“DESIGUAL PANORAMA” por MARCIAL GARCÍA

                     Aquejado de los efectos de un prolongado encamamiento, fruto de una gripe pertinaz, como la sequía que suele asolarnos, y con una murria o cansera, muy a lo Vicente Medina, me he dado cuenta que hace tiempo que no os castigo con mis diatribas o soflamas sobre este mundo nuestro del toro y sus males.

            Intentando parir algo que mandar a nuestro “El Muletazo”, dando ocasión a que unos cuantos maldigan sobre mi verbo y mi pensamiento, me he puesto en contacto con un amigo de los de verdad. De esos que, con solo abrir la boca, ya te han entendido y están prestos a facilitarte lo que precises. José Antonio Miranda se llama el mencionado, un auténtico fondo de estadísticas, con el que comparto, además de cariño y ciertas devociones incondicionales.

            Le he pedido me facilite un listado de matadores y novilleros de la Región para, sobre ella, aventurar augurios o expresar ansiedades. Como no podía ser de otra manera, a los pocos minutos, recibo este apretado listado: “Rafaelillo, Paco Ureña, Emilio Serna, Antonio Puerta, Conchi Ríos, Filiberto, David Fernández. Novilleros con picadores: José Manuel, Pablo Belando, Fran Ferrer, Ramón Serrano. Novilleros sin picadores: José Nicolás, Cristóbal Ramos “Parrita”, Angelín, José María Trigueros y Jorge Martínez.

            Tras un somero vistazo, veo nombres conocidos, algunos amigos, otros simples conocidos y otros de los que nada sé, no porque los aludidos no valgan, sino porque las circunstancias personales y otros imponderables me han alejado ya hace tiempo de los circuitos capitalinos, que es donde suelen comentarse vida y milagros de semejante plantel. Además, hace también tiempo que no sé de taurinos románticos, como don Joaquín López Ríos, que tanta ilusión ha derrochado, porque el círculo oficialista me importa más bien poco.

            Con este “material” –Gracias, José- voy a plasmar mis impresiones.

         Espero que mi amigo “Rafaelillo”, al que siempre he defendido en éste y otros foros, recupere el puesto que merece, en esa parcela en la que siempre ha sido ejemplo de verdad y vergüenza torera, esa virtud tan infrecuente hoy día. No sé hasta qué punto benefició o perjudicó su entente con el empresario local y su entorno. Personalmente pienso que más de lo segundo. Así mismo, jugándose la sangre, espero que dé, de nuevo, el aldabonazo necesario en las plazas importantes, con toros de verdad, para reclamar el puesto que le corresponde.

           Lo de Paco Ureña es una ansiedad expectante, tras su ejemplo de verdad y torería, de que siga siendo el referente de los toreros de arte, entrega y ejemplo. Tuve, no sé si la suerte o desgracia, de presenciar su testimonio en “La Chata”. Espero, con alegría contenida, la reaparición anunciada en el coso del carrer de Xàtiva. Se lo merece por muchas cosas, pero, sobre todo, por constancia, afición inquebrantable, verdad, pureza, arte y torería. Los que lo seguimos desde sus tiempos de becerrista y apostamos por su carrera, sabemos cuántas barreras ha tenido que vencer, cuántos vetos de figuritas superar y cuánta miseria de despacho derribar. Confío en la suerte que ha de tener, ganada a pulso, con su sangre y su ejemplo.

            Emilio Serna, mi querido amigo “pirulero”, ha sabido ganarse en América –Perú fundamentalmente- lo que aquí se le negó. Hoy, en el país incaico, sin hacer asco a nada, Emilio es un referente de compromiso y triunfo. ¡Qué siga la racha!

            De Antonio Puerta, al que he considerado amigo, hace tiempo que solo conozco lo que publica este digital o su fiel Cándido en face. Por su calidad, espero haya aprendido de su trayecto y alcance lo que nos prometía su estética y afición.

            Espero que Conchi Ríos supere sus temillas de salud y se confirme esa promesa ilusionante que nos pareció, necesaria en el escalafón y la confección de carteles variados en los feriales.

            Lo de Filiberto, si se confirman las previsiones, tanto de sus apoderados como de sus seguidores, es una ilusionante expectativa. Su madurez, su trayectoria de finales de la temporada pasada y, sobre todo, su irreductible vocación, parece anunciar lo que sus devotos esperamos. Oscar y Chicote, Chicote y Oscar, andan batiendo cobres y puertas de despachos. A su favor tienen el manejo de una moneda de muchos quilates.

            David Fernández, el de afición inquebrantable, superado el amago de rendición y entrega, parece seguir los pasos de Emilio. Merece el ceheginero encontrar su hueco.

            Poco puedo decir de los novilleros, tanto de los de picadores o los simples becerristas. Pasados los tiempos de festejos menores que se montaban en cualquier lugar, estimulados por las subvenciones municipales, la tradicional tacañería con estos noveles por parte de la plaza de la capital, y el panorama general a la baja, solo quedan plazas como Blanca y, sobre todo, el ferial del arroz calasparreño, ambos lugares con su “aquello” y su personalidad. Tanto José Manuel como Belando han demostrado, pagado con su sangre, sus ganas de triunfar en este mundo tan especial. De “Parrita”, que tanto me recuerda a su padre, tengo muy buenas referencias. Confío que Mondéjar, al que seguí en su tiempo, conservando una buena amistad, lleve con éxito su carrera. Los ví muy ilusionados a ambos, cuando me los encontré en los aledaños de Las Ventas, esta temporada pasada.

            También me han hablado muy bien de Jorge Martínez, sus buenas formas y su rebeldía a dejarse manipular; de Fran Ferrer, la nueva apuesta de López Ríos…

De los no nombrados, que me perdonen la ausencia, porque no he tenido el gusto de verles desplegar franelas ni percales. A pesar de ello, les deseo la suerte que a todo el escalafón de murcianos, porque, aparte afectos y gustos personales, son paisanos y el paisanaje también es motivo de ilusionantes augurios.

            ¡Que Dios reparta suerte!

MARCIAL GARCÍA