SEVILLA QUIERE A MURCIA Y MURCIA QUIERE A SEVILLA

87862En una feria de abril de Sevilla sin murcianos solo nos queda recordar lo bueno que nuestros toreros han dejado en el rubio albero maestrante. La verdad que estos días donde Sevilla es el centro de atención de todo el toreo se echa de menos esa expectación y nerviosismo que se crea en los aficionados de la Región al ver  a un torero de esta bendita tierra anunciado en los carteles de la plaza que mira a Triana.

Pero el presente ha venido a dejarnos con las ganas. Todos sabemos que este año se han anunciado toreros en Sevilla con menos méritos cosechados en la plaza que los que se han quedado fuera. Según el empresario de la Maestranza porque uno no quiso la corrida de Victorino ni las de la prefería y el otro porque no encajaba en un cartel de sevillanía. ¡Qué cosas!

Un torero que ha cortado en Sevilla dos orejas en 2016 y otra en 2017 a cárdenos del desaparecido paleto solo tiene hueco en Sevilla en la prefería. Eso habría que mirárselo. Normal que se quede fuera. Tú también lo harías. También decir que un torero no encaja en la corrida de Miura cuando este es el catedrático de ellos, manda bemoles. Castañas gordas. Por la cantidad de veces que se ha enfrentado a ellos, a “Rafaelillo” le pesa la sevillanía por la bragueta. Que sea claro el empresario y diga que lo convencieron para dejar el festejo en un mano a mano y se dejó para ahorrar en el presupuesto de la feria.

En fin, vamos a lo que vamos. En Sevilla siempre deslumbró la murcianía. Y eso es indudable. Alguna deslumbró tanto que la apartaron porque no podía ser que un torero rubio nacido en la Rivera del Guadalentín tuviera más gracia que alguno nacido en los arenales del Guadalquivir. Una oreja cortó Pepín Jiménez. Una. Y ya no volvió más. ¡Que le verían! Así titularon los diarios al día siguiente “Pepín que bordó la suerte y burló a la muerte“. Fue su única actuación de matador. No volvió a la Maestranza, porque estaba anunciado en la mañana del 02-05-1992, pero fue suspendida por la muerte de Manuel Montoliú el día anterior.27670201

Otro Pepín pero de Cehegín tuvo el honor de salir por la Puerta del Príncipe. Fue el 1 de mayo de 1997 al enfrentarse en solitario a seis toros de Ramón Sánchez Ibargüen. La carrera de Liria estará siempre marcada por las grandes tardes de pundonor y extrema valentía en Sevilla. Tanto es así que hasta en su despedida la emoción y el riego fueron más allá. Algo que la única que no vio fue la presidenta Anabel Moreno, que debió concederle una segunda oreja.

De emoción, riego y a con asas también sabe lo que es “Rafaelillo”. Labrado con el hierro de Lora del Río nunca ha dejado indiferente a la afición cada vez que se ha enfrentado, siempre en el domingo final de feria, a los toros de Miura. Orejas y situaciones, que como ven, se olvidan porque los despachos pueden más que el sudor. Eso es una pena.

Algún abonado tuvo ese sentimiento al no verlo en los carteles. Paco Ureña es uno de los toreros predilectos por los abonados sevillanos. Y los abonados son esa especie en extinción a lo que se le llama afición. Todos recordarán la faena al toro “Galapagueño” el día que se indultó solo “Cobradiezmos”. Gran faena que levantó una feria que estaba pasando sin pena ni gloria. Pero Ureña no entró en Sevilla con ese toro, en el mar de la memoria queda la gran disposición que en 2014 tuvo el lorquino con un toro de Fuente Ymbro. Una disposición cantada desde los sectores más duros de la plaza. Luego llegó el Victorino, más tarde otro Victorino y seguro que llegará algo más. No tendrá el empresario más remedio que ponerlo.

La Maestranza no fue una plaza fácil para José Ortega Cano. Sin suerte en los lotes que le correspondían y el de Cartagena no terminaba de entrar en Sevilla. En el 91, un toro de Juan Pedro Domecq de nombre “Espanto” consiguió lo que el torero ansiaba. Lamentablemente, ese día la espada no quiso entrar y José Ortega Cano tuvo que dar dos vueltas al ruedo ante el clamor de la gente. El destino le tenía preparada años más tarde al toro “Pantalano” de Jandilla al que cortó las dos orejas tras una tremenda faena.

Sin debutar aún de matador de toros en Sevilla, Filiberto de novillero, un día del Corpus del 2015 cortó una oreja a un novillo de Villamarta. Las buenas maneras del de Calasparra entraron en la Maestranza.

Sevilla quiere a Murcia y Murcia a Sevilla. Estos ejemplos lo dejan claro. Ojalá que la mano del hombre no vuelva a cortar la relación.

Fran Pérez @frantrapiotoros