SUCEDIÓ EN LORCA HACE 64 AÑOS……..

Una de las tardes taurinas más gloriosas y triunfales sucedidas en la Región de Murcia tuvo lugar hace 64 años en una plaza de toros que a día de hoy espera callada a que de una vez por todas su proyecto de reconstrucción pase de las palabras y las buenas intenciones a los hechos y las realidades.

Parecería una utopía que en estos momentos la plaza de toros de Sutullena de Lorca acogiera una corrida de toros un día de Julio de altas temperaturas y que esta fuera un éxito. Pero hace algo más de seis décadas por las alamedas de la ciudad del sol se respiraba ambiente de tarde de toros grande. Ese día, 18 de Julio de 1955, festivo en la España del “generalísimo”, el poder de la fiesta de los toros le pudo al calor y a la playa.

Lorca dejó de ser ese lugar desértico de verano para convertirse en el pueblo de acogida de miles de aficionados que llegaron desde la capital murciana y sus municipios para ver un grandioso mano a mano entre un murciano y un torero adoptivo de esta tierra. Un tarde de cuchillo entre los dientes entre Emilio Ortuño Duplaix “Jumillano” y Manuel Cascales Hilla.

Más de nueve mil almas inundaron los tendidos del coso de Sutullena para ver a estos dos grandiosos toreros enfrentarse a una corrida de toros de la ganadería del Duque de Pinohermoso.

“Jumillano”, nacido en Salamanca en 1933, fue en su niñez adoptado por una familia de Jumilla encabezada por el novillero jumillano Isidro Ortuño, de ahí que se le reconozca como torero adoptivo de Murcia.

En 1955, el salmantino era toda una figura del toreo. Una figura fugaz, ya que su carrera duró solo hasta 1957. En cuatro años en activo se puso en la cumbre de los matadores de toros. Lorca era uno de los grandes feudos de Emilio Ortuño, aunque esa tarde quien llevó más gente a la plaza fue Manuel Cascales Hilla. La fuerza del murciano en taquilla era descomunal. Un año antes volvió a llenar el coso de Sutullena, en octubre, por su feria y fiestas. Esa tarde dejó al público con ganas de más porque sólo pudo matar un toro, ya que su muestra infinita de valor le llevó a ser corneado de gravedad por un toro de Atanasio Fernández.Lorca, 18 Julio 1955 (paseillo)

A las cinco de la tarde, Jumillano y Cascales asomaron por la puerta de cuadrillas del coso de Sutullena acompañados por sus cuadrillas y por el sobresaliente, Manuel Sánchez “Manolillo”, al que ya avanzada la tarde dejaron hacer un quite que gustó al público.

Los toros del Duque de Pinohermoso fueron ideales. Cinco de seis embistieron. El primero de la tarde fue el que más tuvo que torear. “Jumillano” se fue con cuatro orejas, un rabo y una pata y Manuel Cascales literalmente arrasó llevándose en el espontón cinco orejas, dos rabos y dos patas. Una locura taurina.Lorca, 18 Julio 1955 (jumillano)

Emilio Ortuño “Jumillano” tuvo una tarde reveladora con el capote dejando varios quites a la verónica extraordinarios. Con el primero de su lote sacó su lado más lidiador y dejó pasajes artísticos y poderosos con el peor toro del festejo. Tras un pinchazo y una estocada dio la vuelta al ruedo.

Con el tercero dejó seis series cumbres, tres por el derecho y tres de naturales donde la ligazón y los adornos pintureros y unos tremendos pases de pecho sustentaron una faena de dos orejas que le llegaron tras una estocada y tres descabellos.

Con último de su lote el salmantino estuvo cumbre. Una faena tremendamente artística que ganó los máximos trofeos desde el principio al dejar el torero un espectacular pase cambiado. Dejó una estocada entera y se le concedieron las dos orejas, el rabo y una pata.Lorca, 18 Julio 1955 (cascales)

Los redondos y los naturales que ejecutó Manuel Cascales al segundo de la tarde provocaron el delirio de los espectadores. Con la espada el murciano fue un cañón. Dos Orejas.

Con el cuarto volvió a cuajar una faena extraordinaria iniciada con unos pases por alto que fueron verdaderos carteles de toros. Otra estocada y dos orejas y rabo.

Pero el gran suceso de la tarde ocurrió en el sexto. Cascales dibujó sobre Sutullena una de las mejores faenas de su vida. En este toro bregó sublime el subalterno “Niño del Barrio”

El murciano mezcló el toreo fundamental, ejecutado primorosamente en la primera parte de su faena, con la arrolladora fuerza del que se sabe con el poder del público. Mató de una estocada soberbia sin puntilla y el éxtasis se apoderó de la plaza.

A Manuel Cascales se le concedieron las dos orejas, el rabo y las dos aptas de la res y el público se tiró al ruedo lleno de júbilo para sacar a hombros a su ídolo.Lorca, 18 Julio 1955 (publico)

Curiosamente ambos toreros se negaron a salir en hombros a la calle, aunque si fueron paseados por la plaza del tal manera en honor de multitudes.

Ojalá, la plaza de toros de Lorca, tan cultural, tan de ocio, y tan taurina, como lleva en sus entrañas con las tardes de gloria que ha vivido como las que le acabamos de contar, pueda volver a vivir momentos de gloria como estos.

#SutullenaYa

Fran Pérez @frantrapiotoros