OPINIÓN: “SEÑOR PRESIDENTE: ; SEÑOR PRESIDENTE:” por Marcial García

La amistad es un perfecto acuerdo sobre

las cosas divinas y humanas

junto con un sentimiento recíproco

de benevolencia y afección.

M.T.CICERÓN

            Sí. Duplicado.

            No es error ni redundancia, sino el encabezamiento cortés de mis cartas abiertas a dos personas, una que se retira y otra que comienza en la andadura de un hermoso y desafiante reto: presidir el Club Taurino de Calasparra, mi club.

***

            Señor presidente, querido Paco I: tras un cuarto de siglo al frente de la institución, que pregona que la tauromaquia es “Mi pasión, mi cultura, mi identidad” has decidido tomarte un merecido descanso, aunque la asamblea te votara como presidente de honor.

            Veinticinco son muchos años, pero han sido años fructíferos en los que se ha conseguido que la institución sea reconocida y admirada en foros nacionales e internacionales. Y eso no es tarea fácil, se requiere capacidad de elegir buen equipo, y “mersa” para no acelerar demasiado ni tomar “pesambre” por las cosas que no salen, que se boicotean o que simplemente se intentan tumbar con medios arteros. Los equipos, creo que han sido buenos, aunque no entro en loas, pues algo me caería, y no soy hombre de autobombos. Y la “mersa”, de ésa, querido Paco, te sobra para regalar y vender, siempre sazonada con tu bonhomía natural, tan machadiana ella, pero siempre con la habilidad de salirte con la tuya (que seguramente era la más acertada), pero sin que nadie -o casi- se sintiera mal o se enfadara en exceso.

            Por distintos caminos, nuestra relación tardó en intimar, aunque los “Birloto” eran conocidos y apreciados en casa, por distintas causas, pero fundamentalmente por su gestión taurina, ya que la familia materna éramos incondicionales de La Caverina.

            Fue el lazo familiar de tu cuñado Bernardino -qepd-, con el que me unía una gran amistad, por su enlace con una prima y, sobre todo por ideario político en aquellos años de efervescencia, el que me hizo acercarme, aunque no mucho.

            Luego la locura del toro nos fue aproximando con lazos fuertes de afecto y afinidad, por lo que representa y por los coletudos -con resaltantes disparidades- que para nosotros lo encarnaba. Muchas veces compartimos viaje, comida, corrida y tertulia. Nos importaba poco la distancia o las condiciones. Casi siempre con la amena compañía de Maricarmen, esa Sicilia guapa y entrañable, que lo hacía un poco por afición y otro poco por “atarte corto”, pero siempre con una sonrisa cómplice, dándonos cuerda en ocasiones, para que no echáramos de menos la sensación de volar libres.

            Tuve la suerte de colaborar contigo en muchos emocionantes acontecimientos, sobre todo en lo referente a nuestra querida Feria Taurina del Arroz, en cuyo jurado, en buena parte por ti, actué -y espero poder seguir- como secretario de su Jurado.

            Han sido muchos años de afectos y emociones, compartiendo alegrías y penas familiares, y disfrutando de este enervante y apasionado mundo que algunos, sobre todo desde dentro, intentan acabar, arteramente y con alevosía.

            Han sido muchos años de compartir emociones y vivencias, que, si Dios quiere, continuaremos, y que no hurgo para no abrir el caudal de las lágrimas, por lo que hemos dejado atrás y por los amigos entrañables que hemos perdido en la singladura.

            Llega el momento del disfrute sin demasiadas obligaciones, aunque, conociéndote, sé que siempre bullirá el desasosiego cuando algo vaya mal, con deseo de ofrecer tu ponderada experiencia.

            No me despido, pues espero seguir disfrutándoos. Pero sí deseo expresar en voz bien alta un hermoso deseo que en griego suena más eufónico:

Για τα πάντα καλά, δασκαλος! (¡Que todo te vaya bien, Maestro!)

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            Y ahora la segunda:

            Señor presidente, querido Paco II:

            Vaya por delante mi enhorabuena y mi admiración por haberte atrevido a ofrecerte a un trabajo tan oneroso en unos tiempos difíciles.

            Te conozco desde hace menos tiempo que a Paco I, aunque creo que hasta compartimos algún goterón de sangre, pero siempre me has parecido buena gente. Y eso, en los tiempos que corren, no es “moco de pavo”.

            Llegas, por voluntad propia (y esto es muy importante) a un cargo de mucha responsabilidad y, por qué no decirlo, de mucho prestigio, en unos tiempos difíciles, muy difíciles.

            Difíciles no solo por la manida pandemia, sino porque son de un estado agónico de la “cosa del toro”. Una agonía largamente anunciada, pero que nadie ha tenido los atributos de cogerla de frente y buscar el renacimiento preciso y precioso,  para acabar con tantos privilegios, tanto postureo, tantos navajazos y, hablando con llaneza, tanta mierda como la que la ahoga.

            Si realmente se cree en lo que se dice, es el momento de lanzar a la fragua este viejo montón de chatarra y, a golpe de martillo sobre fuerte yunque, reforjarla de nuevo, brillante, con pujanza y sin privilegios podridos. Tiempo de pensar y crear un nuevo entramado social entre aficionados, público, organizadores, ganaderos y toreros, o viceversa, que no hay torista sin torerista, por razones evidentes. Un entramado en que no haya los abusos y mangoneos que ahora existen. Donde no haya la injusticia y compadreo que hoy existe, no existiendo otro privilegio que el de un toro bravo y un torero… ¡TORERO!

            Pero, si el panorama es desolador a nivel nacional y regional, a nivel local no es mejor y tú lo sabes. Son tiempos de aunar y reforzar, guardando las señas de identidad de un pueblo que se ha ganado el respeto de muchos foros.

            Tienes un apasionante campo donde labrar y un equipo ilusionado. No decaigas y lleva a la institución que presides a ser uno de los foros de referencia y uno de los interlocutores necesarios para recuperar la cordura y la ilusión.

            Y recuerda que siempre habrá gente que mire tus fracasos como sus victorias.

            A ti no te despido en griego. Emplearé el viejo adagio español que habla de ¡Suerte, vista y al toro!

            Aquí me tienes para lo que gustes mandar para que sigamos dando brillo a nuestro lema.

            Pido a los socios ilusión, crítica constructiva y colaboración.

            Doy a las distintas ejecutivas mis parabienes y deseo a las venideras éxito.

            Y a todos: RECORDAD QUE NI PAPAS NI REYES LOGRARON ACABAR CON ESTE RITO MILENARIO.

            Atentamente: Marcial García.FB_IMG_1595882362477