ÁLVARO RUIZ Y JORGE INFER, EL FUTURO TAURINO DE MURCIA SIGUE ESTANDO VIVO

Todos sabemos lo que ha supuesto para la Murcia Taurina el desagradable caso sucedido en la ya desaparecida escuela taurina, pero pese a la gran vergüenza, hay lugar para la esperanza. Por muchas barreras que uno se encuentre en el camino, los sueños no tienen fin. El de querer ser torero tampoco.

Muchos alumnos que estaban en la institución, que la abandonaron al comprobar que la renovación de la misma era imposible o prácticamente improbable, tuvieron que abrirse nuevas puertas para intentar conseguir sus pretensiones en el mundo del toro. Es el caso de Álvaro Ruiz y Jorge Infer. Ellos han comprobado que otra manera de educarse en la tauromaquia es posible, con la disciplina por bandera, como debe ser, pero alejados de ese infierno de infausto recuerdo que vivieron por la Ronda de Garay.

Todavía no hay una nueva escuela, ni si quiera se sabe si la habrá, pero afortunadamente hay profesionales del toro de la Región de Murcia que han cogido al toro por los cuernos y les están ofreciendo a los chavales los consejos oportunos para que la llama taurina siga viva en sus corazones.

Los pasados días Álvaro Ruiz estuvo en la ganadería de Sancho Dávila poniendo en práctica las enseñanzas que durante este tiempo le ha dado el matador de toros de Cehegín, Antonio Puerta. Le queda mucho camino por recorrer, muchas horas de entrenamiento, pero ha vuelto a coger la senda correcta en sus inicios en esta difícil profesión. Luego, el toro dictará sentencia. No hay sitio para todos, está claro, pero ahora va recogiendo las armas adecuadas para intentar hacerse hueco.

Jorge Infer también está empeñado en probar suerte en esta locura cuerda de la aventura taurina. A su lado otro profesional de Murcia, el subalterno Alberto López “Niño del Barrio”. Como a Álvaro Ruiz, le queda mucho por aprender. De hecho, prácticamente están rescribiendo en su mente otra vez lo que es el toreo. El simple hecho de coger bien una muleta. (Hasta ese punto). “El Niño del Barrio” quiere que Jorge se forme como buen profesional, lo demás vendrá después. El correcto manejo de los chismes, la colocación, llevar un toro al caballo y poner banderillas, que por raro que resulte, no lo había hecho el chaval en la escuela. Jorge también se puso delante de la cara de los bravos hace unos días para sacar la nueva versión de su aprendizaje taurino.

Ellos son solo dos ejemplos de que a pesar de los pesares el futuro taurino en Murcia está vivo.

Hay que seguir luchando por él.

@elmuletazo