VIAJE A ALGECIRAS por Alberto Castillo

tomiprimer--620x349El otro día muy temprano, a primeras horas de la mañana, me encontré por la calle, madrugador como yo, a nuestro compañero de “El Muletazo” José Luis Valdés. El reconocido doctor había sacado a su perrita de paseo matutino como yo había hecho con el mío minutos antes. Después de darnos los buenos días correspondientes me dice José Luis: “¿Tienes ya la entrada para Algeciras? Y mi respuesta, espontanea, fue ¿A como pagan ir allí? El querido doctor no dejó de reírse un buen rato ante mi ocurrencia. Bromas aparte y pidiendo perdón al lector por contar esta anécdota, si me pongo más serio para confesar públicamente que no me dice absolutamente nada la  vuelta, reaparición o como quieran llamar al paseíllo que José Tomás hará en el coso algecireño junto a Perera el próximo 29 de junio, por cierto, festividad de San Pedro y San Pablo. Vaya por delante que reconozco y valoro cuando un hombre, o una mujer, se ponen delante de los pitones de un toro. Que merecen el mayor de mis respetos y que jamás, nunca, habrán leído en mis crónicas que menosprecie a ninguno de ellos. Nunca. Al contrario. Para mi vestirse de luces o de corto y salir a la arena jugándote la vida merece mi admiración, toda, y mi respeto por supuesto. Sin embargo en el caso del diestro de Galapagar, insisto, con todo respeto no entiendo ni comparto esta fiebre mediática que se genera en su derredor. Su último paseíllo en una plaza española fue en Valladolid, el 9 de septiembre de 2016, cuando cortó tres orejas a una corrida de Núñez del Cuvillo, con José María Manzanares, que paseó idéntico balance de tres apéndices, y el rejoneador Leonardo Hernández en el cartel. Desde entonces el torero madrileño solo ha hecho un paseíllo más de luces, el 12 de diciembre de 2017, cuando actuó de manera desinteresada en la corrida de seis toreros celebrada en la Monumental de México a beneficio de los damnificados por el terremoto que asoló aquel país el pasado año. Y pare usted de contar. Por tanto, en España, hace ya dos años que no le  vemos por los ruedos y de ahí, lo entiendo, el despliegue en torno a su vuelta hasta el punto de que la empresa encargada de regir los destinos del coso de Algeciras, Lances de Futuro, haya utilizado la imagen de este torero para ilustrar el cartel. Algo que, personalmente, me parece un desprecio absoluto a José Antonio Morante de la Puebla, Julián López, el Juli, los peruanos Roca Rey y Joaquín Galdós, o a los jóvenes extremeños Ginés Marín y José Garrido, que torearán junto a Joaquín Galdós. Está en su derecho, la empresa, de utilizar lo que considere más oportuno para ilustrar el cartel, faltaría más, pero hacerlo con José Tomas es un claro agravio comparativo hacia el resto que se juegan igualmente la vida y que encima cobran muchísimo menos que esta máquina de hacer caja que es el diestro madrileño y todo cuanto se mueve a su alrededor. Esto es así de claro. Es cierto, estoy con los que piensan de ese modo que, José Tomas, ha revitalizado el panorama taurino. Que llena las plazas y que lleva a los tendidos a gentes que de otra manera no irían. Que ocupa portadas en las cabeceras de prensa más importantes de este país e incluso los informativos de las diferentes cadenas de televisión que, apenas, dedican segundos al mundo taurino. Si ha toreado o torea el de Galapagar ni guerra en Siria, ni atentados yihadistas, ni paro o protestas ciudadanas. La portada será José Tomas. Esto es así y por tanto hay que reconocerlo. Otra razón a tener en cuenta es la economía de la ciudad donde toree. Hoteles, restaurantes, bares, cafeterías y hasta tiendas de zapatos hacen su particular “agosto” aunque sea junio pues supone unos ingresos extraordinarios que se anuncie en los carteles de una feria. Es inversión más que rentable aunque el empresario de turno para rentabilizar la presencia de José Tomas en su feria tenga que hacer mil números porque cuando se pone en marcha la maquinaria de contratación de este hombre es para poner sobre la mesa, cada vez, mayores exigencias. Una de las cuales, eso lo sabe todo el mundillo taurino, es el ganado que él quiere, como lo quiere y de quien lo quiere. Otra es encontrarle compañero o compañeros de cartel. Unos que no quieren, otros que no los quiere él y algunos, lógicamente, que piden lo que nunca solicitan por formar parte de una terna. Aquí, como dicen el refrán, “o todos moros o todos cristianos” No se va a llevar el dinero Jose Tomas y los demás van a ir de comparsa. Por tanto, es una aventura montar una feria incluyendo al diestro madrileño, aunque no es menos cierto, siempre sea rentable hacerlo por lo que supone de tirón mediático e ingresos al margen de lo que deje el propio festejo. Si los empresarios tuvieran que defender la presencia de José Tomas solamente con las entradas recaudadas nadie podría contratarlo. Pero esto ya se ha montado así y ahora a ver quien se baja del autobús una vez que se ha puesto en marcha. Lo siento, pero no, no voy a Algeciras salvo que, como le dije a Jose Luis Valdes la otra mañana, me paguen algún dinero por ir a la hermosa ciudad andaluza a ver la corrida de José Tomas. Y eso desde luego no va a suceder. Por nadie pase.

Alberto Castillo @castillo_albert