El Ayuntamiento de Blanca prepara la licitación de su feria con el objetivo de ofrecer un proyecto continuista

El Ayuntamiento de Blanca, según ha podido conocer ‘El Muletazo’, está ultimando durante estos días el nuevo pliego de condiciones para la concesión de su feria taurina, que se celebra tradicionalmente durante los meses de agosto.

Mientras la tercera ola de la COVID-19 sigue remitiendo, el concejal de Festejos del consistorio blanqueño, Vicente Candel, ya trabaja en la que podría ser la primera feria taurina de Blanca en plena crisis pandémica y en la que se programarían hasta tres novilladas con picadores. “Queremos ofrecer un proyecto continuista para devolverle a la Blanca taurina el esplendor que merece y que nunca debió de haber perdido”, ha confirmado Candel.

La idea del equipo de Gobierno, según el edil de Festejos, es la de “sacar a concurso el ciclo para que la empresa adjudicataria pueda trabajar con nosotros como mínimo durante dos años, ofreciéndole como opción una prórroga para otros dos”, aunque también ha garantizado que, de momento, “no hemos tenido contacto con ningún empresario”.

La celebración del ciclo dependerá en todo caso de la evolución de la emergencia sanitaria. Hace apenas unos días, ANOET fijaba algunas medidas que estiman fundamentales para hacer viables los festejos taurinos como, por ejemplo, que los protocolos establecidos cuenten con un 50% del aforo. Candel también se ha mostrado tajante en este sentido: “seguimos esperando a que los responsables en materia taurina en la Región de Murcia se pronuncien al respecto, ya que su voz es fundamental a la hora de poder anticipar cualquier decisión. He mantenido varias conversaciones con Paco Abril, pero de momento guarda silencio”.

Las condiciones del pliego, sujetas a las posibles variantes que siga motivando la pandemia, también contempla la celebración de los tradicionales encierros. Respecto a esta cuestión, el equipo de Gobierno “presenta pocas esperanzas” ya que las posibilidades de que el escenario pueda revertirse de una manera tan revulsiva durante los próximos meses como para que permita la celebración de unos de los festejos más populares del municipio son muy remotas.

El encierro de Blanca a su paso por la Plaza de la Iglesia. Imagen de archivo.

Otro de los temas que se encuentran en estudio es el de la ubicación de la plaza de toros portátil. Su emplazamiento habitual reduciría notablemente el aforo, “por lo que se trabaja en una alternativa que permita la construcción de un coso con más capacidad y así garantizar una afluencia más numerosa”, ha remarcado el edil.

Para los casos en los que la pandemia imposibilitara la celebración del ciclo, Vicente Candel ha confirmado que “todos los contratos que firma el Ayuntamiento llevan consigo la ‘Clausula COVID19’ para casos de cancelaciones u otras circunstancias causadas por el contexto sanitario”. Sobre esto, Candel ha vuelto a ser muy conciso al subrayar que “Blanca tendrá toros sí o sí porque trabajamos con antelación en dos posibles escenarios”.

Varias han sido las ediciones que se han celebrado de la llamada feria ‘Blanca, Villa del Toro’. Un proyecto heredado del equipo de Gobierno dirigido por Rafael Laorden y del que Vicente Candel ha ratificado que “el proyecto actual pasa por consolidar la feria en honor a San Roque. Organizar o no toros en primavera es secundario en estos momentos”.

La tauromaquia, que duda cabe, vive uno de los peores momentos de su historia. Las tensiones dentro del mismo sector, la persecución política o la ausencia de un proyecto común que fije la mirada en el futuro hacen que la incubadora de afición que suponen muchos pueblos siga muriendo o perdiendo adeptos año tras año.

Los muchos impedimentos burocráticos que siguen imponiendo algunas administraciones es otro de esos factores que siguen minimizando la presencia de la tauromaquia en muchos lugares. Respecto a esta cuestión, Candel ha asegurado que “para hacer viables ferias como las de Blanca o Calasparra es capital el abaratamiento de los costes. Hay que aliviar en gran cantidad los gravámenes que hacen imposibles la concepción de festejos menores”.

Vicente Candel, que ya ostentó la concejalía de Festejos durante la legislatura 2011-2014, también ha querido destacar su relación con Pepe Vélez, delegado del Gobierno y exalcalde de Calasparra: “de él sigo aprendiendo, y creo que confraternizar con la Villa del Arroz para importar ideas como las facilidades que allí se ofrecen para la compra de los abonos puede ser muy positiva también para Blanca”.

@elmuletazo