UREÑA Y SU VALOR FRENTE A UN MIURA EN LA FERIA VIRTUAL DE ACHO

Si la pandemia del coronavirus no hubiera llegado a nuestras vidas, en este mes de Noviembre que va plegando sus alas poco a poco se estaría celebrando en la plaza de toros de Acho, en Lima (Perú), una nueva edición de la feria del señor de los Milagros.

El Covid-19 ha hecho que el recuerdo sea la mejor manera de mantener vivas las tradiciones. Como no podía ser de otra manera, los aficionados del Perú también están rescatando los mejores momentos vividos en la plaza más antigua de América que este año, en lugar de olés, acoge en una carpa instalada en su ruedo los corazones de los peruanos más vulnerables.

Los organizadores de este importante serial de la “Sevilla” de América han construido una feria virtual donde van ofreciendo a través de las redes sociales las mejores actuaciones que han dejado los toreros en esa plaza durante los últimos años.

Una de esas faenas es la que realizó el torero de Lorca, Paco Ureña, en la feria del año 2015. El torero murciano cortó una oreja a un ejemplar de la legendaria ganadería de Miura. Un trofeo que podría haberse duplicado si el lorquino hubiese rematado su labor acertadamente con la espada.

Aquel  9 de Noviembre la corrida de Miura, no estaba dando el juego esperado. Ese día también hacía el paseíllo otro murciano, el catedrático de los de Zahariche, Rafael Rubio “Rafaelillo”, que dio otra muestra de garra ante un lote que sirvió poco o nada para el lucimiento. Otro experto en Miuras, el sevillano Manuel Escribano, tampoco pudo destacar por el nulo juego que le ofreció su lote.

Paco Ureña, también tuvo que bailar en primer lugar con un Miura, que además de malo, fue protestado de salida por su presentación. Pero en sexto lugar salió el “paracaídas”, esos toros que salvan una tarde. Bueno, en esta ocasión la salvó más el torero que supo entender las embestidas de toro sevillano.

Por aquel entonces hacía poco más de un mes que el de Lorca había puesto Madrid boca abajo al torear en la feria de Otoño al toro “Murciano” de Adolfo Martín. Ureña reaparecía en los ruedos después de haberse operado de las lesiones que le dejó la referida intensa tarde madrileña. Lógicamente, un torero nuevo, renovado, curado interiormente con los olés de Madrid, no quiso defraudar y se la jugó a carta cabal.

El Miura se desplazaba sin gracia. Pero iba y venía. Ureña aplicó la receta del valor y construyó una faena valiente, primero sin exigir al toro y luego dejando muy buenos pasajes de torero con la mano derecha. El de Lorca entendió la embestida del toro que poco a poco iba desarrollando sentido y acortando su viaje.

Con el público entregado a Ureña por su machada, el torero quiso rizar el rizo y en un descuido el toro se lo echó a los lomos propinándole una escalofriante voltereta que hizo temer a todos lo peor.

Afortunadamente todo quedó en un susto y Paco Ureña volvió a la cara del toro para terminar de firmar la obra. Al segundo intento colocó una estocada desprendida que acabó con el Miura y que le sirvió para pasear una oreja ganada a ley.

Este es el vídeo de la faena:

Fran Pérez @frantrapiotoros