LOS “VICTORINOS” PARA LA REAPARICIÓN DE “RAFAELILLO” EN LOS CORRALES DE LA PLAZA DE TOROS DE JAÉN

Los toros de Victorino Martín reseñados para el primer gran acontecimiento de la temporada taurina 2021, es decir, la reaparición en los ruedos del torero murciano Rafael Rubio “Rafaelillo”, ya están en los corrales de la plaza de toros de Jaén llegados desde la finca extremeña de “Las Tiesas de Santa María”.

Vídeo del embarque:

Se trata de un conjunto de toros de excelente presencia para una plaza de toros de segunda categoría. Muy en el tipo de la casa, los cárdenos y negros entrepelados de Victorino imponen respeto. Huelen a verdad, como no podía ser de otra manera en la vuelta de un torero que la lleva por bandera.

Toros en el Coso de la Alameda:

La expectación es alta. Mañana la plaza no se llenará por las restricciones del coronavirus pero todo el sector taurino estará pendiente de la televisión para seguir en directo este interesantísimo acontecimiento que completan los toreros Alberto Lamelas y Rubén Pinar.

La ganadería de Victorino Martín fue fundada en 1912 por el Marqués de Albaserrada con hembras y sementales del Conde de Santa Coloma, origen Saltillo. En 1920 falleció el señor Marqués y en 1921 su viuda la vendió a don José Bueno. En 1928, por división de la ganadería, le corresponde una parte a su viuda doña Juliana Calvo. En 1941 la heredaron sus sobrinos, quienes anunciaron “Escudero Calvo Hermanos”, los cuales la vendieron en 1965 a don Victorino Martín.

Por su popularidad, éxito y por las diferencias sostenidas y mantenidas en los últimos años, los “Saltillos” de Albaserrada, de la mano de los hermanos Victorino y Adolfo Martín, pueden considerarse ya como una estirpe nueva y diferenciada. Procede este encaste de la porción de ganado que el Marqués de Albaserrada separó de la ganadería de su hermano, el Conde de Santa Coloma en 1914, compuesta mayoritariamente por animales con sangre Saltillo.

La familia Martín se hizo con la ganadería de Escudero Calvo (pura de Albaserrada) a principios de los años sesenta. Muy a la baja en aquel momento, se comenzó a seleccionar y a lidiar con éxito, consolidándose en los años ochenta como criadores de unos productos que siempre han dado espectáculo y destacando especialmente la ganadería de Victorino Martín. Considerados como “alimañas” por su dificultad, hoy esta ganadería, de la que procede la de José Escolar, mantiene un punto de conexión entre el toro apto para una faena al uso, encastado y noble y otro más indomable y áspero.

El toro de Albaserrada es duro y encastado, entregado en el caballo, con gran fijeza y muy humillado en la muleta. Presenta toda la variedad de capas cárdenas, desde el muy claro al negro entrepelado y también el negro. Suele ser un animal tocado de pitones, más astifino que el resto de los Saltillos y de más cornamenta, musculado, de gran trapío y poco peso. Por lo general es un toro difícil de torear, especialmente con el capote, pero generoso. No admite errores y siempre necesita de la atención y la tensión del torero. Toro de faenas cortas y sometimiento, suele ser pronto y espectacular en el caballo.

@elmuletazo