Como hace cinco años la tragedia rozó a Padilla en Zaragoza

Gran tarde la vivida hoy en Zaragoza, repleta de emociones, mucha verdad y toreo del bueno, con la única nota negativa de la falta de sensibilidad del palco, que injustamente le negó la segunda oreja a Padilla.

 

Comenzó la tarde con un susto. Milagro en La Misericordia. Susto de Padilla a portagayola en el que abrió plaza. El jerezano se fue a la puerta de chiqueros a recibir al primero de la tarde, tras brindar la faena al niño Adrián a través de las cámaras de Toros TV. El toro no lo vio y al saltar por encima, le propinó un pitonazo en el mismo parche del ojo. Pasó a la enfermería.

 

Se repuso el torero y salió de la enfermería, en medio de una fuerte ovación para matar al sexto. Emocionante el saludo capotero del “Ciclón”, con varias largas de rodillas que pusieron al público en pie. La emoción siguió después en banderillas, con un público muy volcado con su ídolo. Buen toro el de Cuvillo, con movilidad y nobleza. Lo toreó Padilla fiel a su estilo sobre ambas manos, a la altura del animal, conectando en todo momento con los tendidos. Un final más bullicioso fue la guinda perfecta antes de dejar una buena estocada hasta la bola. Oreja con fuerte petición de la segunda, y fuerte bronca al palco.

 

Sábado, 15 de octubre de 2016. Toros de Núñez del Cuvillo, bien presentados, de juego desigual; mejores 2º, 4º 5º y el excelente 6º; y un sobrero de Garcigrande, 3º bis, deslucido. Juan José Padilla, herido por su primero y oreja con fuerte petición de la segunda en el 6º, Morante de la Puebla, silencio en el que mató por Padilla, bronca y oreja; y Alejandro Talavante, oreja y oreja. Entrada: Lleno de “No hay billetes”.