LIRIA SE DESPIDE CON EL RECONOCIMIENTO DE MADRID, PESE A LOS TOROS DE SAMUEL

Tal día como hoy, 18 de mayo, de hace 12 años, la plaza de toros de Las Ventas de Madrid despedía como se merecía a un torero de Murcia tras su decisión de abandonar los ruedos.

Era la undécima de abono de la Feria de San Isidro, y en los chiqueros estaban encerrados seis toros de Samuel Flores que, lamentablemente, no se unieron al reconocimiento a la carrera de Pepín Liria.

Fue una corrida blanda, cornalona e inválida que cabreó mucho al público que llenó la plaza. Los toros de Samuel se hundieron, y todavía hoy no han conseguido el sitio del que disfrutaron hasta principios de los noventa. Aburrieron hasta Luis Francisco Esplá, compartía cartel con el murciano y que al marcharse de la plaza amenazó con no volver. El festejo lo cerró Paúl Abadía “Serranito”. 

Pepín Liria hizo el esfuerzo con un sobrero de Jaral de la Mira que lidió en primer lugar y se la jugó con un mulo en el quinto del festejo.

La despedida no pudo ser la soñada, pero la gran ovación que recibió el de Cehegín al abandonar la plaza la guardará siempre en el recuerdo, como reconocimiento a la entrega y valor demostrado tardes en la catedral del toreo.

Al día siguiente, en El País, Antonio Lorca escribía del suceso en su crónica titulada “La ruina de Samuel”:

“A Pepín Liria, por ejemplo, lo hicieron polvo. Había soñado, seguro, con una despedida a lo grande, una mezcla de heroicidad y cariño, y todo quedó en una afectuosa ovación al romperse el paseíllo y otra cuando se marchó por su propio pie camino del hotel. Se despedía, así, triste e injustamente, uno de los toreros más queridos por esta afición. Se despidió Pepín Liria sin honores, pero con el bien ganado respeto de la concurrencia.”2502903469_16b3623a0b043D1VP1_1descarga

Fran Pérez @frantrapiotoros

Fotos: Las Ventas – Juan Pelegrín