JOSÉ NIETO “JOSELE”, EL ACTOR MURCIANO AL QUE LE ECHARON DOS NOVILLOS AL CORRAL

La interpretación y la torería es algo que se mezcla en la sangre de los grandes actores de la Región de Murcia. Un claro ejemplo de ello es la figura del siempre recordado Francisco Rabal, ese “Juncal” de Sevilla al que le corría sangre murciana por sus venas.

Paco fue torero fuera de la plaza, pero antes que él hubo otro actor murciano que si probó suerte dentro del ruedo. Nos referimos a José Nieto. Un galán nacido en 1902 en la capital murciana, que se trasladó a Madrid en plena juventud para participar en las capeas de los pueblos de los alrededores e intentar así hacer realidad el sueño de querer ser torero.

Nieto, desde pequeño, siempre tuvo esa ambición. Su familia contaba con un negocio de ganado y carnes que le hacía tener trato con empresas taurinas de las plazas de toros de La Mancha. Su abuelo y su padre no paraban de hablar de toros, de anécdotas vividas en las plazas, de la grandeza del espectáculo y él se contagió de ello. Tanto que desde muy pequeño ya le daba pases al ganado bravo que llegaba a las corraletas de la empresa familiar.

José García “Josele”, de Murcia, como así se anunciaba en los carteles, destacó en los duros festejos populares de la sierra de Madrid y consiguió que le anunciaran en una novillada económica en la plaza de Vista-Alegre. El ilusionado joven compaginaba su meta con un trabajo de botones en una agencia de seguros cuyo sueldo utilizaba para alquilar los trajes de luces que se enfundaba para participar en las novilladas.

Lo de la vieja plaza de toros de Carabanchel fue todo un fiasco. Al murciano le echaron un novillo al corral tras dar un verdadero mitin con la espada. El público olvidó sus graciosos lances con capote y muleta, y le propinó una brutal bronca, de las de antes, de las que dolían. Las ganas de ser torero se le fueron a chorros, como una cornada en la femoral.

Pese a la debacle, esta no fue su última comparecencia en los ruedos. Lo anunciaron en Majadahonda donde “Josele” volvió a estar aceptable con los trastos, pero el manejo de la espada no era lo suyo y volvió a dar un grotesco espectáculo en la suerte suprema. Otro novillo al corral, otra bronca de las que no se olvidan y punto final a su aventura en los toros.

Derrumbado por ese motivo, por el camino se le cruzó el director Florián Rey, que vio en él un potencial para el cine por su simple habilidad como jinete. En 1925 debutó con la película El Lazarillo de Tomes.  Rey reconvirtió a Nieto en un guaperas del cine de la época.

Luego un directivo de la FOX, una de las grandes productoras cinematográficas americanas, lo contrató como actor de doblaje de los filmes de la productora y para aquellas dobles versiones de películas, que consistían en el rodaje de idénticas cintas pero en español. Fue en Hollywood donde aprendió un inglés fluido, que más tarde le serviría para impulsar más su carrera como actor.

Tras finalizar el contrato en Hollywood vivió unos años en Italia y finalizada la Guerra Civil regresó a España para participar en películas como Raza, del director Sáenz de Heredia con guion del general Francisco Franco o en Los últimos de Filipinas de Antonio Román.

En este período adquiere su conocida fama de actor de carácter, con sus intervenciones en famosas películas religiosas de principios de los cincuenta: La señora de Fátima y Sor Intrépida, de Rafael Gil, y principalmente Marcelino Pan y Vino de Ladislao Vajda.

Luego, gracias al idioma aprendido en América, logró participar en grandes superproducciones de Hollywood grabadas en España en la época donde los norteamericanos descubrieron la variedad de los paisajes españoles y su mano de obra barata.

Nieto participó en pequeños papeles pero muy bien retribuidos en películas como Alejandro el Grande, de Robert Rossen, Aventura para dos, de Don Siegel, Orgullo y pasión, de Stanley Kramer, Salomón y la reina de Saba, de King Vidor, Rey de reyes y 55 días en Pekín, de Nicholas Ray, y Doctor Zhivago, de David Lean.

En su última etapa grabó Campanadas a medianoche, la genial obra de Orson Welles sobre personajes de William Shakespeare, y Un verano para matar, de Antonio Isasi.

Anteriormente a la grabación de Campanadas a medianoche, Orson Welles entabló a amistad con José Nieto por el tema taurino. Y es que el cineasta cuando llegó a Sevilla con 15 años se enamoró de la fiesta y quiso probar suerte en el mundo de los toros. Con el apodo de “El Americano” el director toreó varias novilladas con poca fortuna, una de ellas en la plaza madrileña de Tetuán de las Victorias, que estaba situada a la mitad de la calle de Bravo Murillo, entre la Glorieta de Cuatro Caminos y la Plaza de Castilla. En ese festejo el murciano “Josele” hizo el paseíllo en la cuadrilla de Welles y vio como el público, indignado ante la incompetencia del director de cine, le rociaba con una lluvia de botellas.

El murciano interpretó a muchos personajes cuya profesión tenía que ver con el mundo de los toros, desde matadores hasta ganaderos y mayorales. En película La malcasada (1926), cuyo argumento estaba sacado de la vida de Rodolfo Gaona, interpretó a este matador de toros en un film con un reparto espectacular con famosos personajes de aquella época: Juan Belmonte, Ignacio Sánchez Mejías, Torcuato y Fernando Luca de Tena, Concha Espina, Pedro Muñoz Seca, Ramón del Valle-Inclán, Wenceslao Fernández Florez, Alberto Insúa, José Martínez Ruiz ‘Azorín’, Manuel Machado, Margarita Nelken, Santiago Rusiñol, Julio Romero de Torres, Miguel Fleta, Miguel Primo de Rivera, José Sanjurjo, Millán Astray, Francisco Franco (que años más tarde se convertiría en dictador de España), Natalio Rivas, Álvaro de Figueroa y Torres, Alejandro Lerroux, José Sánchez Guerra, Luis Araquistáin, Leonardo Torres Quevedo y Juan de la Cierva.

Recuerdo a José Nieto en la Calle Soledad de Murcia

José Nieto, o “Josele” falleció el 11 de agosto de 1982 en Matalascañas (Huelva) a los 80 años de edad víctima de un edema pulmonar. Siempre tuvo a Murcia en sus pensamientos hasta el punto de que la vinculó con la eterna juventud: “Está en hacer ejercicio y controlarse en la bebida. También está en dormir de 8 a 9 horas diarias y en haber respirado en la juventud el aire y el ambiente de las acequias de mi huerta de Murcia”.

El Cossío, la enciclopedia taurina referencia, habla de José Nieto “Josele” como: “Matador de Novillos en festejos económicos, que llegó a vestirse de luces para torear en la plaza Carabanchelera de Vista-Alegre en la temporada de 1918.  No tardó en abandonar la profesión para dedicarse intensamente a la de actor cinematográfico en las que alcanzó las cotas más altas. Ha intervenido como espada en un buen número de festivales benéficos con total desinterés. Volvió a ceñir la chaquetilla de alamares para interpretar papeles de toreros en películas españolas”

Fran Pérez @frantrapiotoros

Fotos: Álbum familiar de José Nieto.