LA VERDAD NUNCA SE FUE

Vuelve. En realidad nunca se fue. Su corazón, sus pulmones y su caja torácica, con la intervención divina de los médicos de Iruña, le quisieron llevar la contraria a las aviesas intenciones de un Miura.

El capote de la Fuensanta hizo el resto y se llevó la parca bien lejos cual quite de peligro de Pascual Mellinas, dejando un rastro de superación, de trabajo, de dureza y de amor por los suyos.

Emprender ese camino no es sencillo. Cuando uno ha sentido el pitón llegar hasta el alma, lo fácil es decir hasta aquí he llegado, aparcar la profesión y disfrutar de la nueva oportunidad que te ha dado la vida. Pero esa opción no está para los bravos. Y este se crece en el castigo y va al toro, como el burel encastado va al caballo, de punta a punta de la plaza.

Por eso, por su entrega, por su valor, por su transparencia, por enfrentarse a toros que muchos torerillos que van de figuras son incapaces a ponerse delante; la afición más exigente de la plaza de toros más importante del panorama taurino, la de Madrid, lo calificó como “La Verdad”.

Esa certeza es de Murcia y se llama Rafael Rubio “Rafaelillo”. El día 27 se enfrenta a una corrida de toros “cinqueña” de Victorino Martín en Jaén después de haber recorrido la dura travesía que le puso el destino para conservar su vida. Esta es la verdadera “gesta” de la temporada.

Su actitud, su lucha para volver a su sitio, delante de la cara de los toros, hace a la tauromaquia grande, consigue que en estos tiempos la palabra torero coja otra vez en plenitud su significado, aunque no se enteren en los despachos de la empresa de la maestranza de Sevilla.

Desafortunadamente, la afición de Murcia tendrá que esperar y no podrá estar con él en Jaén por el cierre perimetral de las comunidades autónomas en Semana Santa para la contención de la pandemia del coronavirus, pero al menos, si todo va por buen camino, su regreso a los ruedos se podrá ver por televisión.

Ya llegará septiembre, el mes taurino regional. Y con una vacunación de la población avanzada tendrá que haber, mejor dicho, debe celebrarse la Feria Taurina de Murcia. Una feria que debe llevar acento del Barrio del Carmen, porque uno de sus hijos, justo del que estamos hablando, cumple 25 años de alternativa. Que mejor efeméride para que Murcia y la Región se vuelquen con él.

Fran Pérez @frantrapiotoros