MURCIA DEBE CONTAGIARSE DE LOS NUEVOS Y SALUDABLES TIEMPOS DE LA FIESTA DE LOS TOROS

El resultado de las primeras ferias de importancia de la temporada taurina 2019 está marcando un nuevo camino para la fiesta de los toros. Cuando todo parecía anodino y falto de interés, los toreros jóvenes han cogido la bandera de la expectación y están compitiendo de tú a tú con las figuras del toreo, hasta tal punto de que están apartando del circuito a toreros que estaban sumidos en la comodidad del escalafón a golpe de triunfos rotundos.

Por fin, los carteles abiertos se están imponiendo a ese coto repetitivo de la última década que en muy poco ha beneficiado a la fiesta. Ahí están los triunfos de Pablo Aguado en Sevilla o el de David de Miranda en la plaza de toros de Las Ventas. Esos son los dos ejemplos más acusados de un escalafón que lidera como un huracán la gran bendición para la fiesta y para el cemento de las plazas de toros, Andrés Roca Rey. El peruano ha conseguido con su valor, con su toreo y con sus ganas de ser el mandamás del toreo que los públicos vuelvan a las plazas de toros. Roca Rey es el torero del pueblo. El esperado. Y en las plazas de toros, ya sean de la categoría que sean, no deja a nadie indiferente.60847867_1369559866515503_7797172792679464960_n

Habrá que rezar dos padres nuestros y tres ave marías para que como el peruano surjan más toreros del pueblo, de los que paran ciudades, de los que se hablan en las oficinas y de los que salen en los telediarios. En definitiva, toreros que le dan salud a la fiesta.

Darle salud no significa torear mejor o peor. Cada torero tiene su estilo, su manera y eso es lo que cautiva o no a la gente. Verlos juntos en las plazas, compitiendo, cada uno con sus armas, es lo mejor que puede pasar. En esa batalla, sobrevivirán los toreros que sean capaces de decir que son únicos, que son capaces, que merecen estar en los carteles por lo realizado en el ruedo. Los demás, tendrán que engrosar las listas del INEM

Dicen que el pasado viernes de farolillos en Sevilla se abrió la veda. Un torero único, una figura y un joven dieron una tarde para la historia del toreo. Morante, Roca y Aguado abrieron la nueva era que continua muy viva en la feria de San Isidro, una de las mejores de los últimos tiempos.

Con este gran panorama, las ferias de la temporada estival no pueden ser las del sota, caballo y Rey. La nueva vida de la fiesta tiene que seguir alimentándose de la experiencia, de la juventud, de la sorpresa y de la renovación.

Una de las ferias que debe coger esta nueva ruta marcada es la de Murcia. En poco más de un mes, Ángel Bernal nos presentará su feria de septiembre de 2019 donde ya no valdrá el todo vale. Tiene Ángel tres pilares fundamentales para armar una feria que debería ser una de las mejores en años en La Condomina.

Si vale para algo triunfar y dejar huella, Rafael Rubio “Rafaelillo”, Paco Ureña y Andrés Roca Rey deberían ser los imprescindibles por lo realizado en ese coso el pasado año. Luego si hay sorpresa, estilo Granada, bienvenida sea. Y a partir de ahí, ir confeccionando una feria donde no debería faltar lo comentado anteriormente. La gente en Murcia quiere ver a Morante y Aguado, quiere ver toros de otro encaste que no sea el Domecq, pero también a toreros de la tierra que llevan más gente a los tendidos que otros que vienen con la vitola de figuras. Los tiempos vienen demandando que alguno de los toreros jóvenes murcianos que están empezando, también puedan dar la sorpresa, como De Miranda el pasado viernes en San Isidro.Dm1HSNBXgAAPTJw

Y hablando de gente de la tierra. Con el plantel tan bueno de futuro que tenemos, la novillada con picadores tiene que ser algo fundamental. Tiene que convertirse en el escaparate al mundo para nuestros toreros. Material hay para hacer un cartel 100% murciano y además ser una de las novilladas con más expectación de las organizadas en los últimos tiempos en la Región de Murcia. Lo decíamos antes, que importante es ver las plazas llenas.

Fran Pérez @frantrapiotoros