LA BODA DE MACHAQUITO CON UNA CARTAGENERA por @julianhibanez

MACHAQUITO

En 1906, Rafael González “Machaquito” era junto a Ricardo Torres “Bombita” el máximo exponente del escalafón taurino. Machaquito contaba con una nutrida y bulliciosa multitud de partidarios, sin duda era uno de los personajes más populares del país.

El apodo de Machaquito se le atribuye por la capacidad que tenía Rafael de matar los toros con tan gran acierto (los machacaba), que para acabar con los 126 toros que mató en una sola temporada, tan sólo necesitó 135 estocadas. Rafael González “Machaquito” es uno de los cinco Califas del Toreo cordobeses.

EL ENLACE

Hace 111 años, en 1906, Cartagena se convierte en el foco de atención de toda la prensa y revistas de la época. Machaquito el torero más famoso de España, se casa con una joven cartagenera, Ángeles Clementson, hija de un potentado empresario de Cartagena de nacionalidad inglesa, formalizaron su enlace matrimonial en el Barrio de Peral, lo que constituyó un verdadero acontecimiento en la región.  

1Rafael conoció a su esposa tres años antes en Lorca (Murcia). La bella hija del señor Clementson, asistía en un palco del Teatro Guerra a una representación con sus padres y hermanos. Machaquito se quedó prendado por la belleza de Ángeles, no paró de mirarla en toda la noche y su recuerdo quedó grabado en su alma por mucho tiempo. Sin embargo no logró hablarle hasta un año después, cuando se celebraba una corrida de toros en la feria taurina de Cartagena. Por la noche se celebró una fiesta de caridad, a beneficio de las Siervas de Jesús, en el muelle de Alfonso XII, y Ángeles Clementson colaboró junto con otras señoritas de la alta sociedad vendiendo champagne entre los asistentes. El torero, que asistió al acto en compañía de unos amigos, cruzó varias veces su mirada con la de la joven y puso todo su empeño en entablar un vínculo de amistad, la cosa resultó y de allí surgió el idilio entre ambos. La aristócrata hizo caso omiso a las trabas sociales que querían entorpecer aquella relación y no la importó que la criticasen y se enfriaran antiguas amistades. Como era lógico al final se impuso el buen sentido y todos aquellos que en principio rechazaban ese amor acabaron por agasajarlo.

5La ceremonia tuvo lugar el 4 de noviembre de 1906, en el domicilio de los padres de la novia, una auténtica mansión de gran valor que se llamaba Villa Potosí. Al principio se habló de celebrarse en la iglesia de la Caridad, pero la ciudad en su totalidad estaba enloquecida por este evento y se creyó más conveniente y seguro, celebrarlo en la villa familiar.2

Machaquito empezó el día con una decepción,  un telegrama desde Córdoba le anunciaba que “Guerrita” no podía asistir por una indisposición. Rafael Guerra “Guerrita” ya retirado, era el único matador que había anunciado su asistencia a la boda. Machaquito visiblemente apenado dijo: _Faltando aquí mi madre, a la que perdí en el momento en que la suerte iba a permitirme mejorar para siempre mi condición, mi mayor alegría hubiera sido tener hoy a mi lado al que con razón llamamos todos los que toreamos, nuestro maestro.

Durante la ceremonia, la novia estaba tranquila y sonriente, a Machaquito se le notaba bastante emoción, los ojos llenos de lágrimas. Don Juan Maturana, el capellán de la casa era el encargado de casarles. La lectura de la epístola puso muy serio al novio, en cambio la novia sonreía jovial y feliz. La ceremonia que había comenzado a las una y cincuenta minutos de la tarde, estuvo finita a las dos. La novia sensiblemente emocionada corrió hacía sus padres para abrazarlos con lágrimas en los ojos. Se levantó acta, firmaron como testigos entre otros el insigne novelista y gran amigo de Rafael, don Benito Pérez Galdós.3

Más de 200 invitados presenciaron la boda, alcaldes de Murcia y Cartagena, amén de todos los revisteros taurinos más importantes de todo el mundo se dieron cita en Cartagena para cubrir el evento del año.4

Machaquito y Angeles vivieron toda la vida juntos y felices junto a sus 6 hijos y 26 nietos, y colorín colorado está historia taurómaca se ha acabado.

                                                                          @julianhibanez