EL CLASICISMO DE FILIBERTO DESPIDE EL AÑO EN “LA LOSICA”

Antonio Merenciano mantiene en Elche de la Sierra, con mucho esfuerzo y sucesivos palos en las ruedas de la administración y del propio sector taurino, el pequeño oasis ganadero que heredó de su padre. En esta casa albaceteña, con sangre de Martelilla, se habla panocho. Y es que además de mostrar reiteradas veces su amor por nuestra tierra, siempre les ha abierto las puertas a los jóvenes toreros de la Región que buscan oportunidades para seguir creciendo en la profesión.

El pasado domingo Antonio encerró en la plaza de tientas de “La Losica”, como se llama su coqueta finca de bravo, dos toros para que el torero de Calasparra, Filiberto, despidiera en el campo a este horrible año en el que no ha tenido la oportunidad de vestirse de luces, como tantos otros toreros, ni una sola vez.

Con la esperanza de que 2021 sea mejor, y en la busca de un apoderado que le haga los contratos necesarios para poder ir a confirmar a Madrid, el calasparreño sigue entrenando concienzudamente. El diapasón de su ilusión no baja. Sabe que tendrá la oportunidad más pronto que tarde y no la quiere desaprovechar. Su año en el campo bravo si ha sido verdaderamente intenso, participando en casi una treintena de tentaderos en donde siempre ha dejado su huella de torero clásico, de buen corte y puro, pero también ha mostrado su valor y cabeza para afrontar los retos más difíciles.

En casa de Merenciano la tónica siguió y ante dos toros de desigual comportamiento volvió a mostrar las armas de las que dispone para sorprender al gran público en el lugar y el momento adecuado:

En la lidia, Filiberto estuvo acompañado por Alberto López “Niño del Barrio” y Carlos Pacheco, que estuvieron al quite en todo momento auxiliando al joven torero y poniendo su experiencia sobre la mesa para hacer mejorar el toreo del de Calasparra.

@elmuletazo

Foto portada: Ángel Mora

Vídeo: Marcial García para El Muletazo.