LA PETICIÓN DE LA MURCIA TAURINA EN LAS XII JORNADAS SOBRE TAUROMAQUIA DE LA UPNA: “ES EL MOMENTO DE NO TENER MIEDO NI COMPLEJO DE DECIR QUE SOMOS AFICIONADOS A LOS TOROS”

A la vuelta de Pamplona, donde he compartido con Eliana Abellán la experiencia y el privilegio de participar como ponente, gracias a las gestiones del Foro Taurino Cultural de Cartagena, en las XII Jornadas sobre Ganado de Lidia y Tauromaquia, me gustaría contar mis impresiones de aficionado militante, harto de decir que hay que hablar menos y hacer más.

         Lo primero que destacaría de estas jornadas es la seriedad de las mismas. 80 euros era el precio de la inscripción que daba derecho a la asistencia, comida y a un libro con todas las ponencias presentadas. El marco idóneo, la Universidad Pública de Navarra, sin complejos, con sus autoridades académicas inaugurando las jornadas y el alcalde de Pamplona clausurándolas. Es reconfortante ver a las autoridades defender la Fiesta y no sólo en los callejones de las plazas.

         Las ponencias fueron todas muy interesantes y están recogidas en un libro de 254 páginas, editado por los organizadores de las Jornadas, Manuel Purroy Unanua y Josean Mendizábal.

         Abrió cartel Mar Gutiérrez, Ingeniera Agrónoma y secretaria general de ANOET, qué habló de la Geografía de los Festejos Taurinos en España, dando cifras comunidad por comunidad para demostrar la importancia social, económica y cultural de la Tauromaquia.

         A continuación, el veterinario Julio Fernández, expuso sus investigaciones que demuestran algo que los antitaurinos no quieren ni oír, que el toro bravo, gracias a sus especiales mecanismos fisiológicos, supera el dolor.

         Tras la pausa-café, donde se seguía hablando de toros en múltiples corrillos, dos ponencias de auténtica categoría, moderadas por el antropólogo Francois Zumbiehl, la presentada por el francés Dominique Valmary, que demostró que los sueños a veces se hacen realidad, pero a través de la acción. Un gran trabajo, igual que el presentado por Helder Milheiro, secretario general de Protoiro, que nos habló sobre la Gestión de la difusión del valor de la tauromaquia, el caso portugués.

         Tras la comida, le llegó el turno a la tauromaquia popular. Moderados por el periodista Javier Solano, el sempiterno locutor de los encierros por Televisión, disfrutamos con las experiencias de cuatro corredores; Chapu Apaolaza, periodista y miembro de la Fundación Toro de Lidia;  David Úbeda, ese corredor menudo , ingeniero agrónomo de profesión, se juega la vida corriendo ante los toros de media España; Gorka Azpilicueta, empeñado en mantener las raíces del encierro y Larry Belcher, uno de los muchos extranjeros atrapados por la emoción del encierro.

         Tras ellos, Javier Tarín, Presidente de la Federación Española de Toro con Cuerda, habló de la Tauromaquia popular sin pelos en la lengua. La Fiesta es del pueblo y hay que luchar por mantener las tradiciones libres de prohibiciones.

         Tras otra pausa-café, tuve el honor de participar en una mesa redonda que bajo el epígrafe Tauromaquia y Cultura y moderada por el gran periodista taurino José Carlos Arévalo, que acaba de publicar un libro, “La Tauromaquia en tela de juicio”, Argumentos para un informe a la Unesco, compartí con el gran pintor taurino Diego Ramos, todo sensibilidad, persona humilde y modesta que con su obra muestra sin ningún complejo, que “el arte del toreo es un Arte entre las Artes”. Yo hablé de Arquitectura y Tauromaquia, mostrando los distintos escenarios de la Fiesta para terminar pidiendo que sean declaradas monumentos histórico artísticos para poder conservarlas como un patrimonio de nuestra cultura y un argumento más en la defensa de la Fiesta.

         El sábado abrieron cartel los jóvenes moderados por el profesor de Veterinaria Juan Manuel Lomillos. En la mesa se sentaron el ingeniero agrónomo Jon San José, Asier Alvite, veterinario y activista taurino en el País Vasco, un joven empresario organizador de festejos menores, Javier Munárriz y nuestra joven abogada Eliana Abellán, que se metió al público en el bolsillo con su bien escrita y argumentada ponencia, “A los jóvenes les gusta la Tauromaquia”.

         Tras ellos, el ganadero de casta Navarra Miguel Reta a quien todos conocemos como pastor de los encierros, expuso una idea genial para demostrar a la sociedad que la Tauromaquia siempre ha sido solidaria y para ello expuso su idea de procesar, con un coste de euro por kilo, las canales de reses de lidia, convirtiéndolas en hamburguesas congeladas para proporcionar ayuda humanitaria a cuantos la necesiten. Sería un toque de atención importante ahora que se demoniza a las macrogranjas, presentar una carne ecológica y de calidad. Buenísima idea la creación de una ONG: la Tauromaquia Solidaria.

         Tras la pausa, una mesa redonda, “Quién me manda ser torero”, moderada por el experto en comunicación Mariano  Pascual y teniendo como protagonistas a Pepe Moral y Gonzalo Caballero. Un mano a mano seguido con atención por todos los asistentes. El mejor resumen lo hizo el alcalde de Pamplona cuando confesó que había aprendido dos lecciones importantes, una de cada torero. De Gonzalo Caballero, que reconoció que él tuvo la culpa de su grave cornada en Las Ventas, algo que nunca hace un político, para el que siempre la culpa la tienen los otros y de Pepe Moral quien dijo que no se interesaba por las críticas, que el sabía mejor que nadie como había estado, reconoció que los políticos sólo se mueven por las críticas, algo de lo que los taurinos tenemos que tomar nota, para que se nos empiece a tener en cuenta.

         Terminó la mañana con una conversación entre Antonio Purroy y el ganadero Antonio Miura, que hablaron de la relación de Miura con Pamplona, donde no se   conciben unos Sanfermines sin los toros de Zahariche. Seguidamente Antonio Moreno y Antonio Ruiz, veterinarios de Málaga y El Puerto, presentaron un montaje audiovisual, “Miura, las cinco letras del miedo”, que emocionó a todos los asistentes que puestos en pie, ovacionaron tan magnífico trabajo.

         Han sido muchas las vivencias en estos dos días que, en compañía de Eliana, hemos pasado en Pamplona; muchas sensaciones para poder expresarlas en un pequeño artículo, pero la conclusión la expresó mejor que nadie Eliana cuando dijo claro y fuerte que “Es el momento de no tener miedo ni complejo de decir que somos aficionados a los toros, de sentirnos orgullosos de lo que fuimos, somos y seremos, pero, sobre todo, es el momento de defender, divulgar, promocionar, explicar, enseñar y transmitir la grandeza de nuestra Fiesta, la verdad de lo que sentimos, la importancia de la Tauromaquia y nuestra pasión por el toro bravo”,  a lo que añado yo, que no soy tan optimista como ella, que es el momento de unirnos todos los que sentimos esta Fiesta, si queremos que este legado cultural puedan disfrutarlo nuestros nietos.

Por Juan Vicente Rubio

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