JORGE MARTÍNEZ A LA GUERRA EN SEVILLA. AFORTUNADAMENTE TODO QUEDÓ EN UNA CONTUSIÓN Y UN VARETAZO

La novillada de Rocío de la Cámara fue mala de solemnidad. Un desfile de descaste y feas hechuras impropio de una plaza de primer nivel como La Maestranza de Sevilla. Seguramente Ramón Valencia no encontró nada más barato en el campo. Una pena que la categoría de los novilleros se estrellara ante semejante panorama.

No hubo triunfos, aunque nos quedáramos con las ganas. Y es que ante tal saldo ganadero no triunfa ni Roca Rey ni Joselito que resucite.

Al menos los novilleros demostraron que no estaban en el cartel por casualidad y eso ya es para irse a casa con la cabeza bien alta.

No hay que confundir a nuestro paisano Jorge Martínez. Su actitud fue intachable y su valor inmenso ante el lote más imposible de una novillada imposible.

Estar bien no es triunfar, al menos nos consuela que él lo sabe y no se cree esas palmaditas de consuelo que para nada valen. Sevilla se quedó con las ganas de verle torear, como ya demostró en el Circuito de Novilladas de Andalucía y el novillero se quedó con las ganas de pegarle una patada a las dos hojas que forman la Puerta del Príncipe a base de ese toreo de expresión única que él solo sabe hacer.

Ojalá que Ramón Valencia tome nota. En 2022 su nombre tendrá que aparecer en los carteles, al menos para pedirle perdón por ponerle con un ganado que pedía matadero y no rubio albero de Alcalá de Guadaira.

Jorge se la jugó desde el minuto uno. El segundo novillo le levantó los pies en un quite, y se los volvió a levantar cuando intentó ponerse delante otra vez. El tercero, primero de su lote, también lo cogió de una manera brutal. Pero lejos de achicarse se puso los pitones muy cerca, demostrando ambición, ganas, hambre.

El sexto, lo quiso mandar al hule como al subalterno Juan Rojas, pero afortunadamente no lo consiguió.

Y cuando finalizó el festejo se fue a la enfermería con un bulto en el muslo derecho, del que no se había quejado. Tras la exploración del equipo de Doctor Octavio Mulet Zayas, cirujano jefe de la plaza de toros de Sevilla, se le descartó la cornada interna, apreciándole “contusión en la cara interna del muslo derecho y varetazo corrido en la cara anterior del muslo izquierdo. Pronóstico leve“.

Fran Pérez @frantrapiotoros