LA NIEVE ENSABANA “LAS MORATILLAS”

El campo bravo murciano también se viste de primera comunión. La nieve ha pintado de blanco la finca “Las Moratillas” situada en el término municipal de Yecla, donde la familia Ibáñez juega a la alquimia de la bravura desde 1994 con reses de procedencia Carlos Núñez, vía “Manolo González y González Sánchez Dalp”.

Cuando la nieve se hace presente, los toros, novillos, erales, becerros y vacas permanecen quietos como intuyendo que tienen que ahorrar energía para soportar la dureza del frío.

Para el criador de toros, una nevada es una promesa de humedad para que la hierba protagonice una primavera rica en pasto, pero es, también, una sobrecarga económica y puntual a soportar.

La ganadería de Nazario Ibáñez Azorín se encuentra en pleno proceso de recuperación. Tras unas temporadas difíciles, el ganado yeclano estaba dando grandes resultados en novilladas por diferentes pueblos de la geografía nacional, propiciando el triunfo de los que empiezan en la profesión. Varios animales consiguieron el honor de la vuelta al ruedo y otros, como “Terremoto” en Villamalea, regresaron a la finca tras ser indultados. Luego llegó el 2020 con su coronavirus bajo el brazo y echó más leña al fuego a la ya de por sí difícil tarea de criar toros.

Esta nevada seguro que es el prólogo de un año repleto de éxitos para la ganadería que representa el matador de toros Jorge Ibáñez.

@elmuletazo