LA NUEVA SENDA DEL NOVILLERO CIEZANO ALEJANDRO FERNÁNDEZ

Dice el refrán que cuando se cierra una puerta, se abre una ventana. Esas nuevas oportunidades no nacen solas. La voluntad y la insistencia son la llave mágica para encontrar una nueva senda por donde caminar y volver a encontrarle sentido a la vida o a lo que te hace feliz.

Es el caso del ciezano con raíces molinenses Alejandro Fernández. Sus ganas de querer ser torero, de probar suerte en esta bonita y a la vez difícil profesión, no se han extinguido después de los desagradables acontecimientos sucedidos en la escuela taurina de Murcia.

Mientras que espera a que el gobierno regional tome cartas en el asunto y renueve la escuela o cree una nueva institución que acoja a esos chavales que decidieron abandonarla por sentirse desamparados por su dirección, Fernández sigue entrenando con la misma ilusión del primer día.

Estos meses fuera de la disciplina de la escuela de Murcia ha ido cogiendo los consejos de diferentes profesionales del toro de la Región y ha estado día a día, preparándose física y mentalmente, junto al novillero de Javalí Nuevo, José María Trigueros.

Para comprobar si de verdad quiere seguir en esta profesión, Alejandro Fernández se puso el pasado fin de semana delante de una becerra en la finca Flores de Las Torres de Cotillas.

El animal fue noble y tuvo mucha durabilidad. Por el pitón izquierdo ofreció embestidas largas y profundas y por el derecho acortó más el viaje pero también permitió el lucimiento.

Alejandro Fernández, de amanoletada figura, mostró su buena evolución, ofreciendo un toreo clásico, vertical y profundo, destacando su revelador manera de interpretar el toreo al natural, lógicamente con los defectos del que lleva menos de un cuarto de hora en la profesión.

Estas son las fotos de la tienta captadas por el objetivo de Ayala Tenza:

¡Taurinos, aquí hay una joya que hay que pulir!

@elmuletazo

Fotos: Ayala Tenza