PREOCUPACIÓN EN LA “CALASPARRA TAURINA” POR LA RUPTURA DEL CONSENSO

Ayer miércoles saltaba la noticia, ElMuletazo.com les informaba en primicia (pese a que algunos compañeros han querido apuntarse el tanto sin mencionarnos) de que el jueves 30 de julio, con motivo de la festividad de los San Abdón y San Senen, la plaza de toros de La Caverina acogerá una novillada sin picadores donde se disputará el prestigioso trofeo “Espiga de Plata” y que supondrá el debut como gerente en esta plaza de José Montes.

En este festejo, que será el primero que se celebre en la Región de Murcia en los que se está denominando “nueva normalidad” tras pasar la peor ola de la pandemia del coronavirus, se anuncia el novillero murciano de la escuela taurina de Almería Víctor Acebo, junto al toledano Miguel Zazo y el linense Víctor Cerrato, que estoquearán erales de la ganadería del empresario debutante, Bellos Montes.

El anuncio de este festejo en la plaza de La Caverina acentúa la controversia existente sobre la organización de la temporada taurina en la Villa Arrocera, cuya historia va camino de convertirse en un serial.

Por un lado, el Ayuntamiento ya se posicionó hace unos meses y decidió seguir con el método de trabajo de años anteriores, es decir, que la feria 2020 la organizaría la empresa Chipé Producciones con la colaboración de la Mesa de trabajo compuesta por las asociaciones taurinas del pueblo y representantes del Ayuntamiento. Una feria esta que se celebraría en una plaza de toros portátil tras no fructificar las negociaciones de arrendamiento La Caverina entre su propiedad y el Ayuntamiento de Calasparra.

Por otro lado, la propiedad, comandada por Joaquín Caballero, decidió emprender el camino en solitario y arrendó la plaza a la empresa cuyo gerente es José Montes (antes también a la empresa Pabecema, aunque esta decidió no ejecutar el contrato), que pese a no contar con el apoyo del Ayuntamiento está dispuesto a organizar los eventos taurinos que se celebren en la plaza de toros de obra de Calasparra este año. Prueba de ello es el anuncio de la novillada sin picadores del próximo 30 de julio.

Ante esta situación, los aficionados del pueblo están desconcertados. No saben que pasará con la feria del Arroz, si habrá una feria, dos o ninguna. La preocupación es palpable. Muchos aficionados piensan que esta situación desembocará en la puntilla para la feria de novilladas, que había logrado situarse entre una de las mejores de España y a la que no beneficia este tipo de controversias.

Tras el anuncio de las intenciones de la nueva empresa de la plaza de toros de Calasparra, hemos querido conocer la opinión de los dos máximos representantes de la afición calasparreña, el presidente del Club Taurino, Francisco García y el presidente de la Asociación Taurina “El Quite”, Juan Carlos Marín.

Francisco García admite que la afición del pueblo está descolocada: “Ahora en Calasparra, tras el anuncio de esta novillada, hay una cierta desorientación, pues por un lado el Ayuntamiento no se ha desdicho de lo anunciado en su día, y por tanto, continúa confiando en la Mesa de Trabajo y en la empresa Chipé Producciones para la organización de los festejos de la temporada 2020 en una plaza de toros portátil; y por el otro, tenemos al propietario de la plaza, que es un verso suelto y que está organizando junto a José Montes una feria por su cuenta. Luego aparece también la pandemia que lo está condicionando todo. La última palabra la tendrá Sanidad y si las cosas van normales será la Consejería la que tenga la llave de los festejos, ya que todo dependerá del aforo que puedan acoger los escenarios donde se den, ya sea la de obra o la portátil. Más difícil lo tendrán los encierros”.

Para Juan Carlos Marín, al igual que la mayoría de los aficionados del pueblo, está sorprendido por la situación que se vive. El presidente de “El Quite” pide cordura: “La verdad es que estamos viviendo en Calasparra una situación taurina totalmente compleja. En unos momentos en los que el sector taurino se manifiesta para pedir unión entre todos los sectores taurinos y mayor compromiso a las administraciones públicas, hay personas que prefieren el enfrentamiento y seguir andando unilateralmente sin contar con nadie. Me llama muchísimo la atención, que se pretenda organizar una novillada sin picadores el 30 de julio en Calasparra, cuando desde la propiedad de la plaza de toros  La Caverina de Calasparra se ha venido exigiendo a los empresarios taurinos y al Ayuntamiento el organizar una corrida de toros en esa fecha, con total respeto a los novilleros que al parecer están acartelados. La posición de la Asociación Taurina El Quite no ha variado. Seguiremos apoyando al Ayuntamiento para que dé los pasos necesarios para la organización de los festejos taurinos en Calasparra. La Asociación Taurina que presido, en el año 2009, presentó un proyecto de autogestión taurina en el Ayuntamiento de Calasparra, para que los festejos taurinos fuesen organizados directamente entre Ayuntamiento y Asociaciones Taurinas de aficionados. Este proyecto se llevó a acabo cuatro años más tarde, y en estos últimos cinco años Calasparra ha encontrado el camino correcto sumando entre todos, Ayuntamiento, Asociaciones Taurinas (representadas en la mesa de trabajo) y el trabajo vital del empresario taurino Pedro Pérez-Chicote, sin olvidarme de un paisano como es Óscar Fernández, que conoce muy bien a esta afición y está haciendo un gran trabajo. Con la suma de todos, nuestra programación taurina ha alcanzado el éxito nunca visto en Calasparra. La apuesta por la diversidad de encastes, de ganaderías de categoría, de respeto al rey de la fiesta que es el TORO, de respeto a todos los profesionales que se juegan la vida y de respeto a los aficionados, han sido las señas de identidad, y yo como aficionado me niego totalmente a cambiar eso por experimentos temporales caprichosos. Pienso que el Ayuntamiento debe seguir apostando por el mundo del toro como una pieza imprescindible, al igual que está en otras localidades como Villaseca de la Sagra, Arnedo, Algemesí, Arganda, etc… Como el consenso parece ser que está perdido por parte de la plaza de toros, pediría altura de miras y que piensen en el futuro taurino de Calasparra, porque ninguna persona de fuera de nuestro pueblo quiere tanto a Calasparra como los propios calasparreños”.

Ambos presidentes coinciden y lo dejan claro: “No dejaremos que se juegue con lo que tanto nos ha costado construir estos años. Lucharemos para que no ocurra eso”

Fran Pérez @frantrapiotoros