LA TAUROMAQUIA TAMBIÉN ES “ORO MOLÍO”

Dice el refrán que “Quien da primero, da dos veces”. Tomar la iniciativa en algo da ventaja frente a los que no son tan diligentes, aunque hacerlo pueda crear controversia. Pero lo que está claro es que desde la lluvia de ideas y su debate constructivo salen las soluciones a los problemas.

No son buenos tiempos para la fiesta de los toros. El sector taurino anda buscando la pócima para salir de la zona abisal del océano donde la pandemia del coronavirus la ha sumergido. Para salir del pozo no basta solo con exigir a un gobierno que te tire la cuerda para salir a flote, también hay que tener la cualidad de saber treparla, e incluso la capacidad de impulsarse, aguantar el oxígeno que queda y volver a la superficie por iniciativa propia.

Siempre se ha dicho que el mundo del toro es para listos, por eso el más avanzado de la clase lleva 30 años mandando. Cuando medio sector estaba esperando, y el otro medio dormido, va Ponce y se anuncia en solitario en Navas de San Juan para estoquear cuatro toros de su ganadería a principios del mes de agosto. No voy a entrar en lo que me parece el festejo (ya sabéis que no soy partidario de “Crisoles” y festejos donde la tauromaquia pierda su esencia), pero en tiempos de incertidumbre, de verlo todo negro, da esperanza, recupera la ilusión y abre una salida para que la temporada taurina 2020 no pase en blanco.

A Ponce solo le ha hecho falta tener la certeza de que la televisión, ya sea la autonómica o la de pago, está predispuesta a ayudar para que su proyecto de reflotar la fiesta salga adelante. Incluso ya dice tener más festejos previstos con la misma estructura, o en mano a mano con otro torero.

La televisión es clave. Y Ponce, que sabe más por viejo que por diablo, lo sabe. Afortunadamente sigue habiendo entes televisivos que siguen apostando por la fiesta de los toros y le dan el sitio que corresponde como evento cultural que forma parte de la identidad de un pueblo.

Me paro en las televisiones autonómicas de Andalucía y Castilla La Mancha, y reconozco la gran labor que también hacen, en la medida que pueden, las de Extremadura y Madrid.

Canal Sur Televisión y Castilla la Mancha Media han sabido promover, divulgar y promocionar la fiesta de los toros sin complejos, ya no solo en las retransmisiones taurinas, sino con programas que se han convertido en todo un icono y referencia a la hora de acaparar la atención de todos los públicos. Es el caso de “Toros para todos”, presentado por el incombustible Enrique Romero, que cada domingo al mediodía es líder de audiencia en su franja. Este programa nos ha enseñado que la información taurina no debe ser solo un coto privado para los aficionados sino que debe abrirse para que todos los espectadores la entiendan.

Una línea de éxito a la que debió acogerse la televisión pública de todos los españoles hace tiempo. El trabajo para los aficionados de Federico Arnas y su equipo en “Tendido Cero” de la 2 de TVE es muy estimable, pero no han sabido enganchar a nuevos espectadores, haciendo del programa un suplicio para el que quiere empezar a entender de toros con un vocabulario rancio y fuera de época. Ese estilo trasnochado ha llevado al programa a su cancelación, por el momento, por temas políticos, puede, pero por ser un formato que necesita una profunda renovación, también.

El presidente de Castilla la Mancha, García Page, en la reunión con la Fundación del Toro de Lidia anunció que su gobierno va a colaborar con el sector taurino para que se puedan organizar corridas de toros y ofrecerlas a los ciudadanos a través de su televisión autonómica, CMMedia. «Vamos a intentar organizar festejos, con las limitaciones y de forma muy reducida pero, sobre todo, para mantener el simbolismo de nuestras señas de identidad», afirmó el barón socialista.

Por el contrario, en la Región de Murcia, primera comunidad en donde se declararon los toros Bien de Interés Cultural, la presencia de la fiesta de los toros en su televisión autonómica es casi nula. Sus inicios, en aquella 7 Región de Murcia que nació en 2006, fueron prometedores, con las retransmisión de algunos festejos en coalición con otras televisiones autonómicas, pero luego, poco a poco todo fue diluyéndose como un azucarillo.

Con la llegada del Grupo Secuoya para gestionar la tele autonómica murciana en el año 2015, la fiesta de los toros tampoco ha tenido la presencia que merece como patrimonio inmaterial recogido en la Ley 4/2007 de Patrimonio Cultural de la Comunidad Autónoma. Es cierto que si ha habido algunas excepciones, como la retransmisión de algunas novilladas de la feria del Arroz de Calasparra y sus encierros, alguna clase práctica esporádica de la escuela de tauromaquia de la Región de Murcia, o la emisión del programa “MurciaTorea”; pero la apuesta no ha sido decidida en su totalidad, y como en su primera etapa, ha acabado por diluirse, hasta el punto, de que en 2019 ya ni se dieron los encierros de la feria del Arroz de Calasparra.

“La 7” cumple 5 años. 5 años, en los que como dice su director general, Antonio Peñarrubia, han estado en todas las fiestas de los municipios de la Región de Murcia y con el deporte autonómico y los deportistas regionales. No así con la fiesta de los toros, ni los profesionales taurinos de la Región de Murcia. Incumpliendo de esta manera con una parte de la Cultura de la Comunidad.

Este verano es una época perfecta para empezar a cumplir la ley mencionada antes. La cadena autonómica, con ayuda del Gobierno Regional, debería propiciar, como el de Castilla la Mancha o Andalucía, que se pudieran televisar festejos taurinos y tenderle la mano así al sector y sus profesionales. La posibilidad de dar las novilladas de la feria del Arroz, algún gesto con los chavales que quieren ser toreros de nuestra tierra y alguna corrida de toros en las coquetas plazas de obra de nuestra geografía regional, no deberían ser una demanda, deberían ser una realidad.

Ahora bien, si el sector quiere llegar a esa realidad, lo más normal es facilitar que todo se pueda dar, alejándose de egos y tu tías, y uniéndose para el bien común de la tauromaquia, de sus profesionales y de los aficionados.

Es tiempo de que la fiesta de los toros sea como el programa que presenta Alfonso de la Cruz, “ORO MOLÍO”

Fran Pérez @frantrapiotoros