lugar donde se llevarán a cabo las novilladas en el caso de celebrarse, o en una plaza de toros portátil, o en la tradicional ubicación, la centenaria y coqueta plaza de toros de La Caverina.

Si Calasparra quiere seguir compitiendo por estar entre las mejores ferias de novilladas del país, los propietarios de la plaza y el Ayuntamiento están condenados a entenderse. Solo es posible con un pacto firme, sin interés, limpio, que involucre a la mayor masa social y que piense únicamente en la fiesta que crea riqueza al pueblo arrocero.

La respuesta a esa pregunta inicial que se hacen los aficionados tiene que ser de optimismo y esperanza. De lo contrario, la ya de por si infartada Murcia Taurina terminará de agonizar.

@elmuletazo