OPINIÓN: “TODOS LOS DÍAS SALE EL SOL” por Fran Pérez

Las mandíbulas rumiaban el típico ajoarriero y magras con tomate sanferminero, pero un chasquido enmudeció hasta la chica yé-yé que va de fiesta a los tendidos de la monumental de Pamplona. El “Pobre de mí” se adelantó unas horas en forma de espanto para poner en jaque la vida de un torero.

“Trapajoso”, un Miura de 570 Kilos, prendía a “Rafaelillo”, el catedrático de los de Zahariche, cuando este se disponía a dar un pase de rodillas en el tercio al iniciar la faena, y lo estampaba contra la barrera haciendo de su caja torácica un juguete de Lego.

De camino a la enfermería la juerga pamplonica mutaba en silencio entre un grito desgarrador de dolor, (“¡Pobre Rafaelillo!”), como una vela candente que estaba a punto de consumirse. Por la perforación de los pulmones entraba la parca. Mientras la cera se apagaba en Iruña, la esperanza se encendía en la Fuensanta.

Las manos de los médicos trataban de resolver el rompecabezas, por las retinas de “Rafaelillo”, cual pantalla de cine, pasaba su vida. La de ese niño prodigio que quería ser torero de arte y que se reconvirtió en guerrero ante las corridas de toros más temidas. Las palomitas eran pensar en los besos de sus hijas, la bebida, el aliento de su mujer Felicidad.

En el último minuto San Pedro lo echó para atrás ofreciéndole un camino de superación y lucha, pero esta vez no delante del toro.

Al día siguiente salió el parte de guerra que nos dejó helados en pleno julio:

“neumotórax izquierdo que ocupa aproximadamente el 50% de la caja torácica izquierda. Neumotórax derecho que ocupa aproximadamente un tercio de la caja torácica derecha. Condensación parenquimatosa en el LII compatible con posible contusión pulmonar. También pequeño hemotórax derecho”. “Múltiples fracturas costales. En parrilla derecha el arco anterior de la 4ª costilla, acabalgada. Los arcos posteriores de la 7ª, 8ª, 9ª y 10ª costillas. Fisura de la 6ª costilla derecha. Fractura de la apófisis trasversa derecha de la 7ª vértebra. En la parrilla izquierda fractura de la 6ª, 7ª, 8ª, 9ª, 10ª, 11ª y 12ª. La 9ª con dos trazos de fractura. Varias acabalgadas. Fracturas de las trasversas derechas de L1 y L2”. “Toracotomía de urgencia in situ, objetivándose fracturas costales a nivel lateral y posterior de varias curvas con hemotórax importante en relación con sangrado de intercostales. Se aprecia indemnidad de diafragma y pleura visceral. Se coloca tubo de tórax desde anterior. Drenaje en plano superficial. Cierre por aproximación de diferentes planos” “Neumotórax bilateral, predominio izquierdo, pequeño hemotórax bilateral. Contusión parenquimatosa en LII. Múltiples fracturas costales en ambas parrillas. Fractura de la apófisis trasversa derecha de T7, L1 y L2”

Dos días después un audio de mensajería instantánea llegó como bálsamo ante la incertidumbre. Casi sin poder hablar, “Rafaelillo” nos tranquilizaba. De aquel silencio de un 14 de julio de 2019 que mató la alegría de la monumental de Pamplona, se salvó un cántico en el alma del torero, “Todos los días sale el sol”.

Un año después, pese a que todavía quedan algunas secuelas que superar, esa canción de Bongo Botrako suena para celebrar su primer cumpleaños. Ojalá que el mundo taurino sepa regalarle todo lo que él le ha regalado a la fiesta durante estos años. Merece recoger el reconocimiento de todos.

¡Felicidades “Rafaelillo”!

Fran Pérez @frantrapiotoros