#OPINIÓN: “Huele a mafia, pero lo dejamos en establishment” por Fran Pérez

Hace unos días conocimos que el conocido antitaurino Peter Janssen (en busca y captura en España por saltar a los ruedos de las plazas de toros durante la celebración de festejos),  se había prendido fuego al incendiar los camiones de un matadero de Ermelo (Países Bajos). Pero Janssen tuvo un descuido, la gasolina provocó una gran bola de fuego y el antitaurino salió corriendo del escenario del crimen envuelto en llamas.

Una situación cómica, propia de cualquier película mala estadounidense, que arrancó las risas de todos los taurinos.

Pero la tauromaquia no está para risas. Como los camiones del matadero, la fiesta de los toros está carbonizándose. Y el incendio no lo ha provocado Peter Janssen, ni siquiera Pablo (el de coleta), ni la crisis, ni la pandemia.

El mundo del toro está lleno de “Peter Janssen” que poco a poco han ido quemando los bosques de grandeza de esta fiesta para llenarse el bolsillo, llevándose los sueños y las ilusiones (incluso algo más) de los que se han encontrado por delante para seguir ganando, y aburriendo sistemáticamente a la gallina de los huevos de oro de este espectáculo, el aficionado.

La tauromaquia se ha convertido en un gueto cultural porque los que la integran, con sus acciones individualistas e interesadas, la han llevado a ello. Han cambiado aficionados por público de aluvión (que le importa tres pimientos el futuro del espectáculo), han eliminado los festejos en abierto en la televisión pública porque la televisión de pago da más parné, han llevado las corridas de toros a los pueblos que daban novilladas tapando así el oxígeno al futuro del toreo, han pedido por torear a los chavales arruinando a sus familias con créditos millonarios, han legalizado las fundas, han normalizado el afeitado, han llenado los cajones de los profesionales de pagarés, se han llevado las subvenciones de los Ayuntamientos, han vetado a sus compañeros porque son mejor que ellos, han seguido cobrando lo mismo por la entradas con una reducción de IVA, han dejado morir revistas especializadas…….

Huele a mafia, pero lo dejamos en establishment, como dijo Víctor González, el Diputado de Asuntos Taurinos y Cultura de Málaga al definir porque se había frustrado el festejo que preparaba la empresa Lances de Futuro en “La Malagueta” para el 25 de Julio.

Los taurinos “conservadores” refugiados en el búnker durante la ola más dura de la pandemia han lanzado la orden cual Reina de Corazones en “Alicia en el país de las Maravillas”, ¡Que le corten la cabeza!, a todo aquel que sea valiente y decida reactivar la fiesta, no vaya a ser que les arrebaten un trozo del pastel que todavía no ha ardido.

Desde el refugio, donde una temporada en blanco es el sueño más codiciado, han sido capaces hasta culpar de los males de la tauromaquia al que menos culpa tiene. “¡No compran revistas!” ¿Adivinen quién es?. Si, ese, el que estaban pensando, el sufrido y desesperado aficionado, el único capaz a levantar la voz y defender la fiesta cuando está lo necesita, y la prueba está en los paseos reivindicativos que se han producido en todo el país. Si no llegan a acompañar a los profesionales, pese a que algunos no estaban de acuerdo, estos hubieran quedado como Cagancho en Almagro.

Lo peor es que después de los paseos, no ha habido reacción. Parece como si el sector se conformase con las cenizas. Esa unidad que intentaron venderle al Ministro de Cultura no existe y el compromiso con el espectáculo, salvo alguna excepción, es nulo.

Hace unos años, en una de las grandes tertulias de la Corrala de Santiago en Granada, dije, ante la sorpresa de todos, que el sector taurino debía darse cuenta de lo que perdía para darle importancia al espectáculo y revivirlo desde su base.

Mira tú por donde, el Covid-19 les ha enseñado lo que pueden perder, pero, sin embargo, mi decepción, supongo que la vuestra también, es mayúscula al comprobar que les da igual y que todo va a seguir funcionando igual, para desgracia de esta cultura.

Sé que muchos integrantes de la fiesta piensan igual que yo, pero su silencio es cómplice. La valentía delante del toro también hay que demostrarla a la hora de desenmascarar con pruebas a los pirómanos de la tauromaquia. Ellos tienen la llave para que nuestra fiesta recupere el camino que jamás debió perder.

Fran Pérez @frantrapiotoros