JARA CARRILLO Y LOS JABONEROS TOROS DE VERAGUA por Julián Hernández Ibáñez

Jara Carrillo fue un excepcional poeta, un político competente, pero sobre todo un eminente periodista que  como director logró convertir a El Liberal de Murcia, en el periódico de mayor difusión de todo el Levante Español.Jara Carrillo-001

En abril de 1914 se anuncia una Corrida de la Prensa a celebrar en Murcia, con reses del duque de Veragua. Nada más y nada menos se trata de la presentación de Juan Belmonte en Murcia.

Jara Carrillo entonces director de El Liberal, se desplazó para visitar la camada veragüeña y ver in situ los toros que pocos días después se presentarían en Murcia. Tras sentir el vaho humeante de esas reses míticas, departió con el duque informalmente. Quiero mostrarles esa deliciosa entrevista, fechada el 3 de abril de 1914. Y que empieza tal así:

               ———- Habíamos comido opíparamente en el cortijo, en una mesa democrática, aunque en lo manteles campaba el nobilísimo escudo ducal. Habíamos hablado de todo con el joven duque, tan joven que no puede ocupar la senaduría que le corresponde por derecho propio a causa de no tener edad para senador.38687985

El duque y yo quedamos departiendo. Hablamos sobre el origen del toro jabonero y dijo el duque:

                — Allá por el año 1854 cuidaba mi abuelo, don Pedro Colón, esta ganadería, con todo el esmero que su afición le dictaba. Una de las vacas más encastadas dio a luz, un toro raro para mi abuelo, tenía el becerro un pelo del color del barro de los botijos, barro cocido que extrañó tanto a mi ascendente que llegó a mirarlo con displicencia, no augurando nada bueno de aquél raro vestido.

Los presentimientos de mi querido abuelo se cumplieron cuando llegó la hora de la tienta.

Aquel becerro de traje de cacharro, resultó manso cuando lo levantaron: eso aumentó la indignación del viejo duque y hasta quiso destinar al matadero al manso novillo de traje tan original, que llamó jabonero.

En esto ocurrió que en Valencia se organizaba una corrida a beneficio del Hospital y fue requerido el duque para regalar un toro.

En esta invitación vio el medio de deshacerse del cacharrero insólito y dijo que se mandara a Valencia, para que, al menos, sirviera de alimento a los enfermos.

Y así se hizo. Pero hete aquí que Charrengue, que así se llamó aquel primer toro jabonero, tan despreciado y tan cobarde en la tienta, sale a la arena, arremete a los caballos, tiende a varios de ellos destripados en el ruedo y hace una lidia que causa el asombro del público y de los revisteros.1

Cuando se enteró mi abuelo de tan inesperada bravura, pensó en el pelo nuevo que la casta veragüeña le ofrecía, y tuvo empeño en cuidar de aquella descendencia, que desde el Charrengue, fue muy pródiga.

Y he aquí como un toro de desecho de tienta, ha dado origen a una especialidad de cornúpetos, de los cuales han sido muy pocos los que han desmentido la fama de la raza.

El toro jabonero del duque es en las corridas de esta ganadería, así como la divisa clásica o como el escudo de la casa que fundara Cristóbal Colón, progenitor de la casa Veragua, que conserva el timbre nobiliario de aquel intrépido argonauta que dio a España un mundo nuevo y una riqueza positiva.

Y siguió el joven Duque, diciendo:

              —Así como mi primer ascendiente descubrió un mundo para España, mi abuelo más próximo descubrió el toro jabonero que viene a ser otro mundo para los españoles amantes de la fiesta nacional.

Ahí llevan ustedes murcianos, pues, cuatro descendientes del Charrengue, que se encargaran de representar en la plaza de Murcia el escudo de Cristóbal Colón, para honrarlo una vez más con su bravura y gallardía.

Le pregunte al duque por Juan Belmonte:

  • ¿Ha toreado sus toros alguna vez?

                 —No los ha toreado y por eso estoy interesado en la corrida de Murcia, porque yo creo que mis toros son los más adecuados para el fenómeno trianero. ¿Por qué? —Pues muy sencillo. Mis toros en el primer tercio tienen fama que todo el mundo reconoce, por su acometividad y poder, y siendo la personalidad de Belmonte sus verónicas únicas, serán dignos de ver esos lances belmontinos con los toros veragüeños.189579_10150119557355816_373932325815_6438145_5267958_n

Y para terminar me dijo:

                 —No olviden ustedes que llevan a Murcia cuatro toros Charrengues, que son así como un girón de mi escudo que me han arrancado.

Pero esa historia de la presentación de Juan Belmonte en Murcia con los Charrengues de Veragua, merecen una historia taurómaca aparte.

 Por Julián Hernández Ibáñez.         @julianhibanez