TRES GENERACIONES DE AFICIONADOS DE MURCIA REPASAN EL ESTADO ACTUAL DE LA FIESTA DE LOS TOROS

El mundo del toro está en ruinas, pero la culpa de ese estado no la tiene toda la pandemia de la covid-19. Antes de que llegará el virus, la tauromaquia ya estaba enferma de otras enfermedades creadas por los propios agentes del sector taurino. En lugar de darles solución, de adoptar las medidas pertinentes para volver a tener una salud estable, los integrantes de este mundo, tan bonito y tan incomprensible, siguieron consumiendo grasas sin atender las recomendaciones de los que veían el trágico final. Nadie hizo caso, y como es natural, las venas de la tauromaquia terminaron de taponarse por completo.

El infarto de 2020 para la tauromaquia ahí está. Todos hemos visto el duro golpe. Pero tras el susto ¿Ha reaccionado bien el sector? ¿Quiere vivir?

Se lo preguntamos a tres generaciones de aficionados de la Región de Murcia. Un trio de prestigio, de lujo, compuesto por Francisco García, presidente emérito del Club Taurino de Calasparra, Juan Carlos Marín, presidente de la Asociación Taurina “El Quite de Calasparra” y Antonio Moreno, joven aficionado de Moratalla.

Francisco García abre la terna, director de lidia, da sus primeros pases con la palabra: “Creo que el sector taurino no ha reaccionado bien ante la situación creada por la pandemia que a todos los sectores ha desequilibrado. Los toros como sector muy sensible, ha quedado muy tocado con resultados imprevisibles cuando la situación se normalice pasado un tiempo. Se dice que una crisis produce cambios en los sectores económicos de la sociedad, de la que algunos salen reforzados. Tengo la esperanza de que el sector taurino sea uno de ellos, pero la verdad, es que no veo que esté trabajando en ello”.

El hasta hace unos meses presidente del Club Taurino de Calasparra añade: “Hay que reconocer que algunos empresarios, modestos, no los de siempre, y en especial, la Fundación Toro de Lidia, han hecho un esfuerzo junto a ciertas televisiones, y la temporada no pasó en blanco, y vimos festejos realmente interesantes. Pero no se apreció que el sector se movilizara, y con más motivo, cuando algunos políticos no se cortaban en decir que, por ellos se suprimirían los toros, y cuando se ha ignorado a los profesionales y a la ley en la que se reconoce que los toros son cultura y los profesionales artistas. A estas alturas, y que no se vea movimiento, no es buen síntoma”.

Juan Carlos Marín, segundo espada de este cartel, sigue con la faena y centra su trasteo en la escasez de vínculos del sector: “Bajo mi punto de vista creo que esta crisis del coronavirus ha dejado clara la desunión que había y hay dentro del mundo del toro. Veníamos diciendo desde hace mucho tiempo que la fiesta tenía que cambiar y estar más unidas todas las partes, porque aquí se nota una gran ansia de intereses sin pensar en el futuro de la fiesta ni en el aficionado que es el que mantiene todo esto”.

El más joven del cartel, que toma hoy la alternativa en esta web, Antonio Moreno, remata a este toro por pregunta por arriba: “El virus sin duda ha sido un desastre para todo y no iba a ser menos el sector taurino que lo ha acusado especialmente, es una pena ver la situación en la que están los ganaderos y todos los profesionales del mundo del toro, la cantidad de toros que se han quedado sin lidiar y que han ido al matadero sin ver lo que llevaban dentro. Aun así para mí el sector taurino antes de la pandemia ya estaba pidiendo un cambio a gritos. Quizá sea la hora de que entre todos pongamos de nuestra parte y avancemos en el camino adecuado. Me temo que por desgracia se seguirán poniendo por encima otros intereses distintos al del aficionado”.

Y en 2021, ¿Qué nos encontraremos? ¿Habrá temporada? ¿Qué se espera de ella? Nuestra terna responde:

“Todo dependerá de la evolución de la pandemia. Yo creo que las primeras ferias, como mínimo, se aplazarán o habrá algún festejo, pero un ciclo al uso, si lo hay, será en las ferias últimas. Pero lo que es importante: no se ve al sector muy inquieto. ¿Más de lo mismo? No creo. Algo cambiará, aunque solo sean los precios”, comenta con preocupación Francisco García.

“Temporada como antes lamentablemente no, pero soy optimista y espero que pronto sobre todo las plazas de primera se abran de una vez y se den festejos taurinos. Son las principales plazas las que no pueden continuar cerradas, sus dueños o gestores se tienen que poner en marcha ya. Es vital para todos los estamentos taurinos, para ganaderos, toreros, subalternos, cuadras de caballos de picar…”, expresa Juan Carlos Marín. Al apasionado presidente de la Asociación “El Quite de Calasparra” le afloran los deseos que todos compartimos: “Espero una gran apuesta por parte de empresarios, apoderados y toreros. Esta crisis debe cambiar la forma de hacer carteles repetitivos de principio a fin de la temporada. Es hora de apostar más por el TORO, por todos los encastes que el sistema ha dejado marginados y que representan un gran valor genético de la cabaña brava, por nuevos toreros que vienen apretando y el sistema taurino los está dejando apartados, es hora de poner en práctica todos los tercios de la lidia, de abaratar el espectáculo y así poder abaratar el precio de las entradas, y es hora de crear aficionados y hacer que vuelvan a las plazas de toros a través de la emoción en el ruedo”.

Antonio Moreno se sube al barco de la ilusión y la esperanza, aunque confía poco en una respuesta atractiva del sector: “Es pronto para saber si habrá temporada, las restricciones van según avanza el virus y no sabemos cómo estará la situación de aquí a principio de temporada. Si al final tenemos suerte y hay temporada, espero que por supuesto las plazas de primera den toros. Creo que es el momento de poner variedad de encastes en las ferias y dar oportunidades a los toreros emergentes que se han ganado su puesto en el ruedo. Sería bonito salir del sota, caballo y rey. Hay grandes figuras, como Talavante o José Tomas, que tienen la fuerza necesaria para levantar esta situación con su presencia en las ferias, adaptándose a los precios y a los toros que haya, ese es el esfuerzo al que me refería antes y que tendrían que hacer todos los que componen el espectáculo. Si se consigue eso, los aficionados sin duda responderemos. Pero el porcentaje de que eso se produzca, lamentablemente, es mínimo”.

Fran Pérez @frantrapiotoros para ElMuletazo.com