EL MINISTRO DE CULTURA SE SALTA A LA TORERA LA CONSTITUCIÓN

El ministro de Cultura y Deporte, José Manuel Rodríguez Uribes ha desempolvado una vieja polémica con los toros en una entrevista publicada por el diario El Mundo en la que se reafirma en su postura contraria a “fomentar ni recomendar ir a los toros”.

Uribes que señala que cerca de 900 millones de euros del plan de recuperación irán a la cultura y deporte, responde en este reportaje a las preguntas de 13 representantes del sector cultural, del cine, música, del deporte y de los toros como Emilio Gutiérrez Caba, Loquillo, Juan Diego Botto, María Pagés, Espido Freire o del matador, Pablo Aguado.

Precisamente Aguado interpela al titular de Cultura por la razón por la que la política del Gobierno “excluye y margina la tauromaquia de manera sistemática del ámbito cultural”.

“Mi voluntad no es marginar ni excluir a nadie”, responde Uribes. “Tengo respeto legal y respeto personal por la tauromaquia”. Desde el ministerio que dirige, señala “no podemos ni debemos prohibirla porque está reconocida como patrimonio inmaterial por leyes de estos años pasados”. Sin embargo deja claro que tampoco le parece que “deba fomentar ir a los toros”.

En su opinión, ir al teatro es “diferente” por tratarse “de una cuestión pacífica”. “El teatro no despierta polémicas (…) La gente puede ir a los toros porque este es un país libre, pero no creo que deba animar a ir a ellos”.

El ministro zanja el asunto asegurando que “no hay nada de marginación ni de discrimación” a este sector y que incluso se encuentran trabajando “para resolver lo antes posible con el ministerio de Trabajo, con Seguridad Social y con Hacienda la protección de los trababajdores de la tauromaquia que se han visto muy perjudicados en estos meses sin actividad”.

La polémica con el mundo del toro no es nada nuevo. El paso mes de junio este sector pedía su dimisión como titular de Cultura por la marginación de la tauromaquia en las ayudas a otros sectores de la cultura de nuestro país. Entonces toreros como Enrique Ponce, Cayetano Rivera o El Juli, personajes vinculados a este mundo o aficionados, echaban mano en redes sociales del hashtag #MinistrodeCensura, para pedir el cese de su “discriminación”.

Estas nuevas declaraciones de Uribes han reavivado la llama y prácticamente todo el sector taurino pide en masa su dimisión porque el Ministro de Cultura no acata lo que dice la Constitución en su artículo 46, que reza lo siguiente: “Los poderes públicos garantizaran la conservación y promoverán el enriquecimiento del patrimonio histórico, cultural y artístico de los pueblos de España y de los bienes que la integran, cualquiera que sea su régimen jurídico y su titularidad. La ley penal sancionará los atentados contra este patrimonio”.

La sentencia del Tribunal Constitucional del 20 de Octubre de 2016 señala que “la preservación de la tauromaquia como patrimonio cultural supone la imposición del deber a los poderes públicos de garantizar la conservación y promover su enriquecimiento, de acuerdo con el artículo 46 de la Constitución Española, a través de medidas específicas que contemplan la Ley 18/2013 como la 10/2015, del 26 de Mayo, para la salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial”.

Las leyes a las que se refiere el Tribunal Constitucional marcan lo siguiente:

Artículo 2. La Tauromaquia como patrimonio Cultural Español.

La Tauromaquia forma parte del patrimonio cultural digno de protección en todo el territorio nacional, de acuerdo con la normativa aplicable y los tratados internacionales sobre la materia.

Artículo 3. Deber de protección.

En su condición de patrimonio cultural, los poderes públicos garantizaran la conservación de la Tauromaquia y promoverán su enriquecimiento, de acuerdo con lo previsto en el artículo 46 de la Constitución.

El presidente de la Fundación del Toro de Lidia ha contestado a las declaraciones del Ministro Uribes a través de una carta pública:

“Estimado ministro,

Tenemos que lamentar las desafortunadas palabras que sobre la tauromaquia ha realizado en una entrevista que le hacen diferentes actores del sector cultural y que aparece hoy publicada en el diario El Mundo. En ella afirma que usted considera que no debe animar a la gente a ir a los toros, como ministro de Cultura, porque no es una cuestión pacífica.

Quizás es que estamos viviendo tiempos extraños, tiempos en los que se empieza a ver como normal cosas que no lo son, o quizás es que nos hemos anestesiado ante obviedades en esta realidad paralela que parece estar provocando la pandemia. Si no, no nos explicamos cómo una persona indudablemente moderada e inteligente como usted, puede decir tales cosas. Porque hay en sus afirmaciones un atropello legal y cultural, que normalmente deberían poner en cuestión su idoneidad para la dignidad que ostenta.

Desde el punto de vista legal, me imagino que no le tengo que explicar que por supuesto que usted debe alentar la tauromaquia. Es la propia ley la que expresamente lo dice, haciendo mención al principio constitucional de conservación y promoción de nuestro patrimonio por parte de los poderes públicos.

La Constitución no distingue entre cultura que se considere pacífica y cultura que no se considere pacífica, esas son etiquetas valorativas que pueden servir en un plano personal, pero no en un plano jurídico, que es en el único en el que debe moverse un Ministerio. Las valoraciones personales de un ministro son sin duda interesantes, pero en ningún caso pueden afectar a su desempeño profesional, restringido por unas normas que le obligan.

El Ministerio de Cultura no puede excluir a la tauromaquia de una campaña institucional de fomento de asistencia a los espacios culturales solo porque a su titular no le parece que sea una cuestión pacífica. La tauromaquia en nuestro país no es un tema menor, no es algo que se puede obviar por los gustos personales de alguien, es la expresión cultural más característica de nuestro país y como tal debería ser tratada.

Y si desde el punto de vista legal es insostenible defender que solo se puede promover una cultura pacífica, desde el punto de vista estrictamente cultural es quizás más escandaloso el caso todavía.

¿Que los toros no son un tema pacífico? Pues por supuesto que no, faltaría más. La tauromaquia, como toda cultura que se precie, es conflicto, pasión, contradicción e irreverencia. Por eso reyes y papas ya intentaron sin éxito acabar con ella, porque es una fuerza popular que nunca han podido controlar.

El Ministerio de Cultura liderando en España la cultura de la cancelación me parece algo peligrosísimo. Retirar el apoyo a toda expresión cultural que cualquier grupo suficientemente organizado para hacer ruido ponga en su diana es una senda que nos lleva inevitablemente a la censura y que un ministro democrático no debería transitar.

Porque lo que ahora se llama “cultura de la cancelación” es lo que siempre se ha conocido como censura. Antes era liderada por celosos tribunales de inquisición, mientras que ahora lo hacen minorías bien organizadas en redes sociales, igualmente temerosas de la libertad de los demás.

Siempre ha habido en el pueblo reductos fanáticos que han buscado restringir la libertad, grupos que han decido hacer que algo no fuera pacífico para provocar su exterminio. Decir que no puede fomentar los toros por no ser un tema pacífico equivale a dar la razón a todos aquellos que a lo largo de la historia han intentado coartar la libertad de los demás. Porque antes que los toros ya hubo otros asuntos en los que los censores de siempre pusieron sus puritanos ojos decidiendo por ejemplo que no se podía considerar pacífico que escribieran las mujeres, que se trataran ciertos temas en el cine (o la existencia del cine mismo) o que incluso que se tocaran determinadas notas musicales consideradas peligrosas.

Decir que el teatro es pacífico es una ofensa al teatro, como lo sería al cine o a cualquier otra expresión cultural fuerte y vibrante, que reta al poder, a lo establecido, a los dogmas y a las corrientes mayoritarias de pensamiento. Eso es la cultura. Y por eso nunca es cómoda para el poder cuando es auténtica.

Señor ministro, le pedimos que reconsidere sus palabras. Usted es el ministro de Cultura, y por tanto tiene la obligación de conservar y promover la tauromaquia como una de las expresiones culturales de este país. Promover significa alentar a la gente a ir a los toros, por supuesto, más allá de sus valoraciones personales sobre la tauromaquia. Señor ministro, no haga dejación de funciones, promueva y defienda la tauromaquia como es su obligación.

Victorino Martín

Presidente de la Fundación del Toro de Lidia”

@elmuletazo