LOS ESPECTÁCULOS DE MASAS SIN PÚBLICO HASTA 2021

Las esperanzas para que la temporada taurina 2020 pueda echar andar son cada vez más remotas. Todos queremos que cuanto antes todo vuelva a la normalidad, pero la pandemia del coronavirus, ayudado por la gestión retrasada y poco anticipada para prevenir sus efectos, previsiblemente, y con toda lógica, lo va a impedir.

Los espectáculos de masas, según indicaciones del Gobierno de España, no podrán celebrarse con público.

El fútbol, que lo maneja todo en este país, es un gran termómetro para saber cuándo podremos volver a sentarnos en un tendido a presenciar la sincera batalla entre un toro y un torero.

Según el periodista Isaac Fouto de “El partidazo de COPE”, el deporte rey no tendrá público en las gradas de los estadios hasta el año 2021. Así se lo habría informado ya el Gobierno de la Nación, a través del ministerio de Cultura y Deporte (del que también depende la fiesta de los toros), a la Liga, los clubes y las asociaciones deportivas.

Por tanto, esta decisión también llevaría consigo la suspensión íntegra de la temporada taurina, a pesar de los intentos del sector taurino por retrasar las ferias a los meses de septiembre y octubre.

Con esta lógica decisión sobre la mesa, el sector taurino deberá ir pensando en cómo va a afrontar el año 2021, más allá del disparate de dar toros sin público, medida que solo beneficiaría a un canal de pago.tala2

2021 es una temporada clave para la tauromaquia donde se juega su futuro.

La unión del sector nunca ha sido el fuerte de este espectáculo, pero no cabe duda, que ahora sólo unidos podrán afrontar esta encrucijada.

El Ministerio de Cultura, en una reunión con varios agentes de la fiesta de los toros, selló ayer su compromiso para trabajar en medidas que se puedan aplicar para cubrir las lagunas en la protección de los profesionales del sector, para la inclusión de la tauromaquia en las medidas que se vayan aplicando a las industrias culturales, así como a valorar medidas específicas para la tauromaquia.

Tras ese compromiso, a los agentes de la fiesta les toca mirarse el ombligo. Tienen un año para ajustarse, con todo lo que conlleva eso, ajuste de cabezas de ganado a la demanda del mercado para los ganaderos, racionalización de cachés de los profesionales taurinos y de las figuras dependiendo de la fuerza que tengan en taquilla, sueldos de cuadrillas, persecución de profesionales y ganaderos que vayan por debajo de los mínimos establecidos, eliminación del panorama taurino de empresarios de dudosa reputación, promoción de las novilladas….

Todo para que la fiesta siga siendo asequible para el pueblo en tiempos donde el bolsillo de las gentes va a estar remendado.

De no llegar esas medidas, la idea de dar festejos taurinos sin público se va a materializar, pero también cuando los espectadores puedan ir a sentarse a un tendido sin ningún tipo de restricción.

Fran Pérez @frantrapiotoros