LA TAUROMAQUIA EN MURCIA ES UN MAR MENOR

Se impone la tristeza. Era un clamor, algo que sabes que está, pero que no quieres airear confiado en que llegarán mejores tiempos. El muerto vivo, que cantaba Peret. Pero, ¡qué pamplinas va a mejorar si no se ha hecho nada para que resurja de sus cenizas! Uno estaba tomando cañas y los otros haciéndose fotos. En los callejones, con los protagonistas, con los que se juegan los muslos. ¡Somos taurinos, eh! Por los bemoles…..

La tauromaquia en Murcia es un Mar Menor, con su sopa verde y todo. Que un día lanzamos un escándalo asqueroso de dimensiones descomunales en una escuela taurina, que otro le hacemos la vida imposible a alguien que se quiere abrir paso en la profesión, que el siguiente ponemos las cosas más difíciles que en ninguna otra comunidad para dar toros, que al posterior hacemos del espectáculo taurino el circo de Fofó (que Dios lo tenga en su gloria), que si sale algún propietario de plaza de toros anclado en los tiempos de cuando Franco tocaba la corneta, que si la televisión autonómica veta hasta los encierros de Calasparra, que si dejamos el proyecto de rehabilitación de un coso en un cajón…

La lista es larga, hay muchos años de tropelías. Se ve que no teníamos suficiente con el monstruo del lago Ness y los mordiscos que ha ido dando estos años.

Ante este panorama, es normal que la gente se aleje cada día más de la fiesta de los toros, para no terminar sucumbiendo por hipoxia como la fauna marina de la laguna de agua salada más grande de Europa.

Y duele porque tenemos cosas extraordinarias. Tenemos a novilleros con ganas de querer ser, a una figura del toreo, capitán general en la plaza de toros de Las Ventas, al que llaman Paco Ureña, a chavales que están deseando que se abra una escuela taurina para seguir formándose en este incomprensible pero bonito mundo de los toros, a familias que están tratando de criar al toro bravo en nuestra tierra, a varios banderilleros extraordinarios, a aficionados locales que luchan en sus respectivos términos municipales para que la fiesta siga viva. Tenemos al catedrático de los Miuras, que merece capítulo aparte, esta vez sí, porque él ha sido el gran damnificado de que la Feria Taurina de Septiembre de Murcia se haya suspendido.

El 15 de septiembre era su día. “Rafaelillo” iba a recoger en su plaza, en donde un día soñó con ser torero, el cariño que todos los aficionados de la Región de Murcia y de fuera sus fronteras le profesan. Volvía a La Condomina para celebrar nada más y nada menos que su XXV Aniversario de alternativa, llevando el nombre de la capital de la comunidad por todos los lugares taurinos,  y todo después de casi perder la vida, porque casi San Pedro le abre las puertas, en Pamplona. La gesta no era con ganado cualquiera. Era con Victorinos, que le ponían el acento torista a una feria que no sabía lo que era eso en años, muchos años, demasiados años. Y luego estaba la televisión. No la autonómica, que de toros no entiende. La de Movistar +, que negociaba con la empresa para ofrecer en directo este evento con el que se suponía que la tauromaquia en Murcia superaba la caída y remontaba.

Pero estamos a 31 de agosto y seguimos cuesta abajo y sin frenos. La decepción de la suspensión de la feria taurina de Murcia ha hecho que las miradas se vayan de la plaza de toros de Murcia y se centren en el Palacio de San Esteban, donde todo el mundo piensa que se podría haber hecho algo más para que la Región no fuera otra vez el hazmerreír del planeta de los toros:

“¡Estamos hartos!”, “¡Siempre Igual!”, “¿Qué diferencia hay entre Ayuso, Moreno Bonilla y López Miras?”, “Esto es lamentable, se pueden dar toros antes en Mallorca que en la Región de Murcia”, “Esta norma estúpida de la comunidad ha hecho que muchos carteles importantes proyectados para (una plaza de la Región) se vayan para atrás”, “No se puede hacer nada, allí es imposible”, “Una cosa es lo que hablan y otra lo que hacen”, “Como se la metieron doblada a los de la Fundación del Toro de Lidia”…, así se expresan aficionados y profesionales taurinos de Murcia ante este situación.

Estamos seguros que al Gobierno de la Comunidad, presidido por Fernando López Miras, lorquino, criado a la vera de Sutullena; le han llegado estos mensajes como a nosotros. Solo así se entiende el mensaje por redes sociales de Francisco Abril, director de Asuntos Taurinos de la Región de Murcia, a última hora de la noche de ayer.

Su cometido es achicar el agua del barco, que no pasa precisamente por un momento agradable, regionalmente hablando. Y faltaba lo de los toros….

La suerte que tienen es que la oposición, ni está, ni se le espera.

Por Fran Pérez @frantrapiotoros