OTRA VEZ LA ESPADA DEJA SIN PUERTA GRANDE A UREÑA EN LAS ROZAS

9a7570b5a04bb070e731d2f66bdc7c6c_xl6Con quince minutos de retraso comenzó el festejo de inauguración de la plaza de toros de las Rozas de Puerto Real que lleva el nombre de “Los Pirris” como homenaje a esta saga de subalternos con raíces en esta localidad madrileña. Una excelente noticia que se sigan inaugurando plazas cuando parece que la moda antitaurina inunda las mentes humanas que prefieren juzgar antes que comprobar la grandeza, verdad y rito de este espectáculo.

Con un ambiente festivo y los tendidos de sombra llenos, no tanto los de sol, se trenzó el paseíllo donde a su finalización se guardó un minuto de silencio en memoria del torero Iván Fandiño. A continuación, se entregaron placas conmemorativas de la efeméride a los toreros actuantes.

Los toros de Orive preparados para la ocasión fueron nobles, demasiado terciados y sospechosos de pitones que adolecieron de fuerza y casta, motivo por el cual no se pudieron ver faenas rotundas.

El toro de Orive que abrió plaza fue un toro noble con el que Diego Urdiales anduvo fácil por ambos pitones. Dejó momentos de torería de los que acostumbra llegando a un público deseoso de sacar los pañuelos. Acertó Diego con la tizona y fue premiado con la primera oreja de la tarde y la primera que se cortaba en esta plaza de toros de la Comunidad de Madrid.

El segundo, abecerrado y flojo no fue apto para el lucimiento. El Cid realizó una faena de enfermero en la que destacó con la mano izquierda en naturales de buena factura ante un toro que consiguió mantener en pie a base de temple. Mató de pinchazo y un feo bajonazo y saludó una ovación. En este toro se lesionó a la salida de un par de banderillas el banderillero José Antonio Prestel sufriendo rotura del talón de Aquiles.

Ureña, de rosa y oro, vestido de las grandes tardes, recibió al tercero, otro toro demasiado terciado y manso, de manera animosa para luego quitar por gaoneras gustándose y rematando el quite con un ramillete de brionesas muy bien ejecutadas que provocaron la ovación del respetable. La faena de muleta brindada a Víctor Hugo Saugar “Pirri” miembro de su cuadrilla, la inició dando distancias a un toro que no se entregaba en la muleta y aquerenciado en tablas. El toro se paró pronto y Ureña, muy bien colocado, dejo muletazos sueltos por ambos pitones que brillaron más con la zurda. Mató de estocada entera un poco desprendida de efecto fulminante y el conjunto de la actuación fue premiado con una oreja.

Recibió Urdiales al cuarto con un buen ramillete de verónicas con gusto que fueron menos por la presentación nefasta del toro. Prácticamente sin picar llegó el toro a la muleta del riojano que se mostró inseguro ante la embestida descompuesta del toro. Un animalito complicado que pese a su pésima presentación, más propia de un festival sin picar, puso en problemas a Urdiales que no pudo dar ni un muletazo relajado. Atronó al toro de pinchazo y estocada desprendida y el público pidió sorpresivamente una oreja que presidente concedió para unirse a la fiesta y al despropósito del triunfalismo.

Manuel Jesús El Cid le puso ganas frente al noble quinto. Dejó tandas ligadas por la mano derecha algo aceleradas y demasiado aliviadas que gustaron al público. A medida que la faena iba avanzando el torero se fue confiando y ajustándose al toro hasta llevar la faena a su punto más alto con los naturales recetados. Luego terminó de exprimir al toro por el pitón derecho con pases más para la galería que le hicieran terminar de calentar al respetable. Mató de pinchazo y casi entera desprendida que le valieron las dos orejas.

Paco Ureña recibió al sexto por verónicas pero sin duda el punto álgido de su actuación con el capote fue un quite variado de caleserinas, cordobinas y gaoneras de gran ejecución y limpieza que cautivó a los tendidos. La faena del de Lorca fue sentida, dejando momentos buenos al natural que fueron a más cuando el torero templó y el toro no le tropezó la tela. Con la derecha exprimió las embestidas del animal en tandas donde los remates de trinchera fueron lo mejor. Al final de faena acortó distancias, pegándose el arrimón y cerrando con naturales de frente. No acertó con la espada, dejando un recital de pinchazos que confirman que la espada lo está dejando con la miel en los labios de los triunfos que podía haber conseguido y no han podido ser por su mal manejo. La espada es crucial y si quiere llegar a lo más alto debe buscarle una solución a esta maldición.

Ficha:

Plaza de Toros de Las Rozas de Puerto Real (Madrid). Sábado 24 de junio. Inauguración de la plaza.

Toros de Orive, mal presentados, anovillados, nobles y justos de fuerza.

Diego Urdiales: Oreja y Oreja.

Manuel Jesús “El Cid”: Ovación y Dos Orejas.

Paco Ureña: Oreja y Silencio.

Entrada: Dos tercios de entrada.

Fran Pérez @frantrapiotoros

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