TRIGUEROS, ACEBO Y ANA RITA SALEN A HOMBROS EN TORRE PACHECO EN UN TRIUNFAL FESTEJO DONDE SE COLGÓ EL CARTEL DE «NO HAY BILLETES»

Regresaban los toros a la localidad murciana de Torre Pacheco. El club taurino de la localidad es un ejemplo de fomento de la afición, que respondió llenando por completo el coso portátil instalado para la ocasión. Lleno de “No hay billetes” en tarde de agradable temperatura y ambiente festivo.

Actuó en primer lugar la rejoneadora Ana Rita, que realizó un gran esfuerzo ante un animal, con hechuras de toro, que no terminó de colaborar. Clavó siempre arriba, llegando con fuerza al público. Mató de rejón trasero, siéndole concedidas las 2 primeras orejas de la tarde. Actuaron con ella los forcados de Arronches, que completaron el espectáculo.

Volvía a vestirse de luces el murciano José María Trigueros, uno mes después del percance sufrido en Calasparra. Se encontró enfrente en primer lugar a un novillo noble pero justo de fuerzas. Brindó al Dr. Robles y su equipo, antes de coger la muleta. Se vació en la cara del animal, poniendo todo de su parte. Faena de carácter, entrega y emoción. Mató al tercer intento, necesitando usar el descabello, lo que dejó el premio en una oreja.

Se estiró a la verónica Víctor Acebo en el saludo con el capote. Midió el castigo el picador, antes de que el matador brindase la muerte del astado al maestro Pepín Jiménez. Embistió el utrero con la cara por arriba, aunque dejó estar al joven novillero en una faena que caló de lleno entre sus paisanos. Destacaron sobre todo los pasajes por el pitón derecho y la entrega del novillero en una tarde especial compromiso para él. No defraudó el de Torre Pacheco que ofreció una gran dimensión. Mató de estocada, cortando las dos orejas.

Tras el triunfo cosechado en su primer toro, la amazona portuguesa Ana Rita no se conformó y salió a por todas con su segundo oponente. El de Martín Carrasco colaboró para que Ana, entregada y siempre predispuesta a dar lo mejor de sí, realizará una buena labor con las banderillas, clavando arriba y ofreciendo buena doma de su cuadra. Muy segura, cautivó al público con su frescura y sonrisa. En la lidia de este ejemplar volvieron a aparecer los forcados de Arronches que sorprendieron con sus espectaculares pegas, algo inusual en España, que el público pachequero acogió con agrado. Tras esta fase de la faena, el de Martín Carrasco se afligió, sin duda debido a su falta de raza, y se fue a los terrenos de tablas donde incluso llegó a echarse antes de que Ana Rita utilizara la hoja de peral. No estuvo acertada a la hora de matar, se le fue la mano utilizando el rejón y perdió los trofeos. Tras una petición generosa de oreja, dio la vuelta al ruedo.

El quinto, serio por delante y de buenas hechuras, no se dejó en el recibo con el capote. Muy entregado, José María Trigueros intentó dibujar el toreo a la verónica, pero el de “Los Ronceles” pasó del tema. Tras un tercio de varas de trámite fue bonito ver la competencia en quites de los dos novilleros murcianos. Acebo entró por chicuelinas, poniendo la plaza de acuerdo y Trigueros replicó con el capote a la espalda, poniendo sobre la mesa su tremenda valentía. En banderillas cuajó un gran tercio Carlos Pacheco, que saludó la ovación del respetable.

El de “Los Ronceles” llegó a la muleta escaso de raza y con pocas opciones para el lucimiento. José María Trigueros se agarró a la valentía para intentar terminar su tarde en triunfo. Con garra, el novillero intentó ligar las series, pero el animal, muy distraído, no tomaba más de cuatro muletazos seguidos. De uno en uno, el novillero dejó patente que tiene arrestos suficientes para afrontar compromisos de más altura. Dejó dos pinchazos y necesitó de dos golpes de verduguillo para atronar al animal. Su disposición fue premiada con una oreja.

Víctor Acebo recibió al novillero que cerraba el festejo manejando sobresalientemente el percal, dejando un ramillete de buenas verónicas con un temple extraordinario. El tercio de varas volvió a pasar desapercibido, un trámite, todo lo contrario que en banderillas donde Antonio Cama y David Lorente lo dieron todo. Un gran tercio que terminó con el saludo de ambos. Este animal de “Los Ronceles” llegó también a la muleta con el fuelle y la raza justa. Acebo, sin importarle tener ya el triunfo en sus manos, intentó abrirle los caminos, sacando pasajes de toreo poderoso por ambas manos. El toro no quería, pero Acebo le obligó a tomar el engaño, dando una gran dimensión. Su pueblo, su gente, sus paisanos, se entregaron con él, y le expresaron que no lo van a dejar solo en su empreño por caminar en la difícil pretensión de querer ser torero. Mató con acierto, se le pidió con insistencia las dos orejas, y la presidencia no pudo obstáculos para concederlas. Paseó las dos orejas ante el clamor.

FICHA DEL FESTEJO

Torre Pacheco (Murcia). Novillada con picadores mixta. Dos novillos para rejones de Martín Carrasco para rejones y cuatro de Los Ronceles para la lidia a pie. Lleno de “No hay billetes”.

Ana Rita (rejoneadora), dos orejas y vuelta al ruedo.

José María Trigueros, oreja y oreja.

Víctor Acebo, dos orejas y dos orejas.

Crónica: Jesús Cano Melgarejo // Fotogalería: Paco Sastre (Equipo @elmuletazo)

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