“SE BUSCA”

La XXVI edición del Ciclo de Novilladas de la Asociación Andaluza de Escuelas Taurinas “Pedro Romero” ha sido un rotundo éxito.

El certamen para novilleros sin picadores patrocinado por la Junta de Andalucía que ha ganado el alumno de la escuela taurina de Jaén, Marcos Linares, ha suscitado el interés de todos los aficionados a los toros de todos los rincones del planeta taurino gracias al alto nivel mostrado por los alumnos participantes, que lo han dado todo en el ruedo.

En estos difíciles momentos por los que pasa la fiesta de los toros, la tauromaquia ha respirado desde sus raíces, proyectando una verdadera imagen de futuro e ilusionando a los aficionados que pensaban que a la fiesta le quedaban tres telediarios.

En las manos de los que integran el mundo del toro está, que esa ilusión de los chavales participantes y del aficionado que ha presenciado los festejos en la plaza o por televisión, no se pierda.

La base está marcada, competencia, ilusión y televisión. Esta última ha sido clave para el éxito de un certamen que no ha tenido fácil su celebración ante la grave situación sanitaria que tenemos encima.

La organización ha sabido adaptarse a los acontecimientos, sobreponiéndose a las fuertes normas de restricción de aforo impuestas por la Junta de Andalucía, que incluso le hicieron dar algunas novilladas sin público, y llevando a rajatabla las mismas cuando en los festejos se permitía la asistencia del respetable.

Pero pese a ello estaba Canal Sur. Si en la plaza había 150 personas, delante de las pantallas había cerca de 300.000 sintonizando la televisión autonómica andaluza, que con la magnífica emisión de este ciclo gracias al trabajo del equipo de Toros para Todos capitaneado por Enrique Romero, ha dejado claro una vez más su compromiso y el de gobierno andaluz con la cultura taurina.

En la Región de Murcia no nos queda otra que mirar con envidia sana esta circunstancia. Aquí, lejos de la apuesta por el futuro de la tauromaquia, se prefirió una temporada en blanco. Puede que el coronavirus sea la excusa este año, pero todos sabemos que sin el virus tampoco se hubiera hecho nada.

Son demasiados años ya esperando hechos taurinos cuyos proyectos (que los hay) están guardados en un cajón, por falta de presupuesto según la oficialidad, aunque todos creemos que son prisioneros del candado de los complejos.

La fiesta de los toros no se declaró BIC en Murcia para hacerse una foto con un capote, o merendar en el callejón de una plaza de toros, ni mucho menos para entregar un trofeo a la figura triunfadora de la feria de Murcia; cogió ese rango para trabajar en ella, divulgarla, promocionarla y defenderla más allá de unas declaraciones a prensa cuando se cree que beneficia políticamente.

Hace dos años, el presidente de la Región de Murcia, Fernando López Miras comentaba en la sede del Club Taurino de Murcia que su gobierno estaba trabajando en una veintena de actividades para la promoción y defensa de la fiesta. Ha pasado el tiempo, y más allá de aquel descafeinado, olvidadizo y poco exitoso Congreso Nacional de Tauromaquia que se celebró en la capital murciana por el empeño del anterior consejero de Presidencia, Pedro Rivera; las aspiraciones taurinas están como los malos de un western. Anunciadas en un cartel que pone “Wanted” (Se busca). Desaparecidas sin dejar rastro.

Ni tan siquiera en la televisión autonómica “La 7” se ha tenido ningún gesto con el aficionado a los toros este verano, en donde se podría haber compartido la señal de algunos festejos emitidos por otras teles autonómicas, alguno de ellos con participación murciana.

Sin embargo, otras culturas y deportes si tienen la venia para ser emitidos en la tele que pagamos “todos” los murcianos, evidenciando que la discriminación no solo la ejerce la ministra de trabajo de Podemos.

Como diría el torero de Sevilla con sangre murciana en sus venas: ¡Tomamos nota!

Fran Pérez @frantrapiotoros