LAS FIGURAS DEL TOREO SE REÚNEN CON DOS MESES DE RETRASO PARA ABORDAR LA CRISIS QUE HA DEJADO EL COVID-19 EN LA FIESTA DE LOS TOROS

En la tarde de ayer lunes saltó la noticia. Álvaro Acevedo la adelantó en su “Cuadernos de Tauromaquia”. Las figuras del toreo se habían dejado los tentaderos, al menos por un día, y habían salido de su zona de confort, para reunirse por fin, con mascarilla, y tratar un asunto tan importante para la fiesta como es su futuro más cercano. Con la temporada paralizada por la pandemia del coronavirus y el gobierno actuando como un burriciego en Talavera, negando al sector e intentando asestarle la cornada en el vientre,  la tauromaquia pasa el peor momento de su historia.

El lugar de encuentro tardío fue el casoplón de Roca Rey en Sevilla. Aunque van con dos meses de retraso, al menos se han reunido. Y ya lo dice el refrán, “nunca es tarde si la dicha es buena“.

Al parecer, la reunión giró en torno a las declaraciones del vicepresidente del Gobierno, Pablo Iglesias, esas en las que decía que le incomodaba la tauromaquia. Los toreros presentes, el anfitrión Roca Rey, Pablo Aguado, Enrique Ponce, Diego Urdiales, Morante de la Puebla, Manzanares, Paco Ureña, “El Juli”, Manuel Escribano, Sebastián Castella, Perera, entre otros, con los consejos del maestro Juan Antonio Ruiz “Espartaco” y Cristina Sánchez, en representación de la Fundación del toro de Lidia; quieren hacer un frente común. Unificar el discurso y capotear por igual los arreones del Gobierno a través de un comité que englobe a todos los sectores de la tauromaquia.

Además del gran tema, se habló de las posibles soluciones que todo el sector debería asumir para salir de la crisis que ha dejado el coronavirus, haciendo hincapié en la ayuda a los más vulnerables dentro del colectivo. Soluciones que no se concretaron del todo y que quedaron pendientes de un próximo encuentro, pero que a nuestro juicio, deberían pasar por la racionalización de honorarios de todo el sector, la variedad de ganaderías a lidiar en las plazas, la apertura de carteles, la bajada del precio de las entradas, la potenciación de la novilladas, la implicación más activa del aficionado, la persecución del fraude en todas sus vertientes (desde el pitón de un toro hasta las triquiñuelas de un empresario que pide dinero por torear a los novilleros)….. En definitiva, un sinfín de medidas pendientes de aplicar en la fiesta antes de que la pandemia la dejara en “stand by”.

Para terminar, las figuras trataron la propuesta del canal de pago de toros de ofrecer festejos sin público a puerta cerrada. En este asunto hay más diferencias entre ellos, no todos ven con buenos ojos la medida, que se estudiará también en la próxima reunión.

@elmuletazo