“RAFAELILLO” ABRE LA PUERTA GRANDE DE CASTELLÓN TRAS SU ENTREGA ANTE LOS MIURAS

A las ocho en punto de la tarde de este martes 29 de junio arrancaba la corrida de toros que ponía cierre a la Feria de Castellón, que este años 2021 se está celebrando en torno a las fechas de San Juan y San Pedro. El diestro murciano Rafaelillo, Paco Ramos y Rubén Pinar hacían el paseíllo con una imponente corrida de Miura, seria y con mucha romana.

Nacido en febrero de 2016, de 649 kilos y de imponente estampa era el primero de Miura. Con dos largas cambiadas saludó Rafaelillo al alto animal, que derribó al caballo de Juan José Esquivel en la primera vara. Tuvo que lidiar con la falta de fuerza Rubio, no pudiendo bajar la mano en exceso por la falta de fuerza del animal, evitando así que descompusiese su embestida. La capacidad lidiadora de Rafaelillo se impuso especialmente por el derecho al animal, que tuvo nobleza dentro de lo que este encaste es. Le arrancó cuatro series de mucho mérito. Mató de un soberbio estoconazo y paseó una oreja de mucho peso.

El segundo toro dio un impactante salto al callejón nada más salir al ruedo. El animal, “Alfiletero” de nombre y cárdeno de capa, dio un limpio salto evitando el olivo y cayendo en el callejón, por fortuna en una zona en la que no había burladeros interiores, lo que hizo que la gravedad no llegase a mayores. La rápida intervención de un operario de plaza que con presteza se puso tras una puerta hizo que el animal volviese en segundos al ruedo, evitando así la tragedia. Tras ello, y tras un buen tercio de banderillas, prosiguió la lidia de Paco Ramos.

Muleta en mano, aprovechó la inercia de su viaje el castellonense, evitando que éste tocase las telas para torear con entrega por la mano derecha. Se entregó a la lidia del veterano diestro, descolgando y siguiendo con nobleza también los trazos y las telas del matador. Tras estoquearlo, paseó una oreja.

Con 671 kilos salió el cárdeno oscuro tercero, nacido en enero de 2016, animal bonito de estampa y que embistió con alegría a la buena proposición capotera de Rubén Pinar. Empujó en el peto de Agustín Moreno y, tras el brindis al tendido, se le emplazó el de Zahariche a las telas del albaceteño; no obstante, con toque fuerte logró meterlo en el canasto. Y le dio movilidad en la distancia corta el animal, que embestía apretando el motor en ese terreno. Fue encontrando el sitio, aguantándole las serias embestidas al de Miura y logrando poder al tranco del astado. La pena fue el pinchazo previo al estoconazo. No obstante, paseó una oreja.

“Barbero”, cárdeno oscuro, cinqueño y de 637 kilos era el cuarto, segundo del lote de Rafaelillo, animal también serísimo y que, tras el brillante tercio de banderillas de Lipi y Pascual Mellinas, Rubio brindó al maestro Vicente Ruiz “El Soro”, que se encontraba entre los músicos de la banda y le dedicó la diana floreada. Buena fue la primera serie por la mano derecha, logrando entrelazar muletazos muy firme y, sobre todo, pudiendo al animal. Uno de los desplantes fue una estampa de otra época. Tras estoquear al de Miura, paseó una nueva oreja.

Una tremenda ovación tributó la plaza al quinto de salida, un animal de casi 700 kilos de peso, sardo de capa, y al que Paco Ramos saludó con brío a la verónica y, tras ello, quitó también con solvencia por chicuelinas para dejarlo perfecto y de lejos para arrancarse al segundo puyazo. Paco Plazas destacó en ese tercio de varas. Pero se le vino soberanamente abajo el animal, no teniendo apenas opciones. Tras estoquearlo, se le pidió la oreja cariñosamente, no siendo concedida por el palco. Vuelta al ruedo.

A sus dos compañeros de terna brindó Rubén Pinar el largo sexto, animal con el que mostró brío de capa y al que corrió la mano por la derecha con limpieza en las dos primeras series, aprovechando la movilidad del de Miura. Incluso le sorprendió en dos ocasiones en la última parte del trasteo, en la que el toro sacó más complicaciones y quería dar caza al torero. Con habilidad le metió la espada, siendo ovacionado.

FICHA:

Plaza de toros de Castellón. Última de Feria. Corrida de toros.

Toros de Miura, muy pesados, variados de capa y de distinto juego, predominando la nobleza.

Rafaelillo: Oreja y Oreja.

Paco Ramos: Oreja y Vuelta al ruedo.

Rubén Pinar: Oreja y Ovación.

Entrada: Lleno en el aforo permitido.

Fotos José Joaquín Diago