FALLECE A LOS 89 AÑOS DE EDAD EL GRAN AFICIONADO MURCIANO IGNACIO RAMÍREZ LÓPEZ

En la madrugada de este domingo ha fallecido a los 89 años el gran aficionado murciano Ignacio Ramírez López. Su presencia en los tendidos de las plazas de toros de la Región y de toda España era todo un clásico. Siempre atento, amable, respetuoso, educado y con una sonrisa contagiosa, se desplazaba de feria en feria atraído por su gran pasión, la tauromaquia. Desde El Muletazo queremos expresar nuestro más sentido pésame a la familia, a la que vez que queremos compartir como homenaje una entrevista realizada por nuestro codirector Pedro Marín Mellinas. Descanse En Paz Don Ignacio:

Viajamos hasta Cieza para reconocer y entrevistar a un aficionado a los toros con mayúsculas. Como solía decir el alcalde Jesús Navarro, él no sacaba el pañuelo para que comenzara un festejo en Calasparra  hasta que no veía a Ignacio en el tendido.

Le hacemos saber que por primera vez desde que el Club Taurino de Calasparra edita “La Fiesta”, dedica esta sección a un aficionado no calasparreño. Inmediatamente nos aclara:

“Yo soy nieto de una calasparreña. La madre de mi padre era de Calasparra y mi padre nació allí, así que corre por mis venas sangre calasparreña”.

Ignacio Ramírez López nació en Abarán el 14 de abril de 1931, republicano de nacimiento como él dice con orgullo. Viudo, tiene 2 hijas, 1 hijo y 7 nietos.

Recuerda que la primera vez que asistió a una corrida de toros fue en Abarán cuando tenía 9 años y vio torear a Rafael Gómez “El Gallo”. Desde entonces calcula que habrá visto más de 1.500 corridas y guarda siempre las entradas de los festejos a los que asiste. Cuenta en su haber además con 60 toros brindados:

“Modestamente creo que nadie en la Región de Murcia habrá visto más toros que yo. He llegado a ver 145 corridas en una temporada. He recorrido España entera, he estado en Francia, en Portugal con mi mujer…Sobre todo a partir del año 72 que me compré mi primer coche. Como era zapatero y trabajaba por mi cuenta no he tenido que rendir cuentas nunca a nadie”.

Nuestra conversación tiene lugar precisamente en la entrada de su casa donde durante décadas tuvo su negocio como zapatero. Varios vecinos entran a saludarle, Ignacio se hace pronto de querer en Cieza y también en Calasparra. La Feria Taurina del Arroz es para él una cita obligada:

“La Feria de Calasparra me parece la mejor de la Región de Murcia. Yo voy todos los años. Antes conducía pero hace 2 años me rompí la cadera y desde entonces ya no cojo el coche. Ahora me voy siempre con algún amigo que afortunadamente no me faltan”.

Le preguntamos por cómo ha visto evolucionar la tauromaquia desde que empezó a ir a los toros hasta la actualidad:

Antes los toros eran de otra manera pero ahora se torea mejor que antes en general. El único que toreaba mejor antes era Manolete”. Afirma con rotundidad.

“Recuerdo la primera vez que le vi torear en el año 42 en Cieza con El Andaluz y Manuel Martín Vázquez. La segunda vez que toreó Manolete en Cieza fue el 26 de agosto de 1944 con Pepe Bienvenida y Arruza. Ese día se enfrentaron en España Arruza y Manolete por primera vez y fue en Cieza. Pero como os decía, ahora se torea en general mejor y de forma más artística que es como me gusta a mí”.

Con 10 años le fue extirpado el tendón de su pierna derecha lo que le dejó la secuela de una cojera que no le ha impedido trabajar como zapatero en su casa, viajar y disfrutar de su gran afición que son los toros.

“Ahora mismo me gustan muchos toreros pero con la muleta para mí el mejor es Jose María Manzanares”.

Ignacio es un Cossío andante. Viaja en autobús a Pamplona para asistir a la totalidad de las corridas de la Feria del Toro cada año. No falta ninguna temporada, como tampoco a Calasparra:

“En Calasparra tenéis a Filiberto al que he visto torear muchas veces y que es un fuera de serie”.

Ignacio no solo es un ejemplo como aficionado, sino que también lo es como persona.

ElMuletazo.com. Foto: Laforet

Entrevista realizada por Pedro M. Mellinas para la revista La Fiesta, editada por el Club Taurino de Calasparra, en su edición 2015.