LORCA Y SUS PLAZAS DE TOROS por Julián Hernández Ibáñez

44376241Todo el mundo sabe que Lorca es cuna de grandes toreros, Pepín Jiménez y  Paco Ureña los más cercanos en el tiempo. También sabemos que Lorca es una gran población y que tiene una afición fiel y muy entendida a los toros. Pero poca gente sabe que la ciudad del Sol tuvo una plaza de toros de madera con un prestigio incluso superior a la que había en Murcia capital en el año 1839. Esta primera plaza de toros de Lorca, fue por solera una plaza muy importante en su tiempo. Se construyó en un antiguo Cuartel de Artillería, derruido y abandonado desde 1802. Fue inaugurada con tres corridas de toros los días 18, 19 y 20 de septiembre de 1839, con ganado del Duque de Veragua y como espadas nada más y nada menos que Francisco Montes (Paquiro), y su discípulo José Redondo (el Chiclanero). Paquiro que había toreado unos días antes en la plaza de Camachos de la capital murciana, llegó a Lorca un día antes de la corrida.  7_08-9

En los primeros años del siglo XIX, las plazas de toros se localizaban en su mayoría en plazas de la localidad con sus casas y balcones. Pero esta primera plaza de madera fue construida expresamente para espectáculos taurinos. En ella se celebraban muchas corridas de toros al año y tenía un aforo para 5.000 personas.

Como curiosidad daremos algunos datos de esa primitiva plaza de toros:

Costó su construcción la cantidad de 231.133 reales.

Los gastos de las tres corridas de inauguración fueron los siguientes:

Valor de los 21 toros, 71.531 reales.

Caballos para las tres corridas, 25.800 reales.

Cuadrillas de Montes y Chiclanero 43.500 reales.

Cincuenta años después se pensó en la construcción de otra plaza de toros.

La segunda que se inauguró en 1882 con la intervención de los toreros Lagartijo y Fernando Gallo, padre de Rafael y Joselito (en esos años Fernando se anunciaba como Gallito chico). Esta plaza de toros tenía un aforo bastante parecido a la anterior y estaba situada detrás de la iglesia del Carmen. No debió gustar mucho esta segunda plaza, puesto que ese mismo año de 1882,  se le encarga al arquitecto Justo Millán, el mismo que años después construyó la plaza de toros de Murcia, la construcción de la tercera plaza de toros, la de Sutullena.417474_409851042399163_893190620_n

El hellinero Justo Millán no tuvo el beneplácito del ayuntamiento para la construcción de la plaza de toros hasta el año 1891, un año después en 1892 se inauguró la plaza con dos corridas de toros. La primera del Duque de Veragua, que fueron estoqueados por Rafael Molina “Lagartijo” y Antonio Reverte (que era hijo de lorquino). La segunda la mataron, Lagartijo y Guerrita, ambas se celebraron los días 29 y 30 de Junio.7_08-1

Solo unos meses después de la inauguración, la plaza de Sutullena se llevó su primera víctima, fue el Domingo de Resurrección de 1893, el banderillero Morenito era corneado, falleciendo a los pocos días. Ese día torearon en Lorca, reses de López Plata, el Espartero que sufrió un puntazo que le llevo unas semanas en el dique seco y Enrique Vargas “Minuto”.7_08-99

Esta corrida de toros fue una bronca continua, desde antes de comenzar porque había gente que se quería colar sin pagar, y se organizó una trifulca que tuvieron que apaciguar los guardias, el sexto toro no se lidió por hacerse de noche, pero la tragedia llegó con el primer toro llamado “Montañés” al ponerle el primer par de banderillas de fuego, Antonio García “Morenito” fue cogido resultando con tan grave cornada que le causó la muerte unos días después. Los espadas, banderilleros y picadores estuvieron rematadamente mal durante todo el festejo y no pararon de caer naranjas y todo lo que pudiéramos imaginar para hacer diana, únicamente hubo aplausos para “Valencia” y “Saleri” en la brega y a “Badila” que estaba en la plaza como monosabio y no como el gran picador que era y que demostró el día posterior, hizo un par de quites a cuerpo limpio salvando el pellejo de algunos de sus compañeros.maxresdefault (1)

Un día después, el 2 de abril, todavía no había fallecido Morenito, que lo haría al día siguiente, se pasó del escándalo, al triunfo de la bravura, ese día se torearon seis toros de D. Enrique Salamanca, feos de tipo pero muy bravos matando 12 caballos en 45 varas, el quinto fue extraordinario en 8 varas, mató 5 caballos, se llamaba “Aguacil” retinto, los espadas fueron “Fabrilo” y “Minuto” tanto ellos como las cuadrillas tuvieron una gran tarde, sobre todo el picador José Bayard (Badila) que no dejó de escuchar ovaciones en toda la tarde por su magistral manera de picar, ese día hasta el puntillero que era El Sargento estuvo acertado siendo también aplaudido.lorca1

Muchos festejos y todos los toreros importantes del escalafón taurino de todos los tiempos han actuado en las tres plazas de toros lorquinas. Todas fueron importantes y a todas le debemos honrarlas y recordarlas, pero una parte de nuestro corazón está en la que conocemos, la de Sutullena. Quiera Dios que lo que nos quitó hace unos años un terremoto, nos la devuelvan pronto para disfrute de los lorquinos y de todos los murcianos.

Va por ti Fran Pérez.

Por Julián Hernández Ibáñez.

Twitter: @julianhibanez