¿NO HABLA USTED DE SU PUEBLO? por Fran Pérez

En plena desidia madridista de un martes de primeros de marzo me llegó una de esas preguntas de amigo que van con esa intención velada de tirar de la lengua.P__T__LORCA_2

Señor Pérez, ¿No habla usted de su pueblo? La pregunta se las trae porque van a hacer casi diez años que no paro de hablar de él. Cosas buenas, otras regulares, otras no tan buenas, algunas malas. Ya saben que no me tapo demasiado. Cosas de valientes, que le dicen. Yo digo que de ilusos. Contar las cosas buenas hace amigos y trae esas endemoniadas palmaditas por la espalda, o esa mítica expresión de “¡Qué grande eres!”, pero contar la opinión personal, sin tapujos, libre de sumisiones, trae malas caras y miradas de rayos X de gentes que no saben encajar una crítica o de malpensados que se creen que toda puntada va dirigida a su bordado. Entonces las palmaditas se convierten en puñales y el adjetivo grande se sustituye por malo, mira tú que gracia, como les dicen a los picadores que ejecutan mal la suerte en la plaza de toros de Madrid.

Al menos, es una satisfacción que se eche de menos mi opinión. La pregunta del amigo ha servido para que mis dedos se deslicen por el teclado. Es verdad, apreciado seguidor. Me dolía la espalda de tanta herida. Y decidí parar. Era lo mejor. Una vez me dijeron que si de verdad me servía para algo ser tan crítico o tan duro, y oye, a ciencia cierta, no sirve para nada. Pero todos somos críticos y duros en esta vida, y damos nuestra opinión en ciertos círculos, lo que pasa es que a mí me leen. Y que tu opinión se pueda ver no se perdona, aunque sea un acto de total transparencia, y se paga incluso con uno de los bienes más preciados para el ser humano. Ya lo dijo Cicerón…..

Tenía yo el lomo en barbecho, pero por una cicatriz más no va a pasar nada. Al fin y al cabo, tarde o temprano lo volvería hacer, porque miento si les digo que no volvería hablar de mi pueblo y de Sutullena, donde anda la otra mitad de mi afición a los toros. Es por eso que cada vez que paso por ella los dos polos se atraen. A su vera, uno se siente completo, satisfecho y los recuerdos hacen olvidar el anhelo de sentarse en sus tendidos, pero en su lejanía, el corazón se destroza como un hijo lejos de su madre.imagenes_fotos_2017_12_plaza-toros-lorca-exterior

Reza el escudo de la ciudad del Sol, que es de suelo grato, de castillos encumbrados, de espada contra malvados y del reino segura llave. Pero estos años atrás, además, se ha convertido en la ciudad de la superación. De afrontar problemas imprevistos y resurgir a base del esfuerzo y sacrificio, y de una palabra que a muchos se les olvida, trabajo. Esa es la palabra clave.

La ilusión de los aficionados por el anuncio del proyecto de su próxima reconstrucción contrarresta con la desilusión mostrada por la capacidad del recinto reconstruido que dejará la maestranza de la Región de Murcia, o “esa moza de cien años que cada día está más guapa” como la calificó el maestro Juan Posada en su centenario, con casi 8.000 asientos actuales, en la mitad de su aforo. Una capacidad que la hace ideal para otras actividades culturales pero no para las taurinas.Dz4MK-tX4AEsg-a

Un jarro de agua fría que llega de la mano de las normativas de seguridad para recintos públicos del siglo XXI. La ley no se puede saltar a la torera pero los aficionados decepcionados con el asunto si pueden sacar vergüenza torera e involucrarse activamente para que los 4.200 asientos de la nueva Sutullena estén siempre llenos en una plaza que históricamente costaba un mundo acabar el papel. Para nada sirve quejarse del aforo si después de su reconstrucción la plaza vuelve a ser la guapa, preciosa, soberana, acústica y mágica “Sutuvacía”. Eso sí que no está en manos de los técnicos. Con los llenos llegaran las nuevas esperanzas, incluso recuperar la ansiada feria de septiembre, pero todo eso llegará si la gente responde. En las manos de mis paisanos está.paco ureña

De la ciudad de la superación debía ser el torero de la admiración al que todos estamos deseando sacarlo en volandas en honor de multitudes en Valencia. Don Paco, Ureña nos ha enseñado a todos, aficionados y no aficionados, que cuando uno se cae se levanta, que cuando todo parece imposible solo las ganas de hacer los sueños realidad te ponen otra vez en el camino. Da igual el equipaje perdido, queda mucha etapa por delante y una meta que cruzar. Hay quienes dicen que se ha acomodado sin esperarlo, sin darle el tiempo que necesita, sin testar el enorme sacrificio que va a hacer para darle grandeza a un espectáculo cada día más cadente de eso. Lo siento, pero para todos esos que lo dicen vaya este grito: ¡Gilipollas!

La carrera ha sido dura, un Angliru multiplicado por mil. Pero en Valencia, como Puerto de montaña, por naturales, un lorquino se pondrá el maillot amarillo de la grandeza. Y la vuelta, el tour o el giro de la emoción y de la verdad, continuará. No tengo ninguna duda. Y eso tendrá que venir con el reconocimiento en su plaza. A la otra mano de Pepín Jiménez. La Puerta Grande de la joya taurina de Lorca debería estar custodiada por el homenaje a la personalidad del rubio maestro y por la verdad de un señor de La Escucha. Tiene trabajo Lola Arcas.

Que Lorca vaya a tener otra vez una plaza de toros activa no es un regalo que haya caído del cielo. Que los habitantes de Lorca hablen de Sutullena, se identifiquen con ella y se ilusionen con su próxima reapertura tiene un nombre, Club Taurino de Lorca.FB_IMG_1551612010768

Ellos son los verdaderos artífices de que los gobernantes de la ciudad hayan creído en que la recuperación de la plaza de toros era algo esencial para la ciudad del sol. Son los dignos sucesores del asociacionismo taurino de Lorca desde que en noviembre de 1892 se creara la peña taurina de Antonio Reverte, a la que le seguiría la de Machaquito, Antonio Ordóñez, Pepín Jiménez o “La de los valientes”, como las más activas de la ciudad. Su brega desmedida, llevando su reivindicación por bandera a todos los confines del país al grito de ¡SutullenaYa!, grito que a muchos nos corre por las venas, ha sido clave. Su labor, haciendo que Lorca oliera a toros sin dar toros, organizando ciclos taurinos de conferencias con grandes maestros, exposiciones de pintura y fotografía, concursos para mayores y niños, rutas gastronómicas, viajes para conocer el campo bravo, toreo de salón y una larga lista de actividades más; hacen de esta institución un ejemplo de cuidado, difusión y promoción de la fiesta de los toros que muchos integrantes del sector taurino deberían aprender. Lorca está más viva taurinamente que nunca y eso lo han conseguido los aficionados con el sudor de Juan, Pedro, Diego, María José, Pedro, Nicolás, José Miguel y Andrés a los que felicito desde aquí, además de toda la masa social que llevan consigo, más de 300 almas que guardan el futuro taurino de Lorca en sus corazones. Si han conseguido eso sin plaza, imagínense ahora lo que pueden hacer con ella.

Ella, siempre Ella. Se hace fría y se hace eterna. Ya lo cantaba Alejandro Sanz.

Sutullena.

Fran Pérez @frantrapiotoros