OREJA A LA TEMPLANZA DE UREÑA EN SAN MIGUEL DE ALLENDE (México)

59E2v-DTLa coqueta plaza de toros mexicana de San Miguel de Allende registró algo menos de media entrada para ver el mano a mano entre dos amigos que el toro ha hecho hermanos. Un lorquino y un azteca, que olvidaron su aprecio fuera del ruedo para batirse con los toros de Espíritu Santo reseñados para la ocasión.

Un festejo mixto, que abrió como telonero el novillero local Francisco Martínez. El mexicano, con ganas en los primeros tercios, estuvo bullidor en banderillas y queriendo con un animal sin gracia que le echó mano, afortunadamente sin consecuencias, cuando trataba de sacarle partido con la muleta. La espada no le funcionó y todo quedó en silencio.a55OGGaE

Arturo Macías se relajó con el buen segundo. Un toro noble y de gran calidad de Espíritu Santo con el que el torero mexicano se relajó y dejó muletazos bellos de gran factura por ambos pitones, destacando los ejecutados con la zurda, que hicieron las delicias de los presentes. Remató de una estocada tendida, el toro se amorcilló y precisó de un golpe de descabello para destronarlo. El personal se enfrió y el torero fue silenciado.

6FZjIrkbzMfsNsIzPaco Ureña recibió al tercero de nombre “Sueños Rotos” y de 504 Kilos de peso con un alegre juego de verónicas. Luego el animal empezó a soltar la cara y la faena de muleta tuvo como principal labor meter al toro en las telas. Muy valiente, el de Lorca sacó dos tandas de naturales de gran factura y pureza que le pusieron enjundia al trasteo. Pero como tantas tardes, la espada no quiso entrar a la primera. Remató al toro al tercer intento y escuchó cariñosas palmas.

Francisco Martínez salió espoleado al ver las grandes cualidades del novillo que hacía cuarto de la tarde. Un gran ejemplar de la ganadería de Espíritu Santo con el que el novillero de la tierra tiró de garra y efectismo para el triunfo en lugar de relajo y toreo. La emoción llegó por la voltereta que le pegó el animal más que por lo realizado con la muleta. Una faena de novillero que le valió, tras una media efectiva, las dos orejas generosas que le concedieron sus paisanos.C0nQNnap

El quinto fue un gran toro de Espíritu Santo. Bravo y con codicia, el burel llamado “Abuelo” era material perfecto para cuajar una faena para el recuerdo. Pero Arturo Macías, al igual que el novillero, decidió irse al tremendismo en lugar de a la pureza. A la faena, brindada a Paco Ureña, Curro Vivas y Juanvi de la Calle, no le faltaron rodillazos y efectos especiales para la galería pero le faltó esa ambición de exprimir con toreo de verdad el gran pitón derecho que tenía el animal. Recetó una estocada tendida y dio un mitin con el descabello. El triunfo se le trasformó en silencio entre la ovación al toro, premiado justamente con la vuelta al ruedo en el arrastre.

“Comodín” de 540 Kilos cerró el festejo. Un toro que derribó espectacularmente al caballo y que mostró síntomas de estar reparado de la vista. Ureña vio pronto el defecto de visión del toro, al que sobó y metió en la muleta para dejar tandas de derechazos largos y sentidos sostenidos por una gran templanza. Paco marcó la diferencia, y al contrario que sus compañeros, puso sobre el tapete eso que conocemos como toreo. Cada vez más a gusto, el de Lorca terminó entregado entre el reconocimiento unánime del respetable. A la hora de entrar a matar el toro se puso complicado por sus problemas de visión. Ureña lo cazó al primer intento y cortó una oreja de peso que le hace coger más confianza para su compromiso de Guadalajara de hoy domingo 4 de marzo.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Ficha:

Plaza de toros de San Miguel de Allende (México) Sábado 3 de marzo. Corrida de toros Mixta.

Toros y Novillos de Espíritu Santo, de interesante juego en líneas generales aunque sospechosos de pitones. El mejor el toro que hizo 5º, de gran juego, premiado con el arrastre lento.

Arturo Macías “El Cejas”: Silencio y Silencio tras dos avisos

Paco Ureña: Palmas y Oreja

El Novillero Francisco Martínez: Silencio y Dos Orejas.

Entrada: Menos de media entrada

Por Fran Pérez @frantrapiotoros

Fotos: Emilio Méndez y José Tomás Marín