10 AÑOS SIN TOROS EN SUTULLENA

Tal día como hoy, 25 de septiembre, pero de hace 10 años, los toros de Victorino Martín Andrés debutaban en la plaza de toros de Lorca. Una presentación esperada por la afición de la ciudad del sol, que más tarde se convertiría en un recuerdo amargo.

Era sábado de feria y para la ocasión la empresa Semotauro, dirigida por Juan Segura, que ese año había cerrado con la propiedad la explotación taurina de la plaza por tres años, había organizado un cartel compuesto por José Pedro Prados “El Fundi”, Antonio Ferrera y el torero local Paco Ureña, que por aquel entonces era solo una promesa del toreo en busca del camino para conseguir su sueño, ser figura del toreo.

La presencia de la ganadería del paleto de Galapagar congregó en la plaza a un buen número de espectadores llegados de todas las partes de la Región de Murcia que llenaron el coso de Sutullena en algo más de la mitad de su aforo.

La ganadería de Victorino pasaba por horas bajas. La vacada estaba en plena restructuración después de superar una grave crisis sanitaria que hizo que el ganadero tuviera que sacrificar a buena parte de sus reses. Victorino Martín hijo trataba de buscar la fórmula para que la mejor ganadería de España volviera por sus fueros.

Esta corrida de Lorca fue una prueba. Victorino mandó a Lorca una terciada y rara corrida de toros en cuanto a presencia, ya que algunos de los astados, por las circunstancias antes comentadas, estaban fuera del tipo habitual de la casa.

Aunque fuera una prueba de la alquimia de la bravura con la que jugaba Victorino, el festejo mantuvo el interés que los aficionados buscan cuando van a una corrida de toros donde está anunciado este hierro.

Los toros del lote de “El Fundi”, fueron bravos y complicados. Toros cuya lidia hubiese sido muy interesante de encontrarse delante de un torero con más ganas y arrojo, ya que esa tarde, José Pedro mostró en Lorca desconfianza y apatía.

Antonio Ferrera llegó a Lorca mermado de facultades. Tenía problemas en un tobillo y toreó infiltrado. A lo largo de la lidia se resintió y tuvo que ser tratado en la enfermería. Eso no le impidió mostrar al púbico de Lorca su entonces valentía y garra aderezada con espectaculares y escénicos tercios de banderillas. Pudo triunfar rotundamente y solo cortó una oreja del quinto de la tarde por el mal uso de los aceros. Por cierto, ese toro, quinto del festejo, fue el mejor de la corrida y se llevó los premios del Club Taurino como mejor toro de la feria de ese año.

Paco Ureña, apoderado por el empresario de la plaza, hacía su segundo paseíllo en Lorca. La semana de antes lidió una grandona y descastada corrida de Lagunajanda con la que no terminó de encontrarse y este festejo era clave para él.

Con el primero de su lote, “Estufero”, un Victorino de buena condición, aunque muy mal presentado,  Paco Ureña ya apuntó detalles de excelente calidad al natural que le valieron para pasear una oreja ante el calor de su gente.

Pero con el sexto el de Lorca dio una nueva dimensión. Fue una faena, brindada a Victorino Martín Andrés y Victorino Martín García, donde la afición comprobó que era un torero especial, que estaba tocado con la varita de los elegidos y que era una autentica injusticia su situación. Necesitaba oportunidades. Toreó magníficamente por ambos pitones a “Pobrecito”, un buen colaborador al que le hubiera cortado las dos orejas, si el buen uso de la espada se le hubiera cruzado por el camino antes.

Sus naturales calaron, llegaron al aficionado y este satisfecho de ver el toreo de verdad, pidió la oreja para el torero que terminó saliendo a hombros entre la alegría de los lorquinos. ¡Volvemos a tener torero!

En mayo del 2011, dos terremotos sacudieron Lorca, la inundaron de escombros y la sumieron en la tristeza. También la taurina, ya que la plaza de toros quedó destrozada e inhábil para acoger festejos.

Fue entonces cuando la corrida de toros que hoy les recordamos tomó tintes trágicos al ser recordada como la última que se celebró en el coso de Sutullena.

10 años después, tras la compra del inmueble por el Ayuntamiento de Lorca y la lucha incansable del Club Taurino de la localidad, la plaza de toros está siendo rehabilitada, convirtiéndose en un coso multiusos que probablemente se inaugure en 2021, si las circunstancias sanitarias por las que atravesamos son más favorables.

10 años después, aquel soñador que quería llegar a la cumbre de la tauromaquia, es figura del toreo y lleva el nombre de su ciudad por todo el mundo de los toros.

Fran Pérez @frantrapiotoros

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