OTRA OPORTUNIDAD PERDIDA por Fran Pérez

7698_cartel_anunciador_del_congreso_de_murciaYa está en la calle el programa del II Congreso Internacional de Tauromaquia que se celebrará en la ciudad de Murcia los días del 18 al 21 de próximo mes de octubre. El Ministerio de Cultura ha tenido que sacarlo a la luz antes de tiempo, a pesar de que tenía previsto presentarlo en los primeros días del mes de septiembre. Alguien destapó  el muerto sin ver el calendario. Un programa que ElMuletazo.com les adelantó el pasado sábado (Click aquí para conocer el programa) y que deja a los aficionados como el refresco de cola que no es el original. Indiferencia total.

Tengo constancia del trabajo y el empeño que la Comunidad Autónoma de Murcia a través de su Consejería de Presidencia ha puesto en este Congreso. Pero muchas veces el resultado final del trabajo no depende del que lo realiza. Al ver las actividades propuestas, tengo la sensación de que algo ha fallado a última hora. Esa alegría que desde el gobierno central se nos vendía cuando los de la gaviota gobernaban no se encuentra ahora con los de la rosa y el puño. Me da que a este congreso le han rebajado el pienso a la mitad y en lugar de rematarse para plaza de primera se ha quedado para una plaza de talanqueras por cuestión de complejos.

Deseo todo el éxito para él, pero sus actividades se parecen más a una convención universitaria que a una programación para los simpatizantes de la fiesta de los toros. Faltan toreros, ganaderos, subalternos y picadores. Falta la crítica taurina. Faltan los presidentes y los veterinarios. Faltan los empresarios. Faltan novilleros y rejoneadores. Faltan las escuelas taurinas. Y sobre todo falta espacio para la afición, que es la que mantiene el tinglado a cambio de nada. Para esos que trabajan en sus pueblos para que la fiesta de los toros siga viva a través de peñas, clubs o asociaciones, o para esos que solo con el simple hecho de ir a comprar una entrada a taquilla de un espectáculo carísimo hacen que merezca la pena seguir subidos en este barco.

Un congreso donde no se van a abordar los verdaderos problemas de la fiesta no es lo que la tauromaquia necesita. La fiesta necesita un espacio para el diálogo entre todos los agentes que la componen para adoptar un acuerdo para recuperar la emoción y la credibilidad en ella. Que la fiesta es cultura, ya lo sabemos. Lo importante es que esa cultura se transmita a las nuevas generaciones y que además de ser del siglo XXI, sea también del XXII, del XXIII……

Para que la frase del poeta Federico siga teniendo sentido dentro de veinte años o la del viejo profesor Tierno Galván, un señor de rosa y puño que sujetaba también la afición a los toros sin rarezas “Los toros son el acontecimiento que más ha educado social, e incluso políticamente, al pueblo español”

El pueblo, esa es la palabra. Sin contar con él no puede llegar el éxito. Díganme ustedes si un viernes por la mañana van a pedir permiso en el trabajo para ir a ver a un tío que te explique porque las plazas de toros son redondas. Piensen como una peña taurina puede llevar un autobús desde su pueblo para ver a un individuo que lo máximo que puede hacer es atraer a Morfeo. Todo lo contrario si fueran a ver a un ídolo, que les contará su experiencia, que se dejara tocar y fotografiar, que entablara una conversación con otros compañeros abordando cosas internas de la fiesta y que el aficionado pudiera participar. Sería pasar de los cuatro gatos al lleno.

Pero justamente parece que eso es lo que quieren evitar, el lleno. La masa social, el triunfo. No vaya a ser que el ministro anti, que dice que no lo es, tenga que dar explicaciones a sus socios de Gobierno porque se ha gastado cuatro chavos en los taurinos. Eso se refleja también en la no celebración de un festival taurino para poner colofón a esta programación light. Sólo miro a Albacete y veo que en el anterior congreso donde más gente se congregó fue en el festival. Si este de Murcia, que es menos pomposo, ni lo tiene, huele a Gerardo Roa. Ruina.

¿Y el mundo del toro de la Región de Murcia?  Si alguien tenía poder para que la ruina fuera menos ruina es la afición representada por el asociacionismo taurino de la Región. Pero han contado mínimamente con él. Y lógicamente no se van a matar a trabajar para algo que ni les va ni les viene.

Era el momento idóneo para juntarlos a todos y salir con una cúpula renovada de ilusiones para seguir apostando por la fiesta y por los aficionados en la Región. Otra oportunidad perdida.

Fran Pérez @frantrapiotoros