Opinión: “METER LA PRIMERA MARCHA” por Fran Pérez

Más de uno disimuló la risa, por aquello de guardar las formas, pero se hace ya difícil, muy difícil, demasiado difícil, aguantar la carcajada. Una afirmación que no llega se convierte en una quimera, que duele al principio, pero que con el paso del tiempo muta en comedia.

El pasado martes en el Club Taurino de Murcia, en pleno homenaje a Rafael Rubio “Rafaelillo”, hubo otra actuación teatral del presidente de la Región de Murcia, que ni la mismísima Lola Herrera. Ver a un político defender la fiesta de los toros debería ser una alegría, que sin embargo en nuestra comunidad es un verdadero y preocupante cachondeo. ¿Cuántos años llevan contándonos la misma historia?

Ante ese panorama, por muy bueno que sea el discurso, parece como si “Cinco Horas con Mario” estuviera interpretada por alguna actriz cómica en plan Loles León o la recordada Florinda Chico.

Todavía seguimos esperando los hechos que le den sentido a esa defensa, pero siempre acabamos en más palabras, en más fotos, en más meriendas en el callejón, o en unas migajas por subvención a algunos clubes taurinos para intentar tenerles contentos y que renieguen lo justo y necesario.

La fiesta de los toros en Murcia es Bien de Interés Cultural, ¡menos mal!, pero no se nota, ni se siente.

En Junio del 2020, el señor López Miras mostró a la Fundación del Toro de Lidia, en una reunión en el Palacio de San Esteban, el “apoyo y defensa” del Gobierno regional a la tauromaquia, “un sector con una trascendencia cultural, económica y social como pocos tienen en nuestro país”.

Además dijo, después de disertar sobre las bondades económicas de la fiesta, que “Un sector que aporta tanto a la sociedad debe ser apoyado por cualquier gobierno”, añadiendo que “la tauromaquia puede ser una palanca de crecimiento y reactivación social en estos momentos, tal y como lo ha sido en otras circunstancias”.

Pero la palanca está atascada en la marcha atrás. La fiesta en la Región no es que se esté precipitando al pozo, sino que ya está en él:

  • Dos años sin feria de Murcia, poniéndoselo fácil al empresario este año al no quitar la norma del metro y medio entre espectadores.
  • La escuela de Murcia desaparecida, perdida, extinta, con el recuerdo de un presunto sinvergüenza en lugar de la alegría de la recuperación y la sonrisa de los chavales.
  • El proyecto de reconstrucción de la plaza de toros de Lorca en un cajón perdido de la Dirección General de Cultura para que la plaza no la inaugure un alcalde socialista y que por el coso puedan volar las gaviotas otra vez.
  • Una televisión autonómica que solo se acuerda de los toros cuando hay que defender al gobierno regional. (¡Y que en la estantería del político entrevistado no falte la banderilla!) Y si hay que vetar una fiesta taurina de interés porque el ayuntamiento no es afín, pues se hace. Véase Blanca y Calasparra.
  • Ausencia de un certamen de novilladas de promoción como el que hacen otras comunidades autónomas.
  • Mesa del Toro, que ni tiene patas, ni tornillos, ni tablero…..
  • Los proyectos de la Fundación del Toro de Lidia pasan de largo de la Región de Murcia……..

Pero podemos estar tranquilos, el señor presidente quiere que “Rafaelillo” toree en una plaza de toros de la Región de Murcia para celebrar su aniversario de alternativa antes de que acabe la temporada y maquillar un poco el desastre: “Pondremos todo lo que este en nuestra mano para hacerlo posible”, dijo en el Club Taurino de Murcia hace unos días.

Todo lo posible es que la comunidad sea la organizadora del festejo y asuma los gastos que arroje el mismo, con o sin patrocinadores a su lado. Sería un buen inicio para empezar la escalada del pozo y darle un pelín de oxígeno a la tauromaquia regional.

Si no llega, se tendrá que ir pensando en alguien que sea capaz, al menos, de meter la primera marcha.

Por Fran Pérez @frantrapiotoros