EDITORIAL: “EL SUEÑO DE QUERER SER TOREROS DE ESTOS NIÑOS NO PUEDE TERMINAR DE ESTA VIL MANERA”

Desde que el pasado día 9 de septiembre estallase la noticia, los detalles que vamos conociendo de la instrucción de la denominada “Operación Estoque” han venido a poner la puntilla al año más negro de la historia taurina de la Región de Murcia. Un caso de abusos sexuales reiterados, acaecidos en el vivero de toreros de nuestra tierra, que ha traspasado las fronteras de la información taurina. La gravedad de los hechos ha llevado al juez a decretar la prisión incondicional del presunto culpable, no descartándose que se produzcan más acusaciones.

Mientras dicha investigación continua su curso, es momento de asumir responsabilidades. Además de las que puedan derivarse de la instrucción del caso, existe una clara responsabilidad institucional “in vigilando” de la junta directiva y de la dirección de la Escuela Taurina de Murcia, sorprendiendo el hecho de que no se haya producido ni una sola dimisión y ni siquiera una disculpa, por no haber tenido “jamás ni el menor conocimiento”, según han manifestado, de lo que en su institución ocurría. En su lugar, el abogado de la escuela envió a los medios de comunicación una desconcertante declaración en la que aludía al detenido como un “jubilado”, que “disponía de tiempo libre”, y que estaba colaborando como “podía haberlo hecho cualquier otro aficionado que reuniera las cualidades para ello”. Ocultan que el presunto delincuente era el alma matter de la entidad, el que estaba día a día con los alumnos y se ocupaba de su formación y hasta de la relación con los medios de comunicación, como han confirmado los alumnos en sus declaraciones a la policía.

Es momento también de apoyar con hechos, más allá de las palabras, que en muchos casos ni siquiera se han producido, extrañando especialmente el silencio de profesionales murcianos de reconocido prestigio. Estos niños no merecen que sus sueños de ser toreros finalicen de esta vil manera, aunque solo sea por su futura salud mental, necesitando más que nunca de la maestría que atesoran los grandes profesionales taurinos con los que cuenta Murcia. Sería fundamental también, como publicamos el pasado día 11, una refundación de la entidad con el apoyo de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia, que además de subvencionar a la escuela -BORM Decreto 272/2019, de 31 de octubre-, debe cumplir con su cometido de divulgar, proteger y difundir la cultura, el arte y las tradiciones taurinas.

La Escuela Taurina no son sus profesores, ni su dirección, ni su junta directiva…son sus alumnos. ¡No les abandonemos en este momento! Volver a las clases cuanto antes sería la mejor forma de intentar borrar sus pesadillas y de reavivar sus sueños de ser toreros.

El Muletazo