LOS NATURALES DE ORTEGA CANO EN EL AMBIENTE DE GUERRA MADRILEÑO

Tal día como hoy, hace 28 años (1992), José Ortega Cano le cortó una oreja a un toro de Sepúlveda en Madrid, en lo que era la décima corrida de toros del primer San Isidro televisado completo de la historia.

La tarde fue de guerra en los tendidos. La presencia de las figuras y sus toros a modo, provocaron que el peculiar ambiente de la catedral de toreo se multiplicara por 4. El 7, al son de los pañuelos verdes, protestó un encierro al que le faltó de todo. Lo que más daño le hizo fue que en el día anterior se lidió una tremendamente bien presenta y difícil corrida de toros de Alonso Moreno de la Cova, en la que uno de sus toros, estuvo a punto de mandar al otro barrio al matador madrileño José Luis Bote.

Pese a las grandes protestas, el maestro de Cartagena, que pasaba por un momento de gloria, tiró de técnica, se hizo el sordo y dibujó al primero de la tarde unos excelentes naturales que volvieron a cautivar al público de Madrid. El presidente del festejo, Juan Lamarca, no pudo resistirse a sacar el pañuelo y otorgar la oreja.

Joaquín Vidal en el diario El País, enfadado por la presentación y juego de los toros salmantinos, lo expresó así en su crónica: “El toro primero, tipo sardina y de una bondad enternecedora, le valió a Ortega Cano para instrumentar los naturales tal cual fueron concebidos por su inventor e interpretarlos con gusto. A esos naturales, que ejecutó sin excusa ni demora de los tiempos clásicos, para ser auténticos únicamente les faltó un detalle bastante tonto: el toro”.

Así quedó grabado por las cámaras de Canal Plus, que ese 1992 empezó a hacer historia y cambiar la manera de retrasmitir toros:

Fran Pérez @frantrapiotoros

Vídeo: Canal Plus