Terna de relumbrón la que esta tarde se anunciaba en Cehegín, tras haber sido aplazado el festejo el pasado día 31 de marzo por las inclemencias meteorológicas. Un llamativo cartel con tres figuras de distinto corte que atraía a un gran número de aficionados de la Región de Murcia y fuera de ella en tarde primaveral.

No pudo comenzar peor la corrida, al partirse un pitón el primer Cuvillo y ser devuelto. Castigado en varas fue el primer sobrero, llegando a la muleta de Morante de la Puebla con poco recorrido. Destiló torería un quite por delantales, cayendo la emoción de la faena conforme se apagaba el toro. Tras pinchar, cobró la estocada, cortando la primera oreja del festejo, ante la facilidad presidencial que caracterizó la tarde.



También muy justito de presencia y fuerzas fue el segundo toro de la tarde, como toda la corrida. Desplegó poderío José María Manzanes sobre todo al principio de la faena de muleta, al igual que se echó de menos un mayor ajuste en la composición. La estocada ya valió la oreja, más otra que le fue concedida.



Supo administrar las fuerzas del tercer Cuvillo Roca Rey con una maestría impropia de su juventud. Sumó a la despaciosidad, valentía y quietud de su toreo las pausas necesarias para que el toro llegase con algo de oxígeno al final de la faena. La conexión con el público fue total desde el principio hasta el final. Un pinchazo y una estocada caída con derrame y efecto fulminante precedieron a la concesión de dos orejas excesivas, pero justas si se atiende al nivel de las otorgadas con anterioridad.




Tras la merienda, Morante de la Puebla salió entregado y con ganas de agradar. Para el recuerdo los ayudados por alto y un molinete de cartel. Los muletazos al inicio de la faena fueron lo mejor de la tarde, con el aroma único del de la Puebla del Río. Se eternizó con el desacabello, lo que dejó la obra en la retina, pero sin premio.



De menos a más fue la faena al quinto de la tarde al que Jose María Manzanares administró con su personal sello. Fue el toro más encastado y de mayor transmisión de la tarde, a lo que contribuyó la buena lidia de Daniel Duarte. Faena poderosa y templada del alicantino que le valieron otras dos orejas, más ajustadas a lo acontecido en el ruedo que las otorgadas en su primero.



Cerró la tarde un arrollador Roca Rey. La plaza del pino se convirtió en un auténtico manicomio con el peruano. Los circulares y desplantes consiguieron levantar al público de sus asientos. Todo un espectáculo de variedad, bien rematado con la espada y premiado con los máximos trofeos.



FICHA DEL FESTEJO
Cehegín (Murcia). Corrida de toros de primavera. Toros de Nuñez del Cuvillo de pobre presentación, flojos y nobles. Destacó el quinto. Entrada: Casi lleno
Morante de la Puebla, 1 oreja y ovación
José María Manzanares, 2 orejas y 2 orejas
Roca Rey, 2 orejas y 2 orejas y rabo
Incidencias: La corrida de toros comenzó con media hora de retraso sobre el horario previsto.
Julián H. Ibañez @julianhibanez y Carlos Carmona para El Muletazo y fotos Prensa Reyma
