NO SOLO ES CON TALAVANTE por Fran Pérez

cuadrilla3El pasado jueves, en el acto de inauguración del fracasado Congreso de Tauromaquia, en la parte de atrás del patio de butacas del teatro Romea, sentado estaba un torero. Un torero maltratado, escondido detrás de una sonrisa.

Estos días, parece que Alejandro Talavante, en cinco meses que ha estado sin apoderado, es el único que ha sufrido los tejemanejes de “los padrinos” en los despachos, pero la realidad es que un montón de toreros se quedan fuera de las ferias, olvidados, y no solo cinco meses, porque para los negocios de los organizadores de toros no son rentables, pese a que en cada actuación se jueguen los muslos y tengan el reconocimiento del aficionado.

Matilla, aunque lo niegue, no es el único malo del asunto. Su proceder con Talavante es solo una copia de lo que otros toreros han sufrido en sus carnes con sus ex apoderados o con los intereses del propio sector. Mientras que unos toreros se anuncian año tras año en las ferias sin haber hecho nada destacable, tan solo ir de la mano de un apoderado con influencias, otros ven como se les deja fuera de las ferias porque han tenido una mala tarde.

Que se lo digan a “Rafaelillo”. Tras aguantar quedarse fuera de la feria de Fallas de Valencia, sitio que le correspondería por sus triunfos reiterados en esa plaza que además es de su apoderado, y ver como en el despacho de la calle Adriano de Sevilla la competencia lo echaba del cartel de la corrida de Miura a última hora porque un cartel con sevillanos les molaba más, o era más barato, tuvo una mala feria de San Isidro y lo borraron del mapa de la temporada.33061387_1922830477738360_7735472172973424640_n

Por una mala feria, después de cuajar en Santisteban del Puerto una de las tardes más importantes de su carrera como matador de toros delante de los Miura, lo mandaron al banquillo para destronarlo de un sitio, las corridas duras, del que es considerado un rey. Un rey en el exilio que seguro volverá a reinar. Y es que el destino le debe al murciano el reconocimiento unánime de todos los aficionados. Esperemos que no tenga que hacer como Talavante y marcharse de los ruedos para que al del barrio del Carmen se le reconozca tanto sudado delante de la más fea siempre.

Otro de los casos es el de Paco Ureña. Sus “matillas” particulares, la Casa Chopera, sus apoderados antes de la etapa con Simón Casas, lo han dejado fuera de sus ferias. Todas. No lo han puesto ni en Almería, feria a la que llevaría un montón de gente por cercanía con su Lorca natal. Ureña, al que le mandamos un fuerte abrazo y nuestros deseos de verlo otra vez en activo para que estas empresas se traguen el orgullo y no tengan más remedio que anunciarlo en sus ferias, también ha tenido que aguantar no estar en ninguna feria de los Matilla ni en Zaragoza, donde era uno de los triunfadores de 2017, porque Zuñiga y su apoderado Casas, no se llevan bien. Jugar con la carrera de un torero por peleítas entre empresas. Vaya seriedad. Un asco. Podríamos seguir hablando de toreros afectados.

Y luego tenemos que aguantar a Simón decir que la economía de la fiesta de los toros es insostenible. Pues si es insostenible, váyase señor Casas, váyase, como le dijo Aznar a González porque usted es uno de los principales culpables. Y llévese de la mano a todos sus compañeros que están haciéndole más daño a la fiesta que Peter Jansen. Que ahora, y mandan colgajos, Frank de la Jungla va a ser un bendito al lado de ANOET.

Fran Pérez @frantrapiotoros