JORGE MARTÍNEZ TIRA DE VALOR ANTE UN DESLUCIDO LOTE EN LA NOVILLADA DE SU PRESENTACIÓN COMO NOVILLERO CON CABALLOS EN SEVILLA

Una novillada de Rocío de la Cámara y Cortijo de la Sierra se lidiaba, esta tarde en la plaza de toros de La Maestranza sevillana en el noveno festejo de abono de la feria de San Miguel. El cartel lo componían Juan Pedro García «Calerito», Manuel Diosleguarde y Jorge Martínez.

No tuvo opciones Calerito con el manso y desclasado primero. Un animal que ya desde salida evidenció su falta de gasta. De más a menos fue su pelea en el jaco, embistiendo andando en banderillas. Poco pudo hacer el sevillano salvo mostrar disposición ante un novillo que en el comienzo del trasteo embistió con pies, pero todo lo hizo a oleadas. Cuando perdió la movilidad tampoco dejó a Calerito ahormar faena. La falta de casta, unido a una embestida sosa y anodina no ayudó a que la faena cogiera vuelo. Novillo al que siempre había que llevar en línea recta y a su altura. Saludó una ovación desde el tercio tras tener que usar el verduguillo.

Manuel Diosleguarde tuvo delante a un animal con cierta templanza pero que todo lo hizo a media altura. Un novillo al que había que llevar empapado en los chismes, sino tendía a pasar en vez de embestir. Fruto de ello vinieron dos volteretas, afortunadamente sin consecuencias, para Martínez cuando hacía su correspondiente quite. Tiene un corte muy amanoletado Diosleguarde, de figura vertical, siempre intentando llevarse al animal tras la cadera. Tuvo cierto ritmito a derechas el animal, pero todo había que hacérselo a media altura. Lo quiso hacer todo muy despacio. Vacía el muletazo de una forma muy suave. La clave está en sus muñecas. Le faltó mayor chispa al animal y mayor fibra al novillero. Por el izquierdo siempre entendió a embestir por dentro. Cuando acertó a empapar de muleta y no dejarle pensar llegó más y mejor al tendido. Cerró su trasteo con una bonita trinchera y un pase del desprecio antes de saludar una ovación desde el tercio.

No le dio ninguna opción el tercero a Jorge Martínez, un novillo que ya desde salida evidenció que no iba a poner las cosas fáciles. Siempre embistiendo en línea recta y sin humillar. Un animal que fue acrecentando su geniecito conforme fue pasando la lidia. Ante el de Cortijo de la Sierra vimos con disposición al joven novillero, el cual siempre trató al novillo como si fuera bueno. Pese a ello en muchas ocasiones se vio a mereced de un utrero que mas que embestir, topaba. Siempre con las zapatillas asentadas y consciente de lo que tenía delante no se arrugó ante las huidizas y rajadas embestidas de un animal que acabó con la culata en tablas. Valentísimo anduvo Jorge Martínez demostrando que quiere ser torero. Lo hizo todo para justificar su inclusión en el cartel. No se podía hacer más con menos. Se atascó en la suerte suprema, y tras varios descabellos saludó desde el tercio.

El cuarto de la tarde fue un novillo de Cortijo de la Sierra con clase y dulzura en sus embestidas. Se fue a recibirlo Calerito a chiqueros en un comprometido recibo a portagayola. Una larga unida a varias chicuelinas y una revolera metieron al respetable en su labor. Variado y templado fue el quite de Diosleguarde tras salir de enajas el animal del jaco. Muy templado y abriendo los caminos Antonio Chacón en un tercio de banderillas en el que fue agarrando celo el astado. Tuvo nobleza, ritmo y calidad a derechas, cierto es que por ahí le faltó un punto de emoción. Lo templó Calerito en series bien construidas, presididas por el temple. Por el izquierdo le corrió mejor la mano, por ahí el animal se ralentizó un punto más. Todo se lo hizo a favor del animal, a su altura y sin pegar tirones. Cierto es que era novillo para romperse más, ya que agarró más ritmo y profundidad de mitad de faena hacia adelante. Novillo que había que pulsearlo, llevarlo enganchado y cogerle la velocidad para que se redujera en su embestida. Midió las series el sevillano, siempre pendiente de no exigir a un animal que pese a parecer que tenía poca si te concedía que le apretaras por abajo. Mató de una casi entera algo caída, sonó un aviso, se le pidió la oreja, dando una vuelta al ruedo tras la no concesión por parte de la presidencia.

Tuvo nobleza y cierta templanza el quinto, un colorao de Rocío de la Cámara que tuvo la virtud de la humillación ya desde salida pero el cual se fue apagando como una velita. Utrero que empujó con clase al peto, pero que evidenció que el depósito de la casta no iba a estar sobrado. Inició Diosleguarde con un toreo en línea, a media altura, siempre buscando llevar al animal cosido con los vuelos. Todo lo quiere hacer despacio y muy pulseado, así es más fácil que los animales rompan. Pero duró un suspiro el astado. Bajó la persiana y con ello las ilusiones del salmantino. Se metió en los terrenos del toro con el colorao ya muy paradito, pero no hubo manera de conectar con el respetable.

El sexto de nombre “Moranco” no le dio sentido a su nombre y más que gracia sacó guasa. Peligroso y tremendamente malo, se llevó por delante al banderillero Juan Rojas al salir de un par de banderillas, hiriéndole en la región inguinal derecha. Luego con la muleta quiso coger en cada cite a Jorge Martínez, que mostró valor y bastante hizo con salir andando de la plaza. Estuvo solvente con la espada y saludó una ovación. Al finalizar el festejo pasó a la enfermería para que el equipo médico le explorara la parte interna del muslo derecho donde parecía llevar una cornada interna a consecuencia de las volteretas sufridas en el tercer novillo.

FICHA:

Plaza de toros de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla. Novena de abono. Novillada con picadores. Menos de media entrada del aforo permitido.

Novillos de Rocío de la Cámara (1º, 2º, 5º y 6ª) y Cortijo de la Sierra (3º y 4º). Muy deslucidos.

Juan Pedro García «Calerito», ovación tras aviso y vuelta al ruedo tras petición minoritaria.

Manuel Diosleguarde, ovación y silencio.

Jorge Martínez, ovación y ovación.

Incidencias: En la enfermería fueron atendidos el banderillero Juan Rojas de “varetazo corrido en región inguinal derecha. Pronóstico leve”; y el novillero Jorge Martínez de “contusión en la cara interna del muslo derecho y varetazo corrido en la cara anterior del muslo izquierdo. Pronóstico leve”.

Por Pablo López Rioboo / Fotos: Emilio Méndez para El Muletazo/ Cultoro