Malos tiempos para los novilleros

9a7570b5a04bb070e731d2f66bdc7c6c_xl“Malos tiempos para la lírica” Así se titulaba la canción del grupo gallego liderado por Germán Copinni, cuyo nombre también podría servir para titular el tema que tratamos hoy.

Golpes Bajos para los novilleros de la Región de Murcia. La temporada 2017 que acaba de bajar el telón ha lanzado un balance terrorífico. Y es que hay que remontarse al puesto sesenta y cuatro del escalafón de promesas para ver al primer murciano. Se trata de Fran Ferrer, que con tan sólo tres actuaciones es el novillero que más veces ha actuado con los del castoreño. Seguidamente nos encontramos a David Fernández con dos festejos en el puesto setenta y uno, y con un festejo, en el puesto noventa y siete, José Manuel. Cierra el escalafón, en cuanto nombres murcianos se refiere, Ramón Serrano, con otro festejo, el de su debut con caballos en la feria de Murcia.

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Sumen. 7 tardes. Nuestros novilleros no torean. No se les dan oportunidades y no es solo una mala noticia para ellos, es también para la tauromaquia en general. La desaparición de los festejos donde tenían cabida las ilusiones de los que empiezan está llevando a la fiesta de los toros a ser un terreno infértil, donde cada siembra cae en saco roto, y si florece, es que hay algo detrás. ¿Pero quién tiene la culpa?

Antes de mirar a lo ajeno hay que mirarse al espejo. Es la propia tauromaquia la que se ha cargado las novilladas. No es de recibo que ferias taurinas con solera olviden a los novilleros y no se programen en su serial una novillada con caballos. Tampoco, que en las portátiles, algunos matadores estén protagonizando auténticos atentados contra la fiesta en corridas de toros que deberían ser oportunidades para los que están empezando. Luego también esta lo de pedir por torear y jugar con los sueños, que todavía, aunque en menor proporción, sigue habiéndolo.

Si ya con eso el futuro de las novilladas esta moribundo, los impuestos que debe pagar el empresario para montar este tipo de festejos son un atraco a mano armada. Es normal que no se den. Y hace del empresario que se atreve a darlos y va por derecho en un superhéroe de la fiesta.

Afortunadamente en la Región de Murcia no podemos quejarnos de que no se den novilladas. Siempre nos gustaría que en más municipios de la Región se apostara por ellas pero la feria del Arroz de Calasparra, con seis festejos y reconocimiento a nivel internacional, es una bendición. También ayudan los tres de Blanca y la novillada de la feria de Murcia, que aquí, hay que aplaudir a Ángel Bernal por apostar por dar una novillada en feria, quitando a Murcia, al menos en esto, de esa lista negra de plazas que no han visto un novillo en sus corrales hace tiempo.

Pero necesitamos más Calasparras, más Blancas y más valientes para que Madrid, que afortunadamente sigue dando novilladas a lo largo de la temporada, no sea el punto y final de las carreras de los novilleros. Madrid sigue teniendo que ser Madrid. Y su novillo exigente, como primera plaza del mundo. Lo que debemos de intentar es que los novilleros lleguen con el bagaje suficiente a Las Ventas para que la verdad de la fiesta no les venga grande.

Hay que apostar por el futuro de una vez por todas. Es una paradoja, conociendo al sector taurino pero no cabe otra para seguir conservando la vida de lo que más nos gusta.

Dijo el expresidente de los Estados Unidos Barack Obama: “Veamos el futuro no como algo fuera de control, sino como algo que puedes darle forma por medio del esfuerzo concentrado y colectivo

Es hora de aplicárselo.

Fran Pérez @frantrapiotoros